Discurso del Prof. Luis A. Riveros, Rector de la Universidad de Chile, en Ceremonia de Bienvenida a los Nuevos Alumnos del Programa Académico de Bachillerato.

Quiero, primero que nada, agradecerle al profesor Vivaldi, por su clase; todos hemos aprendido algo, yo nunca había pensado en el tema de los calendarios en los talleres, y ahora tiene una explicación sustantiva.  Y por lo tanto, cuando salga a la calle y vea la portada de La Cuarta, probablemente, lo pensaré como un homenaje a Darwin, pero la clase del profesor Vivaldi, demuestra algo que es muy importante para ustedes, en su vida universitaria. 

Este tipo de señores que dedican su vida a pensar e investigar un tema, y a los cuales nosotros evaluamos porque lo que ellos producen, escrito y oral, por su presencia internacional, por su presencia en el país, estos, son académicos y esos son nuestros  académicos, porque, como él, hay muchos en la institución, dedicados a muy distintos temas, en todas las áreas disciplinarias. Ustedes tienen ahora la oportunidad de estar en contacto con ellos, de ser sus discípulos, de aprender, y eso enseña a un concepto de universidad que es muy importante que ustedes fijen.

La universidad no es una empresa que organiza un sistema de taxis para traer gente que por horas hace clases, y después vuelve a sus oficinas.  La universidad no es un sistema donde hay un conjunto de mandantes que son clientes, que se ubican sentados expectantes a que venga este oferente, que es producto de una organización, a entregarles sistemáticamente tres o cuatro cosas que él mismo ha podido aprender, quizás un poco antes solamente, en un libro que sacó de la biblioteca.

Una universidad es algo distinto, una universidad requiere creación, requiere investigación, requiere gente que esté pensando en los temas y que, como él, sale de su laboratorio a enseñar; esto no ha sido producto de cosas que él ha sacado de una página de internet o que fotocopió por ahí, de un libro al que tuvo acceso; esto es producto de su trabajo, de su trabajo empírico y de su trabajo teórico, este es el trabajo universitario. 

Y yo tengo que darles a ustedes la bienvenida a la Universidad, y a mí gusta mucho que el Programa de Bachillerato siempre haga esta inauguración, como una clase, porque muestra lo que es la universidad, pero no cualquier universidad. Esta Universidad de Chile, es una universidad en la cual el trabajo de investigación y de creación es fundamental para el desarrollo de nuestra docencia. Todos nosotros, todos, tenemos la obligación de estar pensando y escribiendo en los temas que corresponden a nuestra disciplina y con eso podemos enseñar.  Y con eso somos tan bien evaluados, y con eso también se juzga el mérito para permanecer o no, en la institución.

Aquí no es solamente un problema de contratos, de sí el taxi que me lleva de un lado a otro haciendo clases funciona mejor o peor, aquí es un tema de la calidad del trabajo que nosotros llamamos excelencia académica.   Por lo tanto, lo primero, jóvenes es:   bienvenidos a la excelencia académica, esta es la universidad con la cual los queremos poner en contacto.  Es una universidad además, en el sentido de que ustedes integran una comunidad; aquí no es un grupo separado de gente a los cuales les brindamos un servicio, no es cierto, ustedes pagan el servicio y tal como en un supermercado salen por la puerta con la mercadería debajo el brazo, y nosotros nos preocupamos del funcionamiento financiero y administrativo del sistema. 

Esta es una comunidad, nos interesa y nos importa la participación de los estudiantes, porque los estudiantes traen buenas ideas, igual que nosotros, y nos interesa escuchar esas ideas, porque eso permite mejorar, y esta institución ha tenido una dinámica ya por 163 años, mejorando, y no es la primera ni por casualidad ni por decreto, es porque está permanentemente mejorando, y porque para mejorar necesita de las preguntas de ustedes y siempre mi desafío a los estudiantes es:  El mejor estudiante es el que trae las mejores preguntas, no el que cree que tiene las respuestas y el que permanece silencioso, tomando notas; es el que pregunta, el que se inquieta, el que investiga y que por lo tanto, nos empuja a mejorar a nosotros y si no somos capaces de mejorar, bueno tenemos que pensar nosotros, entonces, en irnos para poder dar el paso a otros que sean capaz de enfrentar el desafío, de tener en sus salas estudiantes inteligentes.

Ustedes llegan, por lo tanto, a una comunidad de trabajo intelectual, no es solamente una cosa, como era quizás en el liceo, que uno se sentaba, llegaba el profesor, hacia su clase, uno tomaba las notas y después, trataba de poner lo mejor posible, eso reproducido en las preguntas a unas pruebas.

Aquí requerimos que ustedes pregunten, requerimos que ustedes opinen, requerimos que ustedes digan si estamos haciendo las cosas bien o las estamos haciendo mal, y eso nos importa mucho, porque esta universidad tiene que mejorar permanentemente.  Ese es el trabajo también al cual los invitamos y eso no se llama ni cogobierno ni ninguna de estas cosas, que muchos temerosos ponen hoy en los diarios en la discusión sobre lo que va ha pasar con la Universidad de Chile.  Nosotros creemos que tenemos un sistema viable, sólido y fundamentado para ser una buena universidad, e ir mejorando como universidad.  Y eso va a requerir mucho de ustedes tal y como requiere mucho de nuestros académicos.

