En una jornada marcada por el arte y la memoria, el jueves 26 de marzo de 2026 la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile (FMUCH) se convirtió en el escenario de un profundo encuentro colectivo. La actividad "Mujeres que transformaron Chile", organizada por la Dirección de Extensión y realizada en el frontis del recinto institucional, congregó a académicos y académicas, estudiantes, funcionarios y funcionarias para cerrar el ciclo de conmemoraciones del Mes de la Mujer, relevando las trayectorias de figuras femeninas que han sido fundamentales para el desarrollo del país y la salud pública.
El evento se inició con una emotiva intervención artística a cargo de la compañía de danza "Movimiento Moderno". Esta agrupación, que fue fundada y es dirigida desde el año 2007 por la maestra Ana Luisa Baquedano, presentó la obra titulada "Cuerdas en Movimiento", la cual contó con la musicalización de Rafael Cruz.
Posteriormente, la doctora Lorena Tapia, directora de Extensión de la FMUCH, dio la bienvenida a los asistentes, además de destacar la consolidación de estos espacios de reflexión dentro de la unidad académica: “Es muy significativo encontrarnos hoy en el cierre de esta conmemoración que, como facultad, hemos venido construyendo con sentido y convicción. Podemos decir que, paso a paso, hemos ido haciendo historia en esta facultad”, señaló, enfatizando el valor de sostener estas instancias en el tiempo.
En ese sentido, subrayó que, en esta edición, se buscó ampliar el horizonte más allá de las fronteras de la medicina: "Como FMUCH podríamos habernos centrado exclusivamente en el ámbito de la salud; sin embargo, optamos por reconocer que las transformaciones sociales se construyen desde distintos espacios y disciplinas", señaló.
Asimismo, enfatizó la importancia de la intervención visual “Mujeres chilenas que hicieron historia”, instalada en la fachada del edificio, la cual destaca a figuras como Javiera Carrera, Eloísa Díaz y Cora Mayers. Sobre este reconocimiento, afirmó: "Nombrar a estas mujeres no es solo un gesto simbólico; es reconocer el legado y proyectarlo en el presente y hacia el futuro, construyendo un espacio más consciente y comprometido con los desafíos de nuestro tiempo", concluyó.
Voces por la igualdad y el reconocimiento
La jornada continuó con las palabras de la profesora Denisse Quijada, directora de Igualdad de Género (DIGEN Salud) de la FMUCH, quien hizo hincapié en la necesidad de rescatar las historias que el relato oficial ha omitido, recordando que el impacto femenino atraviesa todas las capas de la organización social, desde los laboratorios hasta los cuidados domésticos.
"Las mujeres hemos transformado y seguimos transformando la historia desde las ciencias, las artes, la política y la educación, pero también desde los territorios y los hogares, donde el trabajo muchas veces ha sido invisibilizado y subvalorado", manifestó.
Para la directora de DIGEN Salud, este tipo de actos representan una reparación necesaria frente al silencio histórico. “Conmemorar el impacto que hemos tenido en la transformación de un país es un acto de justicia histórica y, a la vez, un compromiso con un presente incierto que sigue impactando principalmente a las mujeres y a las niñas, pero en el que seguimos siendo protagonistas de los cambios necesarios para un mejor vivir”, sostuvo.
Memoria y luchas colectivas
El eje central de la jornada estuvo marcado por la charla magistral “Mujeres que inspiran: memoria, arte y comunidad”, dictada por la profesora María Emilia Tijoux, socióloga y académica de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile. Con un discurso crítico, instó a la comunidad a no entender el 8 de marzo como una celebración superficial, sino como un recordatorio de las luchas por los derechos laborales y sociales:
“Hablar hoy no consiste únicamente en cumplir con una fecha en el calendario ni rendir homenaje a una categoría abstracta como ‘mujer’. Implica situarnos en un espacio de reflexión histórica y política donde se entrecruzan la memoria, la desigualdad, las luchas sociales y las responsabilidades colectivas”, planteó al inicio de su intervención.
