Ex Rectora de la Universidad de Chile

Profesora Rosa Devés: “El Senado Universitario es completamente fundamental”

Ex Rectora Devés: “El Senado Universitario es completamente fundamental"
Tras cuatro años de trabajo conjunto, la Ex Rectora sostiene que el Senado cumple un papel insustituible dentro de la gobernanza universitaria. “El Senado es completamente fundamental”, afirma.
Tras cuatro años de trabajo conjunto, la Ex Rectora sostiene que el Senado cumple un papel insustituible dentro de la gobernanza universitaria. “El Senado es completamente fundamental”, afirmó.
La profesora Devés destaca que el Senado Universitario es un lugar de formación para quienes participan en él.
La profesora Devés destacó que el Senado Universitario es un lugar de formación para quienes participan en él.
Rosa Devés sobre incorporación del voto estudiantil y del personal de colaboración en Consejos de Facultad: “Es de las cosas que siento que debíamos hacer y que logramos hacer. Estoy muy contenta por eso”
Rosa Devés sobre la incorporación del voto estudiantil y del personal de colaboración en Consejos de Facultad: “Es de las cosas que siento que debíamos hacer y que logramos hacer. Estoy muy contenta por eso”.
La conversación también abordó los desafíos que enfrenta actualmente el sistema de educación superior chileno.
La académica también abordó los desafíos que enfrenta actualmente el sistema de educación superior chileno.
La ex Rectora enfatizó la necesidad de defender los avances alcanzados en materia de gratuidad y advirtió sobre los riesgos de retroceder en esta política pública.
La ex Rectora enfatizó la necesidad de defender los avances alcanzados en materia de gratuidad y advirtió sobre los riesgos de retroceder en esta política pública.

El 19 de junio la Universidad de Chile vivió un nuevo cambio de mando en su Rectoría, ceremonia que formalizó el término de la gestión de la profesora Rosa Devés como máxima autoridad de la Casa de Bello.

A pocos días de dejar el cargo, la académica conversó con el Senado Universitario sobre los principales hitos de su administración, el papel que ha desempeñado este órgano en la democratización de la institución y los desafíos que enfrenta la educación superior en Chile.

Comunidad representada

Rosa Devés no solo fue la primera Rectora de la Universidad de Chile. También fue la primera mujer en presidir el Senado Universitario, órgano superior normativo y estratégico de la institución. Apenas inició su mandato, asistió a una sesión plenaria junto a su equipo directivo para expresar su compromiso con este espacio de representación triestamental.

Tras cuatro años de trabajo conjunto, sostiene que el Senado cumple un papel insustituible dentro de la gobernanza universitaria. “El Senado es completamente fundamental”, afirma. Desde 2006 hasta ahora, agrega, “ha cumplido un rol importantísimo, un rol estratégico, por un lado, y también normativo, que lo hace único en el sistema universitario chileno".

Asimismo, la ex Rectora destaca que se trata de un lugar de formación para quienes participan en él. Explica que históricamente numerosos dirigentes estudiantiles han pasado por el Senado Universitario, entre ellos figuras públicas de primer nivel, como el ex Presidente Gabriel Boric. Sin embargo, enfatiza que su aporte trasciende al estamento estudiantil.

“También es un lugar de formación para funcionarios/as y académicos/as. Hay muchos académicos que llevan largo tiempo en una facultad -con una cultura determinada-, y que se encuentran con la Universidad al llegar al Senado Universitario. Y eso es clave”, señala.

Su relación con el Senado no nace de su rol como presidenta. Como académica, formó parte de la generación que impulsó su nacimiento, proceso que se remonta a la movilización universitaria de 1997, cuando la comunidad demandó un nuevo estatuto institucional que dejara atrás el impuesto durante la dictadura.

Según Devés, el Senado representa una de las transformaciones institucionales más relevantes que ha experimentado la Universidad desde el retorno a la democracia. “El estatuto vigente reconoce a la comunidad como núcleo de la Universidad. Por lo tanto, este cuerpo colegiado, que recoge la expresión de esa comunidad, es clave”.

Hito institucional

Casi dos décadas después de la creación del Senado Universitario, la participación de la comunidad volvió a situarse en el centro del debate institucional. Durante la Rectoría de Rosa Devés se concretó una reforma largamente impulsada por distintos actores universitarios: la incorporación formal del voto de estudiantes y del personal de colaboración en los Consejos de Facultad.