Nuestros académicos acá no son simples empleados, que cumplen un horario y que hacen ciertas funciones dentro de su horario, nosotros requerimos de ellos.  Además, una participación activa en la conducción, en los lineamientos para esta institución, la opinión de nuestros académicos y de nuestros profesores es muy importante, eso hace una gran diferencia respecto a estas empresitas, que se llaman universidades y en que los empleados simplemente son eso, empleados.  Y cuando la opinión del empleado no nos guste, bueno se cambia por otro que sea más sumiso y que no tenga preguntas inquietantes. 

Por lo tanto, yo les doy también la bienvenida a esta universidad de participación, en que queremos que seamos una comunidad de inteligencia y una inteligencia que permita abrazar y sostener esta institución.

Les doy la bienvenida a la mejor universidad de Chile, y de eso les puedo llenar de indicadores; internacionales y nacionales, pero somos la universidad mejor de Chile, porque de verdad nosotros nos creemos el cuento, porque tenemos aquí a los mejores académicos, porque también estamos con los mejores estudiantes.  Pero además, porque somos la universidad que abre espacios de libertad; para pensar, para creer, para expresarse, sin ningún temor, porque la única limitante acá es la tolerancia y la razón.

Yo les doy la bienvenida a esta universidad, que ha sido la cuna de la mayor parte de los dirigentes nacionales en todas las esferas, en el gobierno, en el parlamento, en la empresa privada, y eso tampoco es una casualidad, no es que alguien tenga preferencia especial por los egresados de la Universidad de Chile.  Es que nosotros formamos gente competente, y gente con capacidad de despertar liderazgo en sus ideas, gente capaz de plantear cosas distintas  y desafiantes, gente capaz de conducir, y no ser simplemente gente para el montón. 

Y es por eso, que nos importa tanto el éxito de este programa, porque con este programa estamos mirando hacia el futuro, como bien lo ha destacado el profesor Babul, el futuro que necesita el desarrollo profesional en Chile.  Ser profesional hace 10 años atrás era tan distinto de lo que hoy día necesita un profesional como instrumento para poder hacerlo bien.

Hoy, en cualquier disciplina, tenemos que mirar al resto de la disciplina, tenemos que manejar mucho instrumental de otras, tenemos que aprender de todo y eso estamos tratando de hacer un cambio fundamental en nuestra universidad, porque con eso estamos preparando a las generaciones de líderes para el Siglo XXI.

Estuve recién, en el mes de febrero, en reuniones en Europa, para firmar además, algunos acuerdos de intercambio estudiantil y otros, y me di cuenta del enorme cambio que está teniendo el sistema universitario europeo; está cambiando todo, fundamental y rápidamente.  Todo el sistema europeo tendrá un Programa de Bachillerato de 4 años.  Además, de un sistema de magíster de uno o dos años para cada uno, eso es un cambio total, respecto a la tradición de muchos años, ese es un cambio en el cual nosotros tenemos que poner todavía, mucha más fuerza en la Universidad de Chile, que es la universidad que está liderando el cambio en esta materia.

  Pero, entonces ustedes, quienes hace algunos años atrás nos preguntábamos, qué lo que será este Programa Bachillerato, para qué  servirá, si no es ni arquitectura, ni medicina, ni derecho, es un poquito de todo.  Ustedes hoy, quiero que se den cuenta que está en el verdadero ojo del huracán, del cambio universitario en el mundo, del desafío de la sociedad del conocimiento, del desafío del cambio tecnológico acelerado en el que estamos, y que ustedes como profesionales vivirán con mucha mayor intensidad que nosotros; ustedes están realmente en el centro de la modernidad, cambiantes siempre en la universidad y sobretodo en esta universidad.

 Por eso, cuando ingresen a las carreras posteriormente ustedes se darán cuenta que este Programa de Bachillerato no sólo les sirvió para conocer a la universidad y sirvió también para conocer a otros compañeros que más tarde van a estar en áreas disciplinarias muy distintas. No sólo les servirá para conocerse y a veces para enamorarse, sino que les va a servir también para poder consolidar una gran cantidad de ideas, una gran cantidad de nuevas cosas, en aquello que ustedes se sientan llamados a servir como profesionales para el país.

Desde una universidad de la cual hoy no se egresa, nunca, porque siempre hay que volver a buscar las cosas nuevas, les quiero dar la bienvenida a esa universidad, esta universidad de entusiasmo, de cambio, de profundidad, de trabajo intelectual, en donde la razón y la inteligencia, además, de la tolerancia, son los factores fundamentales, que deben servirnos como una comunidad para ordenar nuestro trabajo permanentemente. Bienvenidos a la Chile.   Yo creo que les va  ir muy bien, tengo que decírselos.  Se, además, que ustedes van a poner todo su corazón en esto, pero lo que sí tengo que decirles que uno en la universidad, en esta universidad, aprende muchas cosas.

Pero lo más fundamental que uno aprende es a querer la institución, a teñir su corazón de azul y a salir allá afuera convencido de que esta haciendo lo mismo que tantos otros brillantemente han hecho por más de 160 años.   Buena suerte, un gran éxito, que les vaya bien, un gran año y que sigan adelante.

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