La académica enfatizó que los derechos actuales son el resultado de procesos históricos complejos y no de avances espontáneos: “Este día no nace de una celebración simbólica, sino de luchas muy concretas protagonizadas por mujeres que denunciaron condiciones laborales injustas, explotación y discriminación. Recordar esa historia permite comprender que los derechos no surgieron por sí solos”, sostuvo.
En su análisis, también abordó críticamente la construcción de la historia oficial: “La memoria nunca es neutral. Lo que recordamos y lo que olvidamos está atravesado por relaciones de poder. Las narrativas dominantes han dejado en segundo plano a quienes sostuvieron los procesos sociales”, afirmó, invitando a revisar los relatos históricos desde perspectivas subalternas.
Dentro de ese contexto, citó al pensador Walter Benjamin para explicar la necesidad de revisar el pasado desde la mirada de los excluidos: "La tarea crítica consiste en 'cepillar la historia a contrapelo', examinando el pasado desde la perspectiva de quienes quedan fuera del relato dominante de los vencedores", explicó a los asistentes.
La profesora Tijoux también abordó la interseccionalidad de las luchas femeninas, advirtiendo que “las condiciones de vida de una mujer trabajadora, de una mujer migrante o de una perteneciente a sectores privilegiados no son equivalentes, pues están atravesadas por la clase y la herencia colonial”.
Asimismo, relevó el rol históricamente invisibilizado del trabajo doméstico y de cuidados, rescatando las tesis de Silvia Federici para visibilizar la economía invisible que sostiene a la sociedad: “Lo que a veces llaman amor es trabajo no pagado; las tareas de cuidado, limpieza, alimentación y crianza permiten sostener la vida social, aun cuando ese trabajo no sea reconocido ni remunerado”, sentenció. “Las sociedades han naturalizado estas responsabilidades como si fueran inherentes a las mujeres”, añadió.
Por otra parte, la profesora Tijoux vinculó esta memoria con el presente social de Chile. “Las mujeres han sostenido redes de apoyo incalculables, como las ollas comunes en barrios populares, que son estrategias colectivas para enfrentar la precariedad cuando el Estado se retira y que, incluso ahora, pueden llegar a ser necesarias”.
Finalmente, subrayó la importancia de las universidades públicas en la producción de conocimiento crítico: “Las universidades no son solo espacios de formación profesional; son lugares donde se produce conocimiento sobre la sociedad. Estudiar la historia de las mujeres no es solo un ejercicio académico, es ampliar nuestra comprensión de los procesos sociales”, concluyó.
Liderazgo femenino en la academia
Para cerrar las intervenciones, el decano de la FMUCH, doctor Miguel O’Ryan, reflexionó sobre la realidad interna de la institución y el compromiso con la igualdad sustantiva, resaltando que la facultad es hoy un reflejo del avance femenino en la educación superior y en la toma de decisiones: “En esta facultad, más del 70% de los estudiantes son mujeres; qué mejor testimonio de nuestro aporte al fortalecimiento del rol femenino que ser parte activa de su formación y desarrollo profesional", destacó.
El decano también se tomó un momento para reconocer el liderazgo de las mujeres que integran su equipo directivo en diversas direcciones estratégicas, señalando que “estamos por la igualdad sustantiva, lo que significa reconocernos como iguales en absolutamente todas las oportunidades y posibilidades de desarrollo vital dentro de nuestra comunidad”, afirmó.
La jornada culminó con la presentación musical de la cantautora nacional Camila Moreno, quien cerró el encuentro con una actuación que conectó la sensibilidad artística con las demandas sociales actuales.
En perspectiva, la actividad dejó planteado el desafío de seguir construyendo una facultad que no solo forme profesionales, sino que sea un espacio de resguardo para la memoria y la equidad. Como cierre, el doctor O’Ryan proyectó la visión institucional: “Trabajamos para que el rol de las mujeres se reconozca efectivamente, logrando los equilibrios necesarios para tener una sociedad que crezca con humanismo y estabilidad”.