Titulado en 2013 de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile, Daniel Acosta inició su carrera en el área de investigación como asistente en Agroenergía Ingeniería Genética (2014-2015). Posteriormente, dio un giro hacia el ámbito público al integrarse al Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), donde desarrolló una extensa carrera de una década.
Entre 2015 y 2021 se desempeñó como profesional en la Sección de Autorización y Control de Organismos Genéticamente Modificados (OGM), y desde 2021 asumió como encargado de esta área, liderando procesos clave en materia regulatoria. Actualmente, desde 2025, trabaja en Corteva Agriscience Chile como Analista de Asuntos Regulatorios, enfocándose en normativa asociada a plantas obtenidas mediante biotecnología y en el cumplimiento de requisitos fitosanitarios para la importación y exportación de semillas.
Su actual desempeño en el área regulatoria surgió de manera inesperada, pero terminó consolidándose como un espacio donde pudo dimensionar el impacto de la normativa en el desarrollo biotecnológico agrícola. “Descubrí la necesidad de acercar los conceptos de la biotecnología al ámbito agrícola y regulatorio, y entendí que desde mi formación podía aportar significativamente en ese cruce”, señaló.
El reencuentro de Daniel Acosta con la Universidad, ya como Alumni, se produjo en 2024 durante una actividad de aniversario de su carrera, instancia en la que fue invitado a exponer sobre su experiencia en el SAG. Esta participación, según relata, le permitió reflexionar sobre la importancia de visibilizar trayectorias no tradicionales dentro de las ciencias. “Pensé que un área poco explorada como la regulación de semillas genéticamente modificadas podía servir de ejemplo para estudiantes, mostrando que no existe un único camino profesional”.
Su principal desafío para el 2026 es consolidarse en su nuevo rol en el sector privado, lo que implica adaptarse a nuevas normativas y procedimientos regulatorios distintos a los que conocía previamente.