El 12 de enero, la Universidad de Chile y la Compañía General de Electricidad (CGE) firmaron un convenio de colaboración académica y técnica que abre nuevas oportunidades de trabajo conjunto en investigación, innovación, formación profesional y vinculación con el sector productivo. El acuerdo busca articular capacidades universitarias con desafíos reales del sistema de distribución eléctrica, en un contexto marcado por la transición energética, la digitalización de infraestructuras y la necesidad de soluciones tecnológicas con impacto público.
La ceremonia fue encabezada por la Rectora Rosa Devés, junto al gerente general de CGE, Iván Quezada, autoridades universitarias y representantes de la compañía, incluyendo a Huang Han, vicepresidente ejecutivo de State Grid International, multinacional a la que pertenece CGE. El convenio contempla colaboración en proyectos de investigación y desarrollo, asesorías técnicas, prácticas profesionales, formación de estudiantes de pre y postgrado, así como la participación de profesionales de CGE en actividades académicas.
La Rectora Devés destacó que se trata del convenio "más amplio e integral" que la Universidad ha firmado con una compañía, pues aborda "toda la extensión de las funciones universitarias: la formación en todos sus niveles, la investigación, la innovación y el compromiso y el vínculo con el medio". "La investigación está en el centro de nuestro quehacer, pero sin duda el vínculo y la ampliación de capacidades es muy importante, y en ese sentido es fundamental trabajar con el mundo empresarial, como es el caso de CGE. También es muy relevante la forma: acá ha habido un trabajo académico profundo y equilibrado entre ambas instituciones, donde ambas tienen algo que entregar, y ambas respetan y valoran al otro", agregó.
Desde la perspectiva de CGE, el convenio representa un paso relevante en la apertura de la empresa hacia el mundo académico. Iván Quezada subrayó que la colaboración con la Universidad de Chile permitirá avanzar en proyectos de desarrollo e innovación que, por su escala y complejidad, requieren del conocimiento científico y tecnológico que aporta la universidad. “Lo importante ahora es darle cuerpo a este acuerdo, partir con proyectos concretos y generar resultados que sean útiles tanto para la compañía como para la comunidad universitaria”, afirmó.

Un rol estratégico desde la FCFM
En este marco, la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) se proyecta como una de las unidades con mayor vinculación en la implementación del convenio, dada su trayectoria en ingeniería, ciencias aplicadas, modelamiento, análisis de datos y sistemas complejos. La Facultad concentra capacidades directamente relacionadas con los desafíos del sector eléctrico, desde la operación y resiliencia de infraestructuras críticas hasta el desarrollo de soluciones tecnológicas basadas en evidencia.
El acuerdo abre oportunidades concretas para que estudiantes y académicos de la FCFM participen en prácticas profesionales, desarrollo de tesis, proyectos de investigación aplicada y espacios de formación conjunta, conectando la experiencia académica con problemáticas reales de alta complejidad técnica. Asimismo, se contempla el fortalecimiento de la formación continua y el entrenamiento de profesionales del sector, en un esquema de colaboración bidireccional.
Desde la Vicerrectoría de Asuntos Académicos, el profesor Claudio Pastenes destacó que el impacto del convenio se expresará progresivamente a través de proyectos específicos, muchos de los cuales ya se encuentran en conversación inicial con la FCFM, especialmente en etapas avanzadas de formación e inserción profesional, así como en líneas de investigación con proyección de corto plazo.
Más allá de la firma, el acuerdo plantea una forma de colaboración orientada a resultados, donde la universidad y la empresa ponen en común conocimiento, capacidades técnicas y visión de largo plazo. En un escenario de transformación energética y tecnológica, esta alianza abre un espacio para que la investigación académica y la ingeniería avanzada contribuyan de manera directa a desafíos estructurales del país, formando profesionales y desarrollando soluciones con impacto más allá del aula y el laboratorio.
