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Alumni U. de Chile

Pilar Segovia, editora de Revista Ya: “La U. de Chile tiene un sello de solidaridad, diversidad y espíritu democrático”

Entrevista a Pilar Segovia, editora de Revista Ya
Pilar Segovia
La periodista Pilar Segovia confiesa que siempre quiso estudiar en la Universidad de Chile, porque era el alma máter de sus padres. "Entrar fue abrirme a un mundo diverso, lleno de conocimiento y de debate de ideas”, señala.
Pilar Segovia
La egresada de Periodismo U. de Chile fue editora general del libro "Maestras" (Ediciones El Mercurio), una obra que reúne entrevistas a diez mujeres Premios Nacionales realizadas por editoras y subeditoras del medio.
Pilar Segovia
De izquierda a derecha: Miryam Singer (Premio Nacional de Artes Musicales 2020); María Teresa Ruiz (Premio Nacional de Ciencias Exactas 1997); Sonia Montecino (Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales 2013); Sergio Lavandero (Pdte. Academia Chilena de Ciencias y también Premio Nacional); Cecilia Hidalgo (Premio Nacional de Ciencias Naturales 2006); Rectora de la Universidad de Chile, Rosa Devés; además de editoras y coautoras del libro "Maestras": María Teresa Cárdenas, Paula Véliz y Pilar Segovia, todas periodistas U. de Chile.

“Es un trabajo muy entretenido meterse en las historias, porque las palabras son un vehículo irreemplazable en la comunicación”, asegura la editora de Revista Ya y egresada de la hoy Facultad de Comunicación e Imagen de la Universidad de Chile (FCEI), Pilar Segovia

Desde su rol en el suplemento del diario El Mercurio, que tiene más de 42 años de historia, describe su labor con una pasión que no se desgasta. “El proceso de edición no comienza cuando te llega el texto final”, aclara. “Es un acompañamiento que parte del minuto en que piensas una idea de pauta periodística, y el proceso de acompañar al periodista para que llegue a un resultado final. Es un trabajo lento, pero precioso. Es muy entretenido editar, me encanta. Si no, no lo habría hecho tantos años, supongo”, confiesa Pilar, que lleva más de 20 años como editora en la revista.

Con el paso del tiempo, Revista Ya ha logrado mantener su relevancia en un mercado desafiante. “Ha cumplido un rol clave de visibilizar el mundo de las mujeres y alentarnos a poner todo nuestro potencial en nuestra vida personal, así como también en el mundo público”. Para Segovia, el corazón de la revista son las historias. “Todo el mundo quiere leer historias que vayan a una velocidad más lenta, con mayor profundidad y que te dejen algo, que te enseñen o que te hagan empatizar con tu propia vida”, asegura.

En un ecosistema mediático que exige inmediatez, ella defiende el valor de la narración pausada. “Lo más importante de Revista Ya son las historias que contamos, las narraciones personales, profesionales, del mundo de las artes, de la sociedad, de la política. No hay lugar donde no hayamos buscado una historia”, sentencia.

“Maestras”: el proyecto que visibiliza el talento femenino

Segovia sumó a su trayectoria el desafío de ser la editora general del libro Maestras (Ediciones El Mercurio), una obra que reúne entrevistas a diez mujeres premios nacionales realizadas por editoras y subeditoras del medio. 

En el lanzamiento realizado a fines de julio estuvo presente la Rectora de la Universidad de Chile, Rosa Devés, lo que para Segovia tuvo un profundo significado, especialmente porque muchas de las retratadas en el libro y las periodistas eran de la Universidad. "Invitarla era muy lógico, porque ella además es un símbolo. Después de 180 años de historia, que haya por primera vez una rectora es un símbolo de los tiempos. Abre las puertas a que en un futuro esto siga ocurriendo y no sea la excepción", sostiene.

