Este jueves 11 de junio, la sala Eloísa Díaz de la Casa Central de la U. de Chile reunió a la comunidad universitaria para ser parte de la presentación del libro “Hombres del Pueblo” de Manuel Rojas, exfuncionario de la Universidad de Chile, Premio Nacional de Literatura 1957 y una de las figuras más relevantes de la literatura chilena del siglo XX.
Asimismo, durante la jornada se develó una placa conmemorativa que reconoce la trayectoria de Manuel Rojas dentro de la institución. Este emotivo momento estuvo a cargo de la Rectora de la U. de Chile, Rosa Devés, y Paz Rojas, hija de Manuel Rojas. El escritor, en su paso por la Casa de Bello, se desempeñó en diversos cargos, entre ellos director de Prensas de la Universidad de Chile, editor de Anales de la Universidad de Chile, docente de la Escuela de Periodismo y asesor del área de Radiodifusión de la Universidad.
La vicerrectora de Extensión y Comunicaciones, Pilar Barba, destacó que el homenaje busca reconocer la profunda vinculación de Manuel Rojas con la Casa de Bello, tanto por su aporte a la literatura chilena como por su rol dentro de la comunidad universitaria. La autoridad señaló que la instalación de la placa constituye una huella material que expresa la gratitud de la institución hacia una figura cuya obra continúa dialogando con el presente y desafiando a las nuevas generaciones a valorar el patrimonio cultural del país.
Asimismo, relevó el sentido público de la colección Biblioteca Esencial UChile, iniciativa que busca acercar obras fundamentales del patrimonio intelectual y literario a nuevos públicos. En ese sentido, afirmó que publicar desde una universidad pública “implica asumir el compromiso de garantizar un acceso equitativo al conocimiento mediante ediciones cuidadas y accesibles”, promoviendo que estas obras sean leídas y resignificadas por nuevas generaciones de lectoras y lectores.
En tanto, Paz Rojas, recientemente distinguida con la Medalla Senado Universitario de la Universidad de Chile, recordó en la ceremonia los años en que su padre trabajó en la institución. En su intervención evocó las visitas familiares a las dependencias universitarias y destacó el vínculo afectivo que Manuel Rojas mantuvo con la Casa de Bello hasta el final de su vida laboral.
“Fue toda una vida aquí en la Universidad. Empezó corrigiendo pruebas, siguió con la Revista Anales y tuvo su última oficina en este mismo edificio. Cuando se jubiló, echaba mucho de menos este lugar. La Universidad fue una especie de hogar para él, que lo acogió, lo apoyó y estuvo siempre a su lado”, señaló.
Una nueva lectura de Manuel Rojas
Durante la jornada se desarrolló la presentación editorial de Hombres del pueblo, uno de los títulos que integran la colección Biblioteca Esencial UChile. El volumen reúne un conjunto de relatos centrados en uno de los temas más persistentes de la obra de Manuel Rojas: las formas de ser hombre en los márgenes de la sociedad chilena.
La publicación fue comentada por Lorena Ubilla, Pablo Concha, Jorge Guerra e Ignacio Álvarez, quienes reflexionaron sobre la vigencia de la escritura de Rojas, la actualidad de sus personajes y las nuevas lecturas que propone esta edición.
La historiadora Lorena Ubilla invitó a leer los relatos desde el contexto social y político en que fueron escritos. La académica destacó que los cuentos reunidos en el volumen surgen en un período marcado por la represión del movimiento obrero y por profundas desigualdades sociales, escenario que el propio Manuel Rojas conoció de cerca debido a su participación en espacios anarquistas y populares durante las primeras décadas del siglo XX.
En ese marco, subrayó que los personajes de Rojas se alejan de las narrativas oficiales de la época y dan protagonismo a sujetos históricamente marginados. Mendigos, delincuentes, trabajadores precarios y obreros aparecen retratados con una profundidad poco habitual para su tiempo. Según explicó, “la literatura del autor no romantiza al pueblo, sino que permite comprender experiencias atravesadas por el hambre, la exclusión y la precariedad, ofreciendo herramientas para reflexionar sobre las clases populares y los conflictos sociales desde una perspectiva crítica”.
Ubilla también destacó la vigencia de estos relatos para pensar problemáticas contemporáneas y llamó a observar las representaciones de género presentes en la obra desde su contexto histórico. A su juicio, “los cuentos permiten analizar masculinidades que desafían ciertos modelos dominantes de la época y que continúan generando preguntas relevantes para el presente”.
Por su parte, Pablo Concha profundizó en la estrecha relación que Manuel Rojas mantuvo con la Universidad de Chile durante gran parte de su trayectoria. A partir de una investigación realizada en archivos institucionales, explicó que la Casa de Bello constituyó un espacio de refugio intelectual y profesional para el escritor, quien ingresó a trabajar en 1931 y posteriormente desarrolló funciones editoriales y docentes.
Según el investigador, la intensa vida intelectual de la Universidad fue decisiva para la evolución de la obra de Rojas. En ese sentido, sostuvo que resulta difícil comprender el tránsito desde sus primeros cuentos hacia novelas de madurez como Hijo de ladrón sin considerar las redes culturales e intelectuales que encontró en la institución.
