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Lorena Iglesias, editora universitaria: "Que la literatura sea una cosa más que le interese a la gente, que compitamos un poco más"

Lorena Iglesias: “Que la literatura compita un poco más”
Lorena Iglesias es coordinadora del Programa Editorial del Instituto Caro y Cuervo de Colombia.
Lorena Iglesias es coordinadora del Programa Editorial del Instituto Caro y Cuervo de Colombia.
El Instituto Caro y Cuervo es un organismo encargado de salvaguardar el patrimonio lingüístico de Colombia a través de la formación, la investigación y la apropiación social del conocimiento.
El Instituto Caro y Cuervo es un organismo encargado de salvaguardar el patrimonio lingüístico de Colombia a través de la formación, la investigación y la apropiación social del conocimiento.

La complejidad del sector editorial no solo afecta a la producción local, sino también a la de la región, debido a la alta oferta que existe en el mercado. El caso de la edición universitaria no es diferente y, en ese contexto, una de las conclusiones a las que llegaron los especialistas que participaron del seminario internacional "Desafíos de la edición universitaria desde instituciones públicas" es la necesidad de articular redes de cooperación en América Latina para enfrentar estas complejidades.

Una de las expertas que llegó a compartir sus experiencias al seminario realizado en la Universidad de Chile fue Lorena Iglesias, coordinadora del Programa Editorial del Instituto Caro y Cuervo de Colombia, organismo encargado de salvaguardar el patrimonio lingüístico del país cafetero a través de la formación, la investigación y la apropiación social del conocimiento. Además de impartir educación de posgrado, el Instituto también encabeza un sello editorial que tiene un carácter académico y literario. 

“El Instituto es un instituto de investigación en lingüística, literatura, lenguas nativas, crítica literaria, todo eso, y la editorial, (nace) precisamente porque ha habido producción escrita desde la creación del instituto, entonces digamos que vinieron de la manito”, explica Lorena Iglesias.

- ¿Cómo funciona la editorial universitaria del Instituto Caro y Cuervo? 

No tenemos una voluntad comercial ni de lucro, pero sí una voluntad de divulgación, de contar cómo es el español que se habla en Colombia, cómo es el español que se habla en las distintas regiones de Colombia, cuáles son las otras lenguas que se hablan en Colombia. A nosotros sí nos ha pasado que hay títulos del instituto, del sello editorial, que son best-sellers y que trascienden fronteras, como es un lugar que tiene tanta tradición y en un momento estaba conducido por la élite intelectual colombiana donde tenemos estos fenómenos de los presidentes que son poetas y escritores y gramáticos. Entonces eso, como esa voluntad y esa atención por esas cuestiones de las humanidades, generó unos años dorados del instituto y una presencia entrañable entre la gente que estudia humanidades y literatura.

- ¿Qué tan compleja es la misión de ‘salvaguardar la lengua’?

Siempre hay estas comparaciones entre el sector público y el privado y en reducir el sector público, lo malo del sector público, la burocracia, el anquilosamiento, la ineficiencia, pero hay una cosa maravillosa del sector público y es no tener que responder a estas exigencias del mercado y en ese sentido uno tiene una libertad de acción, si hay voluntad, se pueden hacer estas cosas, se pueden tener estos procesos que son más lentos, que implican más amor que el deseo de conseguir cosas y eso es con las lenguas y con las lenguas que están a punto de desaparecer y con este trabajo de archivo y de memoria, las entidades públicas tenemos un rol fundamental y lo que tenemos que cuidar es la continuidad, que no seamos tan contingentes, pero claramente ahí tenemos una misión muy importante y muy valiosa y muy pertinente. 

- ¿Cuáles han sido las principales dificultades que han tenido en este camino? 

Consolidar y sostener el público lector porque se nos va envejeciendo el público y captar a un nuevo público es un reto. O sea, como que ya tenemos un público ganado, pero ese público se va envejeciendo, ya nos conoce. Hay que generar en esa cultura, yo no sé si esto está bien o mal, pero en esa cultura como del mercadeo y de crear el deseo, crear espacios de deseo del libro. 

- ¿Y hay avances en el camino de conquistar nuevos públicos? 

Yo sé que hay muchos, por ejemplo, booktokers, booktubers y bookstagrammers que no sé si muevan muchísima gente y hay cosas que a veces se vuelven más como un performance de leer, que leer efectivamente y a veces es más como destapar el libro que leerse en efecto el libro, pero de todas maneras por algo se empieza y luego hay que crear más espacios de lectura muy intencionales y para eso también creo que la edición universitaria es importante.

- ¿Y cómo se ve la competencia en medio de la industria del entretenimiento? 

Hay que hacer cosas, hacer clubes de lectura en las universidades, lograr institucionalizar esos espacios porque uno no tiene esa presión de ganar plata o de que le cierran el programa si no tiene éxito. Entonces, tratar de generar esa continuidad, de que no mueran. Esto que están haciendo mis colegas que me encanta y me lo voy a copiar lo de los concursos de cuento, yo creo que también son una manera de promover la lectura y la escritura y que la literatura sea cool. Yo no sé si uno quiere ser cool, pero que la literatura sea una cosa más que le interese a la gente, que compitamos un poco más, que sigamos en la conversación. Estamos conversando con más opciones de entretenimiento, con más opciones de conocimiento, con las redes, con el celular, entonces no desaparecer, sino ser una opción más.