El proyecto del Archivo Central Andrés Bello de la Universidad de Chile, orientado a la puesta en valor de la Colección Domingo Edwards Matte, continúa registrando avances significativos en sus distintas áreas de trabajo. Esta iniciativa busca rescatar, describir y difundir un acervo que abarca desde fines del siglo XVIII hasta mediados del siglo XX y que contribuye al estudio de la historia temprana de la imprenta, la prensa y las partituras musicales en el país.
El proyecto obtuvo financiamiento del fondo concursable “La Cultura Llega a la Gente” de la Fundación Piñera Morel y tiene entre sus objetivos la producción de copias digitales de alta calidad técnica, conforme a los estándares institucionales. Gracias a la labor conjunta del Área de Información Bibliográfica y Archivística (AIBA) y la Unidad Gráfica Digital (UGD), se ha resguardado la materialidad de los textos y se han registrado avances relevantes en los indicadores de digitalización técnica, investigación pedagógica y selección de documentos fundacionales de la República. Estos adelantos abren el camino hacia la implementación de nuevas metodologías de mediación con la comunidad en torno a este acervo.
“Esta alianza público-privada con la Fundación Piñera Morel es muy valiosa, ya que nos permite realizar labores críticas de conservación y digitalización que regularmente requieren de financiamiento externo. La puesta en valor de la Colección Domingo Edwards Matte marca un hito fundamental para la memoria histórica y cultural de nuestro país. Nuestro gran objetivo con este proyecto no es solo resguardar físicamente estas piezas, sino abrir caminos concretos para acercar estos contenidos a la ciudadanía, democratizar su acceso y asegurar que este valioso patrimonio bibliográfico esté disponible para todas las chilenas y todos los chilenos”, destaca la directora del Archivo Central Andrés Bello, profesora Fernanda Vera.
Preservación digital del patrimonio bibliográfico
En cuanto al indicador de piezas digitalizadas en formatos de alta resolución, los informes dan cuenta de una intensa actividad de catalogación y captura técnica efectuada sobre la sección bibliográfica de la colección. Entre los materiales trabajados destacan textos de gran relevancia literaria e histórica.
Durante los últimos procesos de digitalización se han trabajado obras como Ternura (1924), de Gabriela Mistral; Vibraciones sentimentales (1931), de Isabel Cabrera de Ried; y Siete voces en la ruta (1960), de Nelly Correa Quezada, así como escritos de Clemente Barahona Vega y obras de Winett de Rokha. Este avance técnico permite consolidar un registro detallado de obras que ilustran la riqueza de la literatura y el pensamiento chilenos de los siglos XIX y XX.
El proceso de digitalización ha avanzado a un ritmo constante y ya supera la mitad de la meta establecida. A comienzos de julio de 2026, el proyecto alcanzó un 60% de avance, con 120 ítems digitalizados —33 partituras y 87 libros— de un total proyectado de 200 piezas. Además, se han digitalizado 9.069 páginas en alta resolución, lo que ha permitido adelantar la publicación de los materiales para facilitar su acceso a través de la Biblioteca Digital. Hasta la fecha, 118 piezas ya están disponibles en el catálogo institucional, con títulos como Desolación, de Gabriela Mistral; El socio, de Jenaro Prieto; y La viuda del conventillo, de Alberto Romero, entre otras obras recientemente procesadas.
Educación y vinculación con la comunidad
Otro hito destacado corresponde a la aprobación del diseño conceptual y la pauta de contenidos del recurso pedagógico del proyecto. Este material didáctico está diseñado específicamente para docentes de educación básica y media, con el propósito de incorporar el valor del patrimonio bibliográfico a los procesos de aprendizaje en el aula.
La propuesta metodológica se basa en los enfoques de la educación patrimonial y la pedagogía crítica y se estructura en ejes temáticos que abordan desde los primeros impresos chilenos hasta las voces de mujeres y sujetos populares presentes en la colección. De esta forma, se busca que estudiantes y docentes interactúen activamente con las fuentes documentales del archivo. El cuaderno incluirá actividades didácticas articuladas con el currículum escolar de Historia, Lenguaje, Artes y Música.
En mayo de 2026 se seleccionaron diez documentos patrimoniales que serán objeto de una edición facsimilar, elegidos por su valor histórico, rareza y representatividad dentro de la colección. Entre las piezas seleccionadas destacan La Camila, o la patriota de Sud-América: drama sentimental en cuatro actos (1817), de Camilo Henríquez, considerada la primera obra teatral escrita por un chileno; Rimas (1898), de Laura Bustos, un poemario infantil inédito de gran valor para la historia de género; y Proclamas y bandos militares de la época de la Independencia, como el parte de la batalla de Maipú atribuido a José de San Martín. Estas ediciones permitirán poner a disposición del público general y especializado documentos fundacionales de alta trascendencia para la memoria social del país.
Conservación y restauración selectiva
La Colección Domingo Edwards Matte presenta una enorme diversidad tipológica, por lo que los tratamientos de conservación preventiva y restauración se diferencian según las características físicas y las necesidades de cada soporte. Por ello, se han ejecutado intervenciones críticas en piezas que presentaban daños estructurales. Durante mayo y junio se completó la restauración de diversas obras mediante procedimientos que incluyeron limpieza mecánica, injertos, refuerzos de bisagras y reintegración cromática.
Además, se realizó la limpieza superficial de piezas clave de la sección de música, como partituras de valses y diversas zamacuecas. Tras ser intervenidas, las piezas se resguardan individualmente en carpetas libres de ácido, donde se sujetan mediante pestañas, y en cajas confeccionadas rigurosamente a la medida.
El equipo del Archivo Central Andrés Bello también ha procesado la sección Primeros Impresos Chilenos, compuesta por más de 2.000 documentos políticos e institucionales de la primera mitad del siglo XIX, y la categoría Periódicos Chilenos Tempranos, que reúne destacadas piezas de la prensa nacional publicadas entre 1812 y 1849.
Al tratarse de piezas de alto valor y rareza, el equipo ha realizado diagnósticos individuales, plasmados en fichas de conservación. Los procesos incluyen la limpieza superficial en seco mediante gomas especiales, la unión de rasgados y la realización de injertos en lomos o en zonas con faltantes de papel, adaptados al formato y al soporte de cada pieza. Asimismo, se realiza un minucioso trabajo de retiro de intervenciones inadecuadas efectuadas anteriormente, como las cintas adhesivas comerciales que oxidan las hojas. Estas acciones consolidan una fase intensiva de producción técnica y pedagógica y aseguran la preservación y futura difusión de la colección.
Este proyecto, financiado por la Fundación Piñera Morel, continuará avanzando progresivamente en sus etapas de desarrollo y será presentado al público durante el primer semestre de 2027.