Experto mexicano en la U. de Chile

Guillermo Chávez: “El acceso abierto es un deber ético para las universidades públicas”

Guillermo Chávez: “El acceso abierto es un deber para las universidades"
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El subdirector de Revistas Académicas y Publicaciones Digitales de la UNAM, Guillermo Chávez, participó en el Seminario Internacional "Desafíos de la edición universitaria desde instituciones públicas".
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Durante su visita a la U. de Chile, el especialista abordó el acceso abierto y los formatos digitales como herramientas para democratizar el conocimiento.
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"Los formatos electrónicos eliminan las barreras físicas, los costos de exportación y los límites de las ediciones impresas", señaló Chávez.

El seminario, desarrollado en la Casa Central de la Universidad de Chile, permitió trazar un diagnóstico compartido sobre cómo las instituciones públicas pueden gestionar mejor su producción intelectual ante la hegemonía del mercado editorial comercial. Asimismo, el encuentro funcionó como un espacio estratégico para compartir modelos de trabajo exitosos y definir líneas de acción conjuntas.

La delegación internacional contó con la participación de Guillermo Chávez, actuario de profesión egresado de la Facultad de Ciencias de la UNAM y subdirector de Revistas Académicas y Publicaciones Digitales de la misma casa de estudios, quien intervino en la mesa Desafíos como editores de instituciones públicas: profesionalización, distribución y la importancia de catálogos nacionales y regionales, internacionalización y el rol de la FILUNI. 

En esta entrevista, concedida durante su visita a la Universidad de Chile, Chávez profundiza en el deber de las instituciones públicas de democratizar el conocimiento, relevando el acceso abierto y los formatos digitales como herramientas para derribar fronteras. 

— ¿Qué significado tiene para usted visitar Chile y específicamente una institución de carácter público, estatal y comprometida con el desarrollo social como lo es la Universidad de Chile?

Es un gran gusto visitar el país y a la Universidad de Chile, especialmente tras el intenso trabajo conjunto que realizamos el año pasado, cuando la institución fue la invitada de honor en la FILUNI 2025. Este viaje representa una oportunidad para consolidar de forma presencial ese valioso intercambio de conocimientos con los colegas editores, buscando estrechar lazos y proyectar nuevas colaboraciones estratégicas de cara al futuro. 

— ¿Qué sentido y qué relevancia tiene, en el escenario actual, que las universidades públicas decidan editar y publicar libros?

Es fundamental porque el conocimiento generado en las universidades públicas siempre es de interés. Nuestras instituciones tienen la responsabilidad de difundir el conocimiento mediante libros y revistas, entendiendo que este trabajo es fruto del esfuerzo de toda la sociedad que nos sostiene. Por lo tanto, nuestro deber es retribuir ese respaldo democratizando el acceso a la ciencia y la cultura. 

— ¿Por qué la edición universitaria debe apostar por los formatos electrónicos y el acceso abierto, público y gratuito?

Los formatos electrónicos eliminan las barreras físicas, los costos de exportación y los límites de las ediciones impresas, permitiendo que cualquier investigador en el mundo localice nuestra producción de forma inmediata. Por su parte, el acceso abierto es un deber ético para las universidades públicas.

Además, esta apuesta digital nos entrega métricas valiosas sobre el comportamiento de los lectores, lo que permite evaluar qué contenidos despiertan mayor interés y planificar mejores estrategias editoriales.

— ¿Cuáles han sido las claves del modelo de la UNAM para lograr centralizar, ordenar y hacer visible la producción editorial?

La clave ha sido la articulación institucional frente a una estructura compleja de más de 100 entidades editoras independientes. Para coordinar este ecosistema respetando su autonomía, desde la Dirección General de Publicaciones y Fomento Editorial impulsamos las Directrices Generales para la Distribución y Edición de Publicaciones Digitales de la UNAM, un paraguas normativo que alinea las estrategias de toda la universidad.

Este marco común nos permite unificar esfuerzos y consolidar la presencia de nuestro sello editorial a nivel nacional e internacional. Al proyectar una identidad institucional fuerte y cohesionada, logramos un mayor posicionamiento, visibilidad y reconocimiento de validez para el conocimiento que generamos.

— ¿Por qué es importante que la Universidad de Chile asuma la localía de este encuentro y se transforme hoy en el epicentro para discutir sobre la edición pública latinoamericana?

Es una oportunidad excelente para que editores de diversos países intercambiemos ideas y compartamos tanto los casos de éxito como las complicaciones del día a día. El gran hito de este seminario es consolidar un espacio presencial para proyectar colaboraciones a mediano y largo plazo.

— Frente al trabajo aislado que a veces realizan las instituciones, ¿por qué es tan necesario promover estos espacios de articulación y encuentro regional?

La articulación regional es clave para generar sinergias que permitan que las publicaciones de nuestras universidades públicas compitan con fuerza en el mercado global frente a las grandes industrias editoriales europeas, norteamericanas o asiáticas. Si trabajamos juntos en bloque, fortalecemos nuestra capacidad de producción, edición y desarrollo de proyectos, visibilizando con mayor potencia el conocimiento que se genera en nuestras instituciones.

— Desde su área, ¿qué consejo daría a las futuras generaciones interesadas en áreas como publicaciones?

Les aconsejaría entender que el mundo editorial actual es completamente multidisciplinar, por lo que ya no basta con dominar la corrección de estilo o la maquetación tradicional. Las nuevas generaciones deben adquirir nociones básicas de programación, diseño y comunicación para dialogar fluidamente con otras disciplinas y crear formatos electrónicos innovadores. Además, ante tecnologías emergentes como la inteligencia artificial, el desafío es aprender a integrarlas para optimizar procesos pero manteniendo siempre una mirada crítica y cuidadosa, prestando especial atención a los aspectos que puedan generar conflictos con la propiedad intelectual, el trabajo creativo y la originalidad de los textos.