Con una amplia trayectoria en el mundo periodístico, Segovia tiene también una mirada aguda sobre la situación de las mujeres en los medios de comunicación. "La carrera periodística siempre ha sido muy convocadora de mujeres. Hay muchas mujeres periodistas", reconoce. Sin embargo, advierte que la representación en cargos de liderazgo sigue siendo desigual. "En general cuesta más ascender a cargos relevantes dentro de las redacciones", señala. Pero aclara que este fenómeno no es exclusivo del periodismo: "Es un reflejo de la sociedad”.

Al mirar el camino recorrido desde sus días como estudiante hasta hoy, Pilar califica la evolución del periodismo como “supersónica”. “Es otro hoy a lo que fue en los ochenta. El aceleramiento, el cambio de las tecnologías y de la comunicación ha sido tan feroz y tan rápido que hemos tenido que ir adaptando todo a este cambio de ecosistema”, asegura. 

Sobre la actual situación de los medios, es categórica: "La crisis de los medios es enorme hoy porque ha cambiado el modelo de negocio. Ya no está en la publicidad, sino en las audiencias y en el contenido". Y agrega: “Tenemos una oleada de información inconmensurable que no somos capaces de procesar. Entonces el rol del periodismo serio se hace aún más importante, porque somos quienes tenemos que cumplir esa misión de organizar las noticias, de determinar cuál es la información chequeada y separar la que tiene valor de la que no, como las fake news”. 

Del rigor de Raúl Muñoz a la apertura de José Maza

Pilar Segovia confiesa que siempre quiso estudiar en la Universidad de Chile. "La misma universidad donde estudiaron mis padres", señala. "Entrar fue abrirme a un mundo diverso, lleno de conocimiento y de debate de ideas”, añade. Su formación se forjó en un contexto histórico complejo, a fines de la dictadura. “Era un momento muy convulsionado. Las universidades siempre son un reflejo de lo que hay en la sociedad. En esos años había una gran efervescencia y las salas de clase también estaban envueltas en ese ambiente”, narra. En sus palabras, esa experiencia, lejos de ser un obstáculo, fue fundamental: “Como profesional del mundo de las comunicaciones, del periodismo, ser testigo de esa época también fue muy importante”.

Entre sus recuerdos, destaca la figura del profesor de Redacción Periodística, Raúl Muñoz. “La mayoría de los de mi generación sufríamos con él, porque era extremadamente riguroso”, afirma. Sin embargo, reconoce el valor de su exigencia. “Nos enseñó muchísimo y nos trataba como adultos. Eso era como un balde de agua fría. Ahí nos dábamos cuenta de que la universidad iba en serio. Con el tiempo eso uno lo valora”, cuenta, rememorando sus clases de primer año con máquinas de escribir.

Sin embargo, si hay una anécdota que encapsula el espíritu U. de Chile para ella, es la de su encuentro con el reconocido astrofísico José Maza. Para un trabajo universitario sobre el Big Bang, tomó una micro y llegó hasta el Observatorio Cerro Calán, perteneciente a la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile (FCFM). “Golpeé la puerta y me recibió un señor que no conocía y le explico que necesitaba ayuda”, cuenta. “Luego de dos horas de conversación me cuenta quién era él, me muestra sus libros y su currículum vitae. Yo me preguntaba cómo era posible que un señor tan importante en su materia le haya dedicado tiempo de forma tan generosa a una estudiante de segundo año de Periodismo”, reflexiona sobre su interacción con quien sería después Premio Nacional de Ciencias Exactas en 1999.

Ese episodio, para ella, define un sello esencial de la Universidad de Chile: “Es impresionante ese sentido de apertura, del valor de la enseñanza y de dedicarle tiempo al otro". En sus palabras, ese valor trasciende las aulas y marca a quienes egresan de por vida. “Logra que prevalezca un sello de solidaridad, diversidad y espíritu democrático. Eso me lo dio la Universidad viviéndolo, no solo como un discurso”, concluye.