Uno de los primeros capítulos de esta historia se escribió en 2014, cuando el Senado aprobó una modificación al Estatuto de la Universidad de Chile para avanzar en dicha demanda, como parte de una reforma estatutaria más amplia. Años más tarde, la cohorte 2018-2022 retomó la discusión y mandató a su Mesa Directiva para impulsar nuevamente la propuesta, que fue enviada a la Rectora Devés, quien la decretó y remitió al Ministerio de Educación.

En noviembre de 2024 -luego de promulgado el Decreto con Fuerza de Ley correspondiente- la Rectora Devés presentó ante el pleno del órgano superior una propuesta de modificaciones a los reglamentos de Facultades y de Elecciones y Consultas para implementar la iniciativa. Dicha propuesta fue analizada, discutida y deliberada por el Senado Universitario.

Para la académica, la concreción de esta reforma respondió a un compromiso asumido desde el inicio de su gestión y a una convicción profunda respecto al valor de la participación en la vida universitaria.

“Es importante que todos los integrantes de la comunidad estén informados de lo que ocurre, de las discusiones y de las decisiones que se adoptan. Y también que participen de la toma de decisiones, por supuesto, porque es una cuestión de dignidad”, sostiene.

La ex Rectora rechaza, además, la idea de que ampliar la participación haya sido una concesión política hacia determinados estamentos. “Yo no lo veo como una negociación o una concesión política, sino como algo necesario para la gestión universitaria”, plantea.

Sin embargo, reconoce que el proceso estuvo lejos de estar exento de dificultades y explica que parte de las críticas se sustentaron en interpretaciones erróneas sobre el alcance de la reforma. “Se habló incluso de cogobierno, pero esto no era cogobierno por ningún lado. La participación sumada de estudiantes y funcionarios corresponde al 25% de la integración de estos espacios”, agrega.

Pese a las controversias, la ex Rectora estima que la iniciativa era indispensable para mantener a la Universidad de Chile en sintonía con los actuales estándares democráticos. “Si nuestro estatuto hubiera permanecido como estaba antes de 2023, habríamos quedado muy fuera de la línea de lo que son hoy las universidades estatales, y eso era perjudicial para la Universidad”, afirma.

Por lo mismo, califica esta transformación como uno de los logros institucionales más significativos de su administración. “Es de las cosas que siento que debíamos hacer y que logramos hacer. Estoy muy contenta por eso”, concluye.

El valor de la educación pública

La conversación también abordó los desafíos que enfrenta actualmente el sistema de educación superior chileno, particularmente en medio del debate generado por las cobranzas del Crédito con Aval del Estado (CAE) y las dificultades para avanzar hacia un nuevo modelo de financiamiento.

Para Rosa Devés, una de las principales limitaciones del debate nacional es que sigue predominando una lógica centrada en el financiamiento a la demanda, mientras continúa pendiente una discusión más profunda sobre el sistema universitario que Chile necesita construir.

“Incluso propuestas recientes como el FES seguían estando centradas en la demanda. La profundidad de esa visión del sistema universitario es enorme y cruza buena parte del espectro político”, sostiene.

En ese contexto, la ex Rectora enfatiza la necesidad de defender los avances alcanzados en materia de gratuidad y advierte sobre los riesgos de retroceder en esta política pública.“Hay que estar muy alerta y dispuesto a defender la gratuidad. Por lo menos en los niveles que la tenemos hoy, es fundamental protegerla”, afirma.

Respecto al fortalecimiento de las universidades estatales mediante mecanismos de financiamiento basal, Devés advierte que esta discusión no puede separarse de un debate más amplio sobre el valor que la sociedad chilena asigna a la educación pública.

A su juicio, uno de los principales desafíos es que todavía no existe un consenso transversal acerca de la importancia de las instituciones públicas dentro del sistema educacional. “No hay un acuerdo nacional sobre el valor de la educación pública. Y mientras eso no exista, el financiamiento basal también tiene riesgos, porque finalmente depende de decisiones políticas que pueden cambiar”, sostiene.

Más allá del debate sobre financiamiento, para Devés la relevancia de la Universidad de Chile trasciende a la propia institución. Explica que su capacidad de mantener altos estándares académicos y convocar a estudiantes provenientes de diversos sectores sociales ha sido fundamental para evitar una segmentación más profunda en la educación superior chilena.

“¿Por qué no ocurre en la educación superior lo mismo que ocurre en la educación escolar? ¿Por qué no van los ricos a unas universidades y los pobres a otras? Mi respuesta es: la Universidad de Chile”, afirma.