Fundamentada en el derecho a la comunicación y la libertad de expresión, la revista que cumple este 2026 diez años de trabajo continuo centra su misión editorial en nutrir el diálogo social necesario para la construcción de la democracia en Chile y América Latina. A lo largo de esta década, el medio ha invitado a analizar, con perspectiva histórica y profundidad, fenómenos contemporáneos de alcance global, tales como la crisis climática, el debilitamiento de las democracias y el auge de la inteligencia artificial.
Consolidada como un medio de comunicación que articula el rigor académico y el quehacer periodístico, la revista no solo celebra su permanencia en el ecosistema medial chileno, sino también la vigencia de su misión original: democratizar el conocimiento y construir un espacio público abierto a la diversidad de miradas.
Un nuevo espacio para el pluralismo
El proyecto comenzó a desarrollarse bajo el rectorado de Ennio Vivaldi y la gestión de la entonces vicerrectora de Extensión y Comunicaciones y Premio Nacional de Periodismo, Faride Zerán. En su lanzamiento oficial en 2016, realizado en el Museo de Arte Contemporáneo (MAC), las autoridades universitarias plantearon la urgencia de levantar un medio independiente con mirada pública en un escenario nacional donde el poder mediático se concentraba en grandes consorcios editoriales.
Para Zerán, fundar la revista significaba un intento por "interlocutar con la sociedad, poder contribuir al debate y densificar ese debate con otras miradas", aportando directamente al pluralismo y a la construcción del espacio público. En esa misma línea, el Rector Vivaldi aseguró que el interés fundamental de la institución era servir a lo público en su conjunto, asumiendo la responsabilidad de mirar por encima de los intereses particulares.
Con un tiraje inicial bimensual de 8 mil ejemplares y bajo la primera edición general de la periodista Jennifer Abate, Palabra Pública se presentó desde su origen como un soporte híbrido de convergencia entre el periodismo interpretativo y la reflexión académica. Su primer número estuvo volcado a discutir el reposicionamiento de la educación pública e incluyó un dossier traducido al inglés y al portugués, marcando desde el primer día una vocación de amplio alcance y debate ciudadano.
Posteriormente, la periodista y editora Ana Rodríguez asumió la edición de la revista desde su quinto número hasta la última edición de 2018, contribuyendo a consolidar la línea periodística y cultural de la publicación.
Del circuito local a la descentralización regional
Palabra Pública inició su camino como un proyecto impreso de circulación acotada en algunas comunas de Santiago. Diez años después, el balance es positivo y demuestra un crecimiento sostenido. Actualmente, la revista cuenta con más de 50 puntos de distribución en la Región Metropolitana, logrando expandir su cobertura hacia zonas históricamente rezagadas de la capital, como los sectores de Santiago Sur y Santiago Poniente, entre los que se incluyen comunas como Cerrillos, Maipú, Renca, La Granja, Puente Alto y Pedro Aguirre Cerda.
Este despliegue territorial rompió el centralismo metropolitano gracias a una alianza estratégica con el Fondo de Cultura Económica (FCE). A través de este convenio, la publicación física expandió su presencia nacional y hoy llega de forma gratuita a librerías y centros culturales de las regiones de Valparaíso, Biobío, La Araucanía y Los Ríos.
Una revista transdisciplinaria y multiplataforma
A lo largo de su historia, la revista ha funcionado como un registro de los momentos más complejos del país, desde el movimiento feminista y el estallido social hasta la pandemia y los procesos constituyentes.
Sostener ese criterio de análisis con perspectiva ha definido la identidad del medio. Al respecto, la editora general de Palabra Pública desde 2019, Evelyn Erlij, señala que sostener esta apuesta editorial "ha sido un reto porque intentamos tomar distancia para no caer en los análisis apresurados que exige la inmediatez actual, pero, al mismo tiempo, tenemos que hacernos cargo de los problemas del presente".
