A las 10 de la mañana un día sábado, en el humedal del río Maipo en Naltahua, Isla de Maipo, a más de una hora de viaje desde Santiago Centro. Con este escenario se reunieron hasta 45 voluntarios y voluntarias con un objetivo claro: plásticos, cartones, colchones, muebles, ropa, entre una variedad de residuos producidos por el humano que de mala manera encuentran destino en el hogar de un sinfín de especies animales, vegetales y fungi, alterando los ciclos naturales de estos espacios tan vitales para sostenibilidad de los ecosistemas.
La jornada estuvo convocada por Reintegrando Humedales, fundación con origen y sede en el Departamento de Ingeniería Civil de la Universidad de Chile, de donde pertenecen un importante porcentaje de sus miembros, con la colaboración de UCéanos de la Universidad Católica, la federación de estudiantes de la Universidad del Desarrollo, la municipalidad de Isla de Maipo, y la fundación local SocArte.
De parte de la organización de la actividad estuvieron, entre otras personas, los estudiantes del departamento Daniela Riffo, del área de hidráulica, y Lucas Pastén, de la mención de estructuras. Ambos coordinan, junto con Vicente Aguilar (estudiante de ingeniería eléctrica), la delegación de restauración de suelos de Reintegrando Humedales, encargada de las actividades en terreno de limpieza y plantación de especies nativas.
La ingeniería civil tiene una importante relevancia para afrontar los desafíos medioambientales que atienden el cuidado de este y otros ecosistemas, combinar la ciencia con la acción comunitaria debe ser uno de los focos a la hora de desempeñar una carrera que se encuentra al servicio de la comunidad. De esta manera lo entienden también los estudiantes, Daniela comenta que “entender técnicamente cómo funciona un humedal es el primer paso para aprender a protegerlo y valorar el lado socioambiental que nos entrega”. Lucas también destaca el rol de la formación que entrega el departamento, especialmente con los cursos de formación común; “cursos como "Ingeniería Ambiental" (o en ramos más cercanos al inicio de la carrera como "desafíos"), los cuales son importantes para nuestro desarrollo como profesionales conscientes del como nuestras acciones en el mundo laboral pueden tener impactos significativos.”
Compaginar las actividades extraprogramáticas con los estudios no es fácil, menos cuando se trata de coordinar actividades que involucran un grupo humano variado y recursos que deben ser correctamente utilizados. Este desafío logístico supone una motivación extra para este grupo de jóvenes, afirma Daniela que “en lo personal encuentro esta clase de desafíos muy emocionantes y son un gran aporte para nuestro desarrollo como profesionales y personas conscientes del cuidado del medio ambiente.” En este mismo aspecto Lucas aporta que “el verdadero motor de todo esto es la convocatoria. Absolutamente nada de lo que planificamos en papel daría frutos sin las personas que llegan a terreno con las botas puestas. La comunidad y los voluntarios son, sin duda, el corazón y las manos que sacan adelante cada buena obra”.
Quienes deseen obtener más información de actividades o ser parte de esta comunidad pueden escribir al correo reintegrandohumedales@gmail.com o visitar el Instagram de Reintegrando Humedales: @reintegrando.humedales