El pasado 8 de enero, la Universidad de Chile dio curso a su proyecto de Presupuesto para el año 2026, tras ser ratificado por el Senado Universitario en un hito reviste gran relevancia: se vuelve a adelantar su aprobación, que llega casi dos meses antes del inicio del año académico 2026.
La propuesta, que fue presentada por el vicerrector de Asuntos Económicos y Gestión Institucional (VAEGI), Sergio Olavarrieta, incorpora dentro sus aspectos más sustantivos el reajuste por IPC a sus funcionarios y la implementación de la reforma previsional –ambos con recursos propios–, la habilitación de VM20 e inversiones sustantivas en Infraestructura Estudiantil por sobre $5.000 millones, como la nueva residencia Erasmo Escala, el inicio de la construcción del Hospital Veterinario en La Reina y la renovación de infraestructura deportiva.
Asimismo, el presupuesto considera un aumento de los recursos para la implementación de la Política de Investigación, Creación Artística e Innovación, a las becas de doctorado, asignaciones crecientes para Centros Extensionales y patrimonio, sumado a un apoyo financiero especial a las pedagogías y al Programa Transversal de Educación. Por otra parte, considera una inyección de recursos adicionales por M$590.000 para mejorar las becas para las y los hijos de funcionarias/os, y sobre M$3.200.000 para inversión en nuevas tecnologías y reemplazo de sistemas legados, programas de inteligencia artificial y capacitación profesional y técnica.
“Estamos agradecidos de todos y todas quienes han contribuido a la generación de este presupuesto, tanto en las unidades como en los servicios centrales. Especial agradecimiento al vicerrector Sergio Olavarrieta, a la directora de DIRFAP, Pamela Ortiz, y a todo el equipo de la VAEGI. También a la Comisión de Presupuesto y Gestión del Senado Universitario, presidida por la senadora Gloria Tralma. Esta forma de preparar un presupuesto de manera más participativa y más articulado con la planificación estratégica se ha traducido en un proceso más eficiente con un resultado más consensuado y justo”, resaltó la Rectora de la Universidad de Chile, Rosa Devés.
Hacia una mayor equidad
En cuanto al enorme desafío de mejorar la distribución presupuestaria para abordar de forma estructural la situación de las unidades deficitarias, el vicerrector Olavarrieta explicó que este presupuesto incluye una gran inversión en iniciativas a favor de unidades en déficit, por ejemplo, la reparación del Instituto Artístico de Estudios Secundarios de la Facultad de Artes de la U. de Chile y un programa de mantenimiento, nuevo equipamiento y reparación de instalaciones de servicios para estudiantes (lugares de estudio, estar, casinos, y similares) en los diferentes campus.
“También hay otros aspectos que no son tan visibles, pero que van a tener un impacto de tres a cinco años más. Las políticas que hemos implementado respecto a la distribución de aranceles y para nivelar los aranceles con los costos van a producir un aporte estructural mayor a las unidades y a la Universidad. Adicionalmente, se elaborará un protocolo para revisar las cifras de las unidades en dificultades y las que están en riesgo, para ayudarlas a resolver la situación antes de que entren en déficit”, indicó.
Por su parte, el vicepresidente del Senado Universitario, Sergio Celis, planteó que “nos encontramos en un contexto que mantiene a varias instituciones -de Chile y el mundo- en déficit, universidades públicas en general”.
“La inversión en investigación se ha ido estancando y los costos han aumentado. Sin embargo, la Universidad de Chile ha sabido resistir estos embates y generar avances. Yo no conozco universidad donde no se noten rincones más ricos que otros. En esta institución también sucede, pero –al menos– hay un piso de dignidad muy alto. Y este presupuesto es coherente con ese discurso, hay un esfuerzo por estandarizar el piso de dignidad para todos/as”, concluyó.
Un trabajo de largo aliento
La ratificación del Presupuesto 2026 por parte del Senado Universitario fue sólo la última etapa del proceso, ya que previamente el órgano triestamental –a través de su Comisión de Presupuesto y Gestión, presidida por la senadora Gloria Tralma– realizó un profundo proceso de análisis.
En cuatro sesiones (una ordinaria y tres extraordinarias) revisó la propuesta y elaboró un informe que tuvo por objetivo orientar la discusión y deliberación del resto de los senadores/as universitarios/as, documento que fue aprobado por el cuerpo colegiado.
De manera complementaria, durante 2025 la Comisión realizó una serie de reuniones orientadas al análisis del proyecto presupuestario en curso, con el propósito de mantenerse informada y preparada para la presentación de la propuesta de Presupuesto de la Universidad de Chile para el año 2026.
En ese sentido, la instancia conversó con las vicerrectorías de Asuntos Económicos y Gestión Institucional, y de Asuntos Académicos; con las direcciones de Pregrado, y de Gestión y Desarrollo de Personas; y con representantes de la Federación Nacional de Asociaciones de Funcionarias y Funcionarios de la Universidad de Chile y la Asociación de Académicos de la Universidad de Chile.
Sugerencias para el futuro
El informe de la Comisión de Presupuesto y Gestión también entrega dos recomendaciones: promover la definición de una estrategia económica que permita corregir y actualizar, de manera integral, el escalafón de mérito del personal de colaboración, y analizar la anualización de la Asignación Universitaria Complementaria Académica Incremental (AUCAI), medida que permitiría equilibrar la dedicación horaria comprometida anualmente y la cantidad de cuotas de pago de la asignación.
Estas sugerencias no constituyen -en ningún grado- una obligación para el ejecutivo, ya que sólo tienen la intención de relevar temas para ser discutidos y profundizados con posterioridad. Sin embargo, este trabajo propositivo se ha convertido en una plataforma para discutir temas de gran relevancia institucional.
Para la senadora Gloria Tralma el trabajo de la Comisión de Presupuesto y Gestión ha permitido dar continuidad a iniciativas que responden a necesidades concretas de las y los funcionarios de la Universidad de Chile.
“Un ejemplo de ello es la mejora de las becas para hijos e hijas de funcionarios y funcionarias de esta Casa de Estudios, propuesta que fue trabajada por FENAFUCH desde el año 2018 junto a las distintas vicerrectorías, y que posteriormente fue incorporada por la Comisión en su Informe de Presupuesto correspondiente al año 2025. Hoy podemos señalar que esta iniciativa cuenta con recursos, reflejando así un trabajo técnico sostenido y un compromiso por avanzar hacia un Presupuesto 2026 más equitativo y coherente con la realidad de la comunidad universitaria”, enfatizó.