Para lograrlo, el medio aprovecha el respaldo transdisciplinario de la casa de estudios. Actualmente, el 50% de los autores de la revista son académicos e investigadores de la Universidad de Chile, mientras que el porcentaje restante se divide entre periodistas, escritores y artistas.
Hoy la revista se despliega en el entorno digital, pero resguardando firmemente el valor del texto escrito y su circulación física frente a la volatilidad de los espacios virtuales. Al respecto, Evelyn Erlij destaca la relevancia de la edición impresa como soporte de memoria social. “Lo importante es que quede impreso, porque no se pierde en el mar de información de internet, sino que queda como un documento histórico. No es un cúmulo de cosas, sino una selección de las reflexiones que consideramos fundamentales para entender los tiempos actuales”.
Además de su revista impresa, publicada tres veces al año, Palabra Pública ha consolidado un ecosistema multiplataforma que articula distintos soportes y audiencias. La publicación mantiene una plataforma web de actualización continua con ensayos, entrevistas, columnas y reportajes inéditos; desarrolla un programa anual transmitido por la Radio Universidad de Chile; y sostiene una comunidad activa en redes sociales, ampliando la circulación pública de sus debates y contenidos culturales.
Esta apertura editorial e institucional también ha integrado a los estamentos estudiantiles mediante la sección fija Palabra de Estudiante, un espacio abierto en cada número para recibir columnas de los alumnos del plantel.
Un engranaje institucional y periodístico
Detrás de cada edición de Palabra Pública opera una estructura que articula la alta dirección universitaria, el trabajo periodístico y el rigor de la consulta académica. Bajo la dirección general de la Rectora de la Universidad de Chile, Rosa Devés, la publicación cuenta con un Comité Ejecutivo encargado de asegurar la viabilidad estratégica de la revista, conformado por Macarena Alarcón, Evelyn Erlij, Fabián Retamal, Mariela Ravanal, Fernanda Vera y Francisca Palma.
Desde 2022, la revista es dirigida por la vicerrectora de Extensión y Comunicaciones, Pilar Barba, período en el que la publicación consolidó una nueva etapa editorial marcada por números temáticos y una renovación de su propuesta visual.
Esta reformulación incluyó un rediseño integral de la revista a cargo de la directora de arte Simoné Malacchini, fortaleciendo la identidad gráfica y la coherencia visual de cada edición.
En el plano de la creación y la edición de contenidos, actualmente la labor es liderada por la editora general Evelyn Erlij junto a la subeditora Denisse Espinoza y el periodista José Miguel Núñez. Este trabajo se complementa con los fotógrafos Alejandra Fuenzalida y Felipe Poga. El diseño está a cargo de Simoné Malacchini y las diseñadoras Ximena González y Alison Gálvez, junto al soporte digital del webmaster Darío Marmie.
Asimismo, la revista resguarda su estándar de debate y pluralismo a través de un Comité Académico consultivo de carácter transdisciplinario, compuesto por destacadas figuras intelectuales como Fernando Atria, Sergio Campos, María Olivia Mönckeberg, Daniela Picón, José Miguel Piquer, Andrea Slachevsky, Pablo Riveros, Jorge Martínez, Daniel Cruz y Paulina Faba.
Las grandes voces de una década
En el plano de las letras y el pensamiento crítico, el medio se ha convertido en un espacio de encuentro para creadores e intelectuales fundamentales de la escena contemporánea. Sus páginas han contado con la participación de la filósofa y teórica queer estadounidense, Judith Butler, cuyas reflexiones conectaron las discusiones locales con el pensamiento internacional.
Junto a ella, destacan figuras galardonadas con el máximo reconocimiento del país, como los Premios Nacionales de Literatura Diamela Eltit, Raúl Zurita y Elicura Chihuailaf, el documentalista, Patricio Guzmán, la psicóloga y Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales, Elizabeth Lira, una de las voces más escuchadas en derechos humanos en Chile y América Latina, y la antropóloga y también Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales, Sonia Montecino, creadora del Centro Interdisciplinario de Estudios de Género.
