El acuerdo, suscrito el 7 de mayo de 2026 por el decano de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU), Manuel Amaya, y el alcalde de Marchigüe, Sebastián Flores, tendrá una vigencia de cinco años y busca consolidar un compromiso de colaboración institucional mediante la participación articulada de académicos, estudiantes y profesionales de ambas instituciones.
La alianza fue impulsada inicialmente por Marcelo Bravo, académico del Instituto de Historia y Patrimonio, y Gastón Sánchez, académico del Departamento de Arquitectura, quienes desde hace varios años han desarrollado trabajo territorial, académico y patrimonial en la comuna, generando vínculos con la comunidad a través de seminarios, talleres, investigaciones y proyectos de título enfocados en el patrimonio hidráulico y arquitectónico local.
Marchigüe, fundada oficialmente en 1902 bajo el nombre de Peña Blanca, destaca actualmente por su producción vitivinícola, frutícola y hortícola, además de su riqueza natural y arquitectónica. Sin embargo, la comuna enfrenta hoy importantes desafíos asociados al crecimiento territorial, la presión sobre los recursos hídricos y los cambios socioculturales derivados del aumento de parcelaciones rurales posteriores a la pandemia.
En ese contexto, el alcalde Sebastián Flores explicó que uno de los principales objetivos de la comuna es resguardar su identidad local en medio de estos procesos de transformación. "Nos interesa mucho posicionarnos como una comuna que ofrece servicios y turismo, pero sin olvidar nuestra tradición ni aquellos elementos patrimoniales que debemos cuidar. Sentimos que, si no protegemos lo nuestro, podemos perder parte importante de nuestra identidad", señaló.
La autoridad comunal agregó que actualmente Marchigüe se encuentra en pleno proceso de actualización de su Plan Regulador Comunal, que ha contemplado procesos de participación ciudadana y busca ordenar el crecimiento urbano y rural de la comuna. En esa línea, destacó el valor que tendrá el trabajo conjunto con la FAU para fortalecer estudios, catastros y levantamientos técnicos que permitan proyectar futuras iniciativas de recuperación patrimonial y acceso a financiamiento público.
"Estamos muy contentos de haber podido concretar este convenio, que va en directo beneficio de nuestra comuna y de nuestros ciudadanos, porque esto permitirá levantar y posicionar todos los elementos que tenemos en relación con el patrimonio, el turismo y el desarrollo económico local", indicó Flores.
Asimismo, subrayó la relevancia del vínculo con la Universidad de Chile. "La Universidad de Chile tiene un tremendo prestigio y la Facultad de Arquitectura y Urbanismo cuenta con mucha experiencia en estas materias. Confiamos en esta casa de estudios y estamos muy contentos de que hayan decidido trabajar con Marchigüe, aportándonos con su capital humano y experiencia para desarrollar un gran trabajo conjunto", afirmó.
Por su parte, el decano de la FAU destacó el rol público de la Universidad de Chile y la importancia de fortalecer el trabajo colaborativo con territorios y comunidades rurales. "Como Universidad de Chile tenemos un rol social y, en ese sentido, siempre hemos estado vinculados con toda la sociedad a través de las políticas públicas. Poder seguir avanzando y creciendo junto a los municipios es una tarea importantísima para nuestra Facultad, porque es una manera de colaborar y cumplir con la misión social que tenemos", señaló.
Asimismo, agregó que la Facultad cuenta con capacidades interdisciplinarias y herramientas tecnológicas para abordar desafíos territoriales complejos. "Tenemos capacidades desde nuestros departamentos de Urbanismo, Geografía, Diseño y Arquitectura. Además, manejamos tecnologías acordes a los desafíos actuales. Estamos muy contentos de poder colaborar, trabajar en conjunto y ayudar a una comuna como Marchigüe, que ampliamente lo merece", afirmó.
Entre las primeras líneas de trabajo que se desarrollarán tras la firma del convenio se encuentra la puesta en valor y visibilización de importantes estructuras patrimoniales de la comuna, especialmente los tradicionales molinos de viento, el silo local y las iglesias patrimoniales de sectores como Mallermo y Alcones, exponentes relevantes de la arquitectura vernácula y del patrimonio hidráulico de la zona.
El profesor Marcelo Bravo destacó que gran parte de estas iniciativas nacieron a partir del trabajo académico desarrollado junto a estudiantes en terreno. "La idea siempre ha sido llevar a los estudiantes a conocer los territorios y trabajar directamente con las comunidades. Más que entregarles un proyecto definido, buscamos contribuir a que las comunidades analicen, diagnostiquen y propongan soluciones para problemáticas reales del país", explicó.
En esa línea, añadió que Marchigüe representa un importante campo de estudio para abordar materias relacionadas con patrimonio hidráulico, turismo, paisaje cultural y sostenibilidad territorial. Actualmente, académicos y estudiantes de la Facultad ya trabajan en proyectos vinculados a molinos de viento, rutas patrimoniales, miradores turísticos e iglesias rurales, además de iniciativas asociadas a turismo y patrimonio local.
Durante la ceremonia también se destacó la participación de la estudiante de Arquitectura Josefa Silva, oriunda de Marchigüe e integrante del equipo gestor inicial de esta alianza, quien ha desarrollado un importante trabajo previo de investigación y vinculación con el territorio. Entre sus proyectos académicos destacan el seminario "Molinos de viento: Remanentes del paisaje hídrico-patrimonial de Marchigüe" y su Proyecto de Título "PROYECTO CIAM: Centro de Interpretación del Agua de Marchigüe. Puesta en valor del patrimonio hidráulico a través de la recuperación y reactivación del entorno del Parque Estación".
"Crecí rodeada de molinos, cerros, mucho viento y muchos viñedos también, y me tocó hacer el seminario de investigación para obtener una mención de paisaje. Ahí hice el primer levantamiento y el registro de los molinos de mi pueblito, y lo compartí con el municipio", relató Josefa Silva.
El convenio permitirá además generar espacios de colaboración académica mediante prácticas profesionales, memorias y tesis de título, catastros e inventarios patrimoniales, elaboración de artículos científicos y participación en congresos nacionales e internacionales, fortaleciendo así el vínculo entre la universidad y los territorios desde una perspectiva de desarrollo sostenible y rescate patrimonial.