Con una ceremonia celebrada en el Auditorio Lucía Invernizzi se dio inicio al período del Profesor Guillermo Soto Vergara como Decano de la Facultad de Filosofía y Humanidades. El académico liderará la Facultad por el período 2026 - 2030.
Su discurso, anclado en los orígenes de la Facultad de Filosofía y Humanidades y el reconocimiento de la labor histórica de uno de los organismos fundadores de la Universidad de Chile, dio cuenta del profundo sentido de país y del vínculo inherente con la cultura y la educación. “Se trata de un vínculo profundo que no pudo destruir el Decreto de 1981. La relación entre las humanidades y la educación tiene raíces muy antiguas, anteriores incluso a la idea de humanidades como programa pedagógico y campo académico”, sostuvo.
En la instancia, la rectora de la U. de Chile, Alejandra Mizala, invistió al profesor Guillermo Soto con la medalla Andrés Bello, que lo distingue como decano. En sus palabras, la Rectora Mizala destacó que el programa del decano Soto "proponga abordar la inteligencia artificial mediante la reflexión sistemática y el diálogo interdisciplinario, articulando el saber técnico con el saber humanístico". También agradeció al Profesor Villarroel "por su compromiso y la labor desempeñada durante estos últimos cuatro años".
"Vivimos tiempos en los que, con frecuencia, se evalúa el conocimiento por su utilidad inmediata o su capacidad de producir resultados rápidamente cuantificables. En ese contexto, las humanidades no siempre reciben el reconocimiento que merecen en las prioridades de las políticas públicas de ciencia, conocimiento e innovación. Sin embargo, para la Universidad de Chile las humanidades no son un complemento del desarrollo científico y tecnológico: son una condición para que ese desarrollo esté verdaderamente al servicio de las personas y de la sociedad", dijo la Rectora Mizala, en la misma línea de su columna en el diario El País.
En cuanto a los desafíos y al escenario que enfrentan hoy las humanidades, el decano Soto Vergara apuntó que “asistimos a acelerados cambios sociales y culturales cuyos efectos, aunque visibles, son difíciles de interpretar, y que demandan la reflexión humanística. Pienso que en este escenario es fundamental que nuestra Facultad profundice en el diálogo como eje del quehacer y la convivencia universitaria y que oriente su acción pensando en el servicio que sus integrantes hacen al país y a su gente”.
Dirigiéndose a la comunidad universitaria, apuntó a que “el cumplimiento de nuestra misión descansa en un cuerpo académico, un estamento funcionario y un estudiantado comprometidos y orgullosos de la institución de la que forman parte. Es en este sentido en el que creo necesario cierto ethos compartido como condición para realizar nuestra misión institucional. Esto, por supuesto, no significa que concordemos en nuestras ideas. El desacuerdo es fecundo, porque revela tensiones y antinomias que reclaman nuevos estudios y transformaciones, y porque es constitutivo de la Universidad. El contraste libre de ideas, la enseñanza, el estudio y la investigación, actividades propias de la vida universitaria, suponen, más bien, un clima de respeto, transparencia y confianza, y el cuidado de quienes forman parte de la comunidad y de las condiciones materiales e inmateriales que permiten que florezca la experiencia universitaria”.
El decano Soto sucederá al profesor Raúl Villarroel, quien ejerció como decano entre 2022 - 2026. En sus palabras destacó que “la transmisión del mando de nuestro decanato no es solo un hito administrativo o protocolar. Representa la renovación vital de una tradición plural, crítica y profundamente comprometida con la educación pública y el pensamiento nacional”.
“La labor desempeñada a lo largo de estos últimos años ha representado el fruto de un esfuerzo colectivo incesante que ha tenido por única misión resguardar y potenciar la excelencia académica, el rigor investigativo y la vocación pública, valores que son inherentes a la Universidad de Chile”, señaló.
En las palabras dedicadas al decano Guillermo Soto, advirtió que “asumir el gobierno de esta Facultad es un honor inestimable, pero también un reto de considerables proporciones. El decanato es una trinchera apasionante y a la vez una tarea compleja”. En este sentido, subrayó que “sostener el rumbo de las humanidades requiere no solo visión académica y templanza política, sino también una paciencia infinita para escuchar y una firme destreza para decidir”.
Nuevo equipo directivo
En la ceremonia, el Decano Soto presentó a su equipo directivo, que estará compuesto por Ignacio Álvarez Arenas, vicedecano; Silvana Guerrero González, directora Académica; Felipe Hasler Sandoval, director de Extensión, Comunicaciones y Vinculación con el Medio; Marcela Gaete Vergara, directora de Investigación, Creación y Publicaciones; Ulises Cárcamo Sirguiado, director de la Escuela de Pregrado; Jéssica Castro Rivas, directora de la Escuela de Postgrado; Carolina González Undurraga, directora de Relaciones Internacionales; y Pascuala Infante Arriagada, directora de Asuntos Estudiantiles y Comunitarios.