Concha también destacó el carácter singular de la experiencia del autor, quien pasó de desempeñarse en labores editoriales y administrativas a dirigir una de las publicaciones intelectuales más importantes del país como Anales de la Universidad de Chile. A su juicio, esta trayectoria demuestra la importancia de que las universidades mantengan abiertas sus puertas a voces provenientes de distintos sectores sociales y culturales.
Desde una perspectiva más personal, Jorge Guerra, presidente de la Fundación Manuel Rojas, destacó la capacidad del escritor para generar una conexión emocional inmediata con sus lectores. Según explicó, una de las principales virtudes de su narrativa radica en la sencillez y verosimilitud con que construye sus historias, logrando que muchos lectores perciban los relatos como experiencias vividas por el propio autor.
Para Guerra, la fuerza de esa escritura proviene de que Manuel Rojas aborda la marginalidad desde una experiencia cercana, sin observarla desde fuera. "Esa proximidad permite construir personajes creíbles y profundamente humanos, capaces de conmover a lectores de distintas generaciones y contextos".
El presidente de la Fundación también llamó a reflexionar sobre las representaciones contemporáneas de los márgenes sociales en la literatura chilena. En ese contexto, valoró la recuperación de la obra de Rojas “como una oportunidad para volver a discutir temas que siguen presentes en la sociedad actual, aunque adopten nuevas formas”.
Asimismo, destacó el carácter universal de la producción literaria del autor. Aunque los escenarios históricos hayan cambiado, sostuvo, las preguntas sobre la precariedad, la búsqueda de oportunidades y el deseo de construir una vida digna continúan plenamente vigentes. Por ello, afirmó, “la obra de Manuel Rojas sigue interpelando a lectores contemporáneos y conserva una notable actualidad”.
El académico de la Facultad de Filosofía y Humanidades, Ignacio Álvarez, centró su intervención en la representación de las identidades masculinas presentes en los cuentos seleccionados. A su juicio, una de las intuiciones más profundas de Manuel Rojas consiste en mostrar personajes cuyas identidades permanecen "abiertas, complejas y en constante transformación".
Álvarez destacó que los relatos presentan hombres alejados de los modelos tradicionales de masculinidad dominantes durante gran parte del siglo XX. En lugar de héroes o figuras de autoridad, aparecen sujetos vulnerables, contradictorios y atravesados por conflictos personales y sociales que desafían las categorías rígidas de identidad.
Según explicó, esta apertura constituye una de las dimensiones éticas más relevantes de la obra de Rojas, quien comprendió tempranamente que las identidades se construyen permanentemente en relación con otros y con las circunstancias históricas que se habitan. Esa mirada, añadió, dialoga con procesos centrales de la modernidad literaria y permite entender la vigencia de su escritura.
Finalmente, el académico destacó que una colección como Biblioteca Esencial UChile prolonga el espíritu de circulación cultural presente en la obra del autor, acercando textos fundamentales a públicos amplios y promoviendo nuevas formas de lectura, reflexión y acceso al conocimiento.
25 años de trayectoria en la U. de Chile
Figura central de la narrativa chilena del siglo XX, Manuel Rojas (1896-1973) dedicó gran parte de su trayectoria literaria a retratar al hombre común y postergado. En los cuentos reunidos en Hombres del pueblo, escritos entre 1926 y 1934, el autor observa con sensibilidad a personajes que habitan los márgenes sociales, lejos de representaciones idealizadas o arquetípicas. A través de sus contradicciones, fragilidades y conflictos, estos relatos exploran las tensiones de una masculinidad compleja y en permanente construcción.
La selección incluye los cuentos “Laguna”, “El bonete maulino”, “El delincuente”, “Un mendigo”, “Un ladrón y su mujer”, “Poco sueldo” y “Una carabina y una cotorra”, protagonizados por figuras que transitan entre la precariedad, la incertidumbre y la búsqueda de sentido. Personajes como el fatalista Laguna, el borracho Laureano o el mujeriego Pancho Córdova exponen las fisuras de una hombría tradicional y permiten observar, desde una perspectiva crítica, las formas en que se construyen las identidades masculinas.
La edición propone una lectura literaria y política de estos relatos, tensionando las imágenes tradicionales de la virilidad y la representación de lo popular en Chile. El ensayo introductorio que acompaña el volumen plantea que los personajes retratados por Rojas habitan con dificultad sus propios marcos de referencia, alejados tanto de los modelos heroicos como de las visiones idealizadas del pueblo.
La presentación de Hombres del pueblo se enmarca en el trabajo impulsado por Biblioteca Esencial UChile, colección que busca poner a disposición de nuevas generaciones de lectores obras fundamentales del patrimonio intelectual, cultural y literario del país, fortaleciendo el acceso público al conocimiento, la memoria y la reflexión crítica.
La publicación ya se encuentra disponible en la web del Portal de Libros Electrónicos de la U. de Chile.