Asimismo, la revista ha incorporado testimonios históricos clave, como el de Patricia Espejo Brain, secretaria privada de Salvador Allende. A este grupo se suman voces internacionales y generacionales de la literatura, como la escritora argentina María Moreno, una de las figuras fundamentales de la literatura y el periodismo en español, y Alejandro Zambra, uno de los narradores chilenos más leídos de su generación y ganador del Premio Iberoamericano Manuel Rojas.
Por otra parte, la publicación ha conseguido que el conocimiento científico dialogue de forma directa con la contingencia. Sus páginas recogen las perspectivas del astrónomo y Premio Nacional de Ciencias, José Maza, y las reflexiones del Premio Nacional de Ciencias Aplicadas y Tecnológicas y doctor en computación, Ricardo Baeza-Yates, entre otros.
Pensar el futuro desde la incertidumbre
Para su edición de aniversario, el equipo de Palabra Pública optó por un camino reflexivo diferente. En lugar de realizar un número retrospectivo, el comité editorial seleccionó un enfoque prospectivo para abordar las complejidades del porvenir, titulando la entrega conmemorativa como "Pensar el futuro". A través de ensayos, entrevistas, columnas y reportajes, la publicación analiza los desafíos de imaginar otros escenarios posibles frente a las complejidades del presente.
"El espíritu de la revista es preguntarnos por lo que está pasando y por lo que viene. Era más interesante hacer el ejercicio en el sentido de decir: bueno, hemos trabajado todos estos temas a partir de la incertidumbre. ¿Por qué nos está costando tanto pensar el futuro? Hay que hacerse cargo de esa pregunta", afirma al respecto Evelyn Erlij.
Esta perspectiva coincide con lo expresado en el texto editorial de apertura, titulado "Una década de reflexión crítica", en el que la vicerrectora de Extensión y Comunicaciones de la Universidad de Chile, Pilar Barba, analiza cómo el país ha experimentado transformaciones impredecibles desde la publicación del primer ejemplar en 2016. La autoridad destaca hitos como el mayo feminista de 2018, el estallido social, la pandemia y los procesos constitucionales, señalando que la misión de la revista ha sido siempre "mirar la realidad de frente" y servir como un testimonio escrito para las investigaciones del mañana. “Preguntarse por el mundo que viene implica imaginar escenarios posibles, pero también cuestionar las fuerzas que los hacen viables y las memorias que los sostienen”, plantea Barba, enfatizando que la capacidad de imaginar permite abrir horizontes de cambio.
Coherente con esta línea de análisis sobre el desconcierto actual, la portada de este número especial exhibe la fotografía de la instalación Rúbrica (2003), perteneciente al Premio Nacional de Artes Plásticas Gonzalo Díaz, fallecido en diciembre pasado. La obra, cuyo uso fue cedido para esta edición, simboliza el compromiso del arte con la memoria social de Chile.
La edición de aniversario, así como el archivo con los números anteriores de la publicación, se encuentran disponibles de manera abierta y gratuita en el sitio web oficial de Palabra Pública.
En el marco de la conmemoración de esta primera década, este miércoles 27 de mayo a las 17:00 horas se llevará a cabo un encuentro en la sala Eloísa Díaz de la Casa Central de la Universidad de Chile. En la instancia, el filósofo, ensayista y académico del plantel, Sergio Rojas, reconocido por su trayectoria en torno al pensamiento contemporáneo, dictará la charla magistral “¿Es el ‘individuo’ la última frontera?”.
La jornada, concebida como un espacio gratuito y abierto, busca convocar a la ciudadanía a participar activamente en una reflexión colectiva sobre los principales dilemas políticos, culturales y sociales de nuestro tiempo, relevando el rol de Palabra Pública como un referente para el debate intelectual del país.