Este 17 de junio se celebra el natalicio del Dr. Yolando Pino Saavedra (1901-1992), Profesor Emérito de la Universidad de Chile y uno de los investigadores más eminentes de la tradición oral y la cultura popular en nuestro país. Su labor no solo enriqueció el estudio científico de la identidad chilena, sino que dejó una huella que hoy se custodia en el Archivo Central Andrés Bello, disponible para nuevas generaciones que busquen conectar con la raíz folklórica latinoamericana.
Yolando Pino Saavedra dedicó su vida adulta a la recopilación científica de cuentos, cantos y leyendas. El fruto de ese viaje de rescate se materializa hoy en la colección que lleva su nombre, transformándose en un puente entre el Chile del pasado y el del futuro. "Recorrió el país durante treinta años para desentrañar el alma popular y recoger los materiales que habrían de significar más tarde la más completa colección de la literatura folklórica expresada en sus cuentos populares", contaba en el discurso principal de la inauguración de la Colección Yolando Pino Saavedra en el Archivo Central Andrés Bello el profesor Marino Pizarro Pizarro, quien se desempeñó durante cinco meses como Rector de la Universidad, tras la vuelta a la democracia.
Esta conmemoración de 125 años se destaca al explorar la Colección Yolando Pino Saavedra, un conjunto patrimonial cuyo volumen total refleja la gestión que realizó como fundador del Centro de Estudios Folklóricos Ramón Laval de la Universidad de Chile y también como director de la célebre revista Archivos del Folklore Chileno. Gracias al generoso acto de donación de su viuda, la Sra. Marina Mora, estos materiales ingresaron al Archivo Central Andrés Bello, dividiéndose en las secciones bibliográfica y hemerográfica bajo estrictos criterios bibliotecológicos.
“Custodiar e investigar la Colección Yolando Pino Saavedra representa una responsabilidad de primer orden institucional. Hablamos de 1.715 títulos que no pertenecen al pasado inerte, sino a un tejido vivo. Fieles a nuestra misión como universidad pública de construir conocimiento hacia la ciudadanía, la puesta en disposición de este acervo busca que la tradición oral de Chile y el mundo continúe al alcance de todos. Es nuestra manera de garantizar que la memoria colectiva siga siendo un derecho democrático. “Los cantos, leyendas y diccionarios de la Colección Yolando Pino resguardan parte de la esencia de nuestra identidad. Cuidamos estos valiosos relatos materiales de la sensibilidad popular, como elementos esenciales para el estudio de estas expresiones populares, que conectan nuestra herencia local con las raíces más universales de la cultura”, comenta la directora del Archivo Central Andrés Bello, Dra. Fernanda Vera Malhue, sobre la importancia de la conservación de esta colección.
Lejos de limitarse a las fronteras nacionales, la colección da cuenta de un espíritu universal y erudito. Los estantes del Archivo Central resguardan materiales que abordan el folklore de diversas latitudes del planeta, incluyendo estudios de Irlanda, Escandinavia, el mundo judío, el norte de México, Cuba, República Dominicana, Argentina, Uruguay y Venezuela, entre otros. Además de libros y revistas especializadas -muchas de ellas en inglés y alemán-, este corpus patrimonial se compone de cuentos populares, leyendas de tradición oral, cantos antiguos y valiosos diccionarios enfocados en americanismos y regionalismos.
Hacia el final de su prolífica carrera académica, el propio doctor Pino Saavedra manifestaba con orgullo haber alcanzado la meta con la total certeza de "dejar impresos documentos valiosos para la cultura popular chilena". Hoy, esa certeza cobra más vida que nunca. Con parte de estos materiales disponibles para ser consultados en el Archivo Central Andrés Bello, su legado se conserva intacto bajo estrictas medidas de preservación, mientras que permanece democratizado y abierto a los nuevos públicos que buscan conocer su labor.
Este profundo compromiso con las letras nacionales y su agudo sentido del valor cultural ya se había manifestado décadas antes de la consagración de sus investigaciones folclóricas. En noviembre de 1939, desde su rol como Secretario Académico de la Facultad de Filosofía y Educación de la Universidad de Chile, el Dr. Pino Saavedra fue el encargado de confeccionar y firmar, junto al decano Luis Galdames, el expediente oficial que formalizó la primera postulación de Gabriela Mistral al Premio Nobel de Literatura ante la Academia Sueca. Aquella histórica misiva, enviada bajo el gobierno de Pedro Aguirre Cerda, inauguró la cruzada internacional que culminaría con el máximo galardón en 1945. Una acción decisiva de diplomacia cultural que articuló los argumentos técnicos y estéticos para presentar formalmente la candidatura de la poeta ante el comité de Estocolmo.
Este valioso documento puede encontrarse hoy a disposición de todo público como parte de la exposición “Gabriela Mistral: Maestra de América, voz en el mundo”, una muestra que propone una mirada contemporánea sobre la vida, obra y pensamiento de la primera Premio Nobel de Literatura de América Latina.