Espiritualidad, respeto por la naturaleza, herencia cultural, transmisión de conocimientos, revitalización de costumbres y raíces, fueron algunos de los conceptos que fueron parte del análisis durante el conversatorio “Conocimientos indígenas y los desafíos globales: aportes para un futuro compartido”, que se realizó en la Plataforma Cultural Juan Gómez Millas de la Universidad de Chile, como una de las actividades del programa APRU ULP 2025 que se realiza desde el 20 en el plantel.
El panel, que se inició a las 9 de la mañana, estuvo moderado por la académica de la Facultad de Gobierno de la U. de Chile, Verónica Figueroa Huencho. Participaron Elisa Loncon Antileo, académica de la Universidad de Santiago de Chile, doctora en Humanidades por la U. de Leiden en Holanda, también en Literatura por la U. Católica de Chile y Magíster en Lingüística por la U. Autónoma Metropolitana de México; Marta Porma, destacada líder mapuche, presidenta de la Asociación We Dakin Püllü, con una larga trayectoria en torno a la revitalización de saberes mapuche especialmente en contextos urbanos; Maribel Mora Curriao, poeta, académica y activista mapuche, subdirectora de Equidad e Inclusión de la Vicerrectoría de Asuntos Estudiantiles y Comunitarios de la Universidad de Chile; Jannet Patzi Apaza, antropóloga y gestora cultural Aymara, enfocada en la revitalización y visibilización de los derechos de los pueblos indígenas y Kam Kaur, académica de la U. de Adelaide en Australia, especialista en educación intercultural liderazgo indígena y justicia social.
La conversación partió con las palabras de la profesora Figueroa, quien comenzó destacando el espacio generado en la Casa de Bello. “Es una tremenda oportunidad que ustedes puedan escucharlas, que puedan conocer desde sus vivencias, desde sus historias, desde sus caminos, cómo desde este territorio se están llevando adelante luchas que tienen un alcance global y ese alcance global está definido por una crisis climática, ecológica que sin duda ustedes en su rol de líderes en este mundo y este futuro van a tener que lidiar con ello”, destacó.
Y agregó que ante este escenario “las universidades tenemos un gran desafío, y es que gran parte, muchas veces de las respuestas a estas crisis no están necesariamente en los espacios de la academia, o en los espacios del conocimiento occidental, sino que están en estos pueblos, en estas comunidades, en estos territorios”.
A las invitadas se les plantearon dos rondas de preguntas, junto a las consultas de los estudiantes que fueron parte de la audiencia. Lo primero tuvo relación al rol de los conocimientos ancestrales, especialmente en la construcción de respuestas a los desafíos globales que hoy existen, sobre todo en las tensiones en torno a la democracia.
Elisa Loncon partió realizando un saludo de bienvenida hacia todos los presentes en Mapudungún. “Bienvenidos a nuestras tierras, a nuestra ciudad y a nuestras montañas”, partió diciendo. “Una de las importancias del conocimiento indígena es que nos recuerda que somos personas que venimos desde la tierra y que estamos vinculados a esa espiritualidad”, destacó.
Agregó, en sus primeras palabras que “el conocimiento colonial denostó el conocimiento y espiritualidad indígena, la endiemonizó. Pero una manera de estar bien en el mundo es reconocer nuestra espiritualidad y tenemos que ir con ella a donde nosotras estemos”.
“Los pueblos indígenas somos una realidad vigente, del presente, del siglo XXI y lo que nosotros buscamos es que esa realidad y aportaciones en espiritualidad, en conocimientos, en saberes y vinculación con la naturaleza contra el racismo y la discriminación sea incorporada en la agenda política-pública”, aseguró.
Luego, Marta Porma, quien también saludo a los jóvenes en su lengua natal, y aseguró que ella está “en la lucha de nuestra espiritualidad porque cada ser que nace en mi pueblo es así. Todos traemos nuestro kimún, nuestros saberes, todos traemos nuestro linaje, para qué fuimos creados”.
Ella inició reflexionando en torno a la actualidad, diciendo que "ya no hay territorio, no hay tierra. Los papás tuvieron hijos y era para ellos la tierra, pero no era para el resto de los hijos porque todo se achica y debido a todo eso hemos tenido que emigrar muchas personas hacia la cuidad, hacia un mundo que ha sido muy difícil de poder encajar, de poder ser parte” dijo.
Asimismo, Maribel Mora, se refirió a la pregunta sobre cómo se pueden llevar estos conocimientos indígenas en el plano medioambiental. “En el caso de los mapuches, tenemos una cultura de cuidado, donde todo importa, no solo los seres humanos. No es una cultura antropocéntrica, más bien es una cultura ecocéntrica como algunos movimientos medioambientalistas señalan deberíamos tener”, dijo.
Y, afirmó que “es muy importante tener ese cuidado y ese respecto genuino. Respetar al árbol, a la montaña, al rio, a la piedra, a la tierra a todo lo que ahí hay. Creo que es una forma muy distinta de verlo que a ratos resulta casi incompatible con la vida actual, donde cualquier cosa es comerciable, y por eso es complejo abordarlo”.
Y cerró con una reflexión: “El desafío es hacer dialogar estos conocimientos, esta idea de progreso y desarrollo sin límite, con esta otra idea de cuidado y protección de lo que nos rodea porque somos parte de todo esto porque todo lo que le hagamos al medio nos lo estamos haciendo también a nosotros”.
En su turno, Jannet Patzi Apaza, antropóloga y gestora cultural Aymara, dijo que “la cultura occidental nos ha enseñado que el ser humano, el hombre es el que domina, y eso no es así. Nosotros somos una parte ínfima de toda una gran naturaleza, de una creación que sí gobierna”.
Bajo este principio, dijo “a veces esto es antagónico con lo que se espera en este tiempo. Ya han destrozado nuestra naturaleza, ya se ha hecho tanto mal, se ha sobrepoblado, sobreexplotado, se ha hecho mucho sobre nuestra pachamama".
Finalmente, en el primer turno de palabras Kam Kaur, académica de la U. de Adelaide en Australia, quien abordó su experiencia donde dijo que su tarea ha sido “traer el conocimiento comunitario hacia el conocimiento general”. “Una de mis misiones principales ha sido como descolonizar y para esto tuve que mirar mi propia historia, ver mis costumbres, mi folclor desde India […] y cuando veo hacia atrás y pienso hay tanto conocimiento que debemos aprovecharlo", afirmó.
Asimismo, dijo la académica que “como parte de mis metas principales ha sido volver y estudiar nuestro folclor, lo popular, la forma en cómo se ha roto el folclor, nuestras costumbres”, y siguió diciendo que “en cómo podemos conectarnos de nuevo en este mundo del que somos parte. Necesitamos volver contar esas historias y todos y todas tenemos esas historias. Esa ha sido la tarea”, señaló Kaur.
Una plataforma para dialogar en torno a desafíos y reflexiones futuras
La profesora Verónica Figueroa moderó el encuentro que en una segunda parte invitó a las panelistas a reflexionar en torno a los desafíos que les ha tocado asumir y a entregar un mensaje a las futuras generaciones.
“Los desafíos son múltiples y la verdad como mujer indígena nosotras también nos auto desafiamos para conocer el mundo no indígena, para tal vez estar en igualdad de condiciones con el resto de la población. Ir a la escuela, educarse, formarse en la universidad, es un desafío, pero también cómo es un desafío mantener el sistema educativo propio, la lengua, la práctica ceremonial, la participación en la organización social, el recuperar las historias nuestras son parte de los desafíos”, dijo Elisa Loncón.
Sobre el camino futuro, Marta Porma dijo que “cuesