Equilibrio hormonal

Endocrinólogo U. de Chile explica qué síntomas cotidianos podrían alertar de problemas de tiroides

Endocrinólogo U. de Chile alerta sobre síntomas cotidianos de tiroides
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El endocrinólogo Pedro Pineda, jefe de la Sección de Endocrinología del Hospital Clínico de la Universidad de Chile.
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Los exámenes de sangre y la ecotomografía permiten detectar alteraciones tiroideas y nódulos en la glándula.
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Cansancio, ansiedad, insomnio y sensibilidad al frío o al calor pueden ser señales de una alteración tiroidea cuando son intensos y persistentes.

Los problemas de tiroides son entre cinco y ocho veces más frecuentes en mujeres que en hombres. Se estima que alrededor del 70% de las patologías tiroideas ocurren en ellas, con una mayor prevalencia a partir de los 40 años. En Chile, además, el hipotiroidismo presenta cifras particularmente elevadas en comparación con otros países, ya que alcanza una frecuencia cercana al 18% de la población, cuando el porcentaje habitual está entre el 5% y 10% en otras regiones del mundo.

La tiroides es un órgano endocrino que produce hormonas clave para regular el metabolismo y múltiples funciones del organismo, como la temperatura corporal, la frecuencia cardíaca o el estado de ánimo. Por lo tanto, “cuando existe un exceso (hipertiroidismo) o déficit (hipotiroidismo) en la producción hormonal, los síntomas pueden aparecer de forma variada, en distintos sistemas al mismo tiempo y sin una conexión evidente entre ellos”, explicó el endocrinólogo Dr. Pedro Pineda, jefe de la Sección de Endocrinología del Hospital Clínico Universidad de Chile.

Aunque ambas patologías afectan la misma glándula, sus efectos en el organismo son prácticamente opuestos. Mientras el hipertiroidismo acelera el metabolismo, el hipotiroidismo lo ralentiza, generando síntomas muy distintos entre sí. “Las personas con hipertiroidismo suelen presentar calor persistente, sudoración excesiva, insomnio, taquicardia, ansiedad, temblores y baja de peso. En cambio, el hipotiroidismo se asocia a cansancio extremo, somnolencia, sensibilidad al frío, estitiquez, síntomas depresivos, alteraciones menstruales, caída del cabello y leve aumento de peso”, detalló.

Esta diversidad de síntomas hace que muchas veces las alteraciones tiroideas se confundan con molestias cotidianas. Según comenta el especialista, “es difícil sistematizar la patología en un solo síntoma. No solo parecen inconexos, sino que además son muy comunes. Por ejemplo, ansiedad, problemas de sueño, cansancio, pasar frío o calor. Esto puede resultar contraproducente, ya que la alteración puede pasar desapercibida o se puede sobrevalorar a la tiroides como causa de todos los problemas. Uno de los mitos típicos es el aumento de peso. En Chile tenemos una epidemia de obesidad con desafíos de diagnóstico, tratamiento y complicaciones derivadas de ella, y muchas veces los mismos doctores le atribuyen a la tiroides la causa de la obesidad. Si bien efectivamente regula el peso corporal, es en forma secundaria. El paciente tiene que estar muy enfermo para producir cambios de peso: producir muy poca hormona para poder subir tres o cuatro kilos, o producir mucha hormona para bajar de peso en forma importante”.

Entonces, ¿cuándo sospechar de un problema en la tiroides? El endocrinólogo subraya que la persistencia y la intensidad de los síntomas son claves para acudir a un médico. “Vale la pena evaluar esta posibilidad cuando los síntomas son persistentes e intensos; su manifestación no es oscilante. Por ejemplo, la estitiquez es un síntoma de hipotiroidismo cuando es persistente, no así si la persona tiene períodos de tránsito intestinal normal o diarrea. Ahora, la persistencia implica la observación del síntoma por algunos meses, no años. Afortunadamente, es difícil que se llegue a tener una condición grave por un diagnóstico tardío de alteración tiroidea, ya que habitualmente son de curso lentamente progresivo”, mencionó.

Trastornos del ánimo y funcionamiento de la tiroides

Otro aspecto relevante es la relación entre salud mental y funcionamiento tiroideo. Según el especialista, algunos cuadros depresivos o ansiosos pueden estar asociados a alteraciones hormonales, especialmente cuando se acompañan de otros síntomas físicos.

“Hay un tema relevante que es el problema de los trastornos de ánimo. La depresión es multifactorial y, en algunos casos, podría ser la manifestación de un hipotiroidismo intenso. Habitualmente se acompaña de otros síntomas que, como no parecen tener conexión, las personas no los relacionan. Por eso vale la pena que se evalúe cómo está funcionando la tiroides cuando hay diagnóstico o síntomas depresivos prolongados. Respecto a la ansiedad, los cuadros ansiosos intensos y persistentes, cuando se acompañan de temblor o palpitaciones, podrían hacer pensar en un hipertiroidismo”, indicó el Dr. Pineda.

Nódulos tiroideos

Los problemas de la tiroides no se reducen al hipertiroidismo y el hipotiroidismo. También existen los nódulos, cuya probabilidad de aparición aumenta con la edad. Según explicó el especialista, “los nódulos tiroideos van aumentando con la edad. Se calcula que a los 70 años el 70% de la población va a tener nódulos. La buena noticia es que más del 90% de los casos son benignos, y habitualmente no alteran el funcionamiento de la tiroides. Es mucho menos frecuente que sean malignos (cáncer de tiroides), pero dentro de los síntomas que podrían alertar están la ronquera persistente y si la persona ha recibido un tratamiento con radioterapia en la misma zona. La ecotomografía tiroidea es el examen de elección para la detección de nódulos tiroideos, la que debe solicitarse cuando el paciente o el médico notan un aumento de volumen en la región anterior del cuello”.

No todos los nódulos tienen los mismos efectos en el organismo. La gran mayoría no altera el funcionamiento de la glándula y unos pocos pueden producir hormonas en exceso y generar hipertiroidismo. “Estos se denominan nódulos calientes y se identifican mediante un examen llamado cintigrama, que permite evaluar si el nódulo produce o no más hormonas de lo normal. Actualmente, este examen se solicita principalmente cuando los exámenes de sangre muestran un exceso hormonal”, explicó el facultativo.

Pese a que estas enfermedades pueden impactar significativamente la calidad de vida, el endocrinólogo destaca que suelen tener buen pronóstico y un diagnóstico relativamente sencillo: “El hipertiroidismo y el hipotiroidismo se detectan fácilmente mediante exámenes de sangre que miden hormonas como TSH y T4 libre. En cambio, los nódulos se detectan con palpación en primera instancia y se confirma el diagnóstico con una ecotomografía. Todas las patologías tiroideas cuentan con tratamientos efectivos y seguimiento médico que permite mantener una muy buena calidad de vida”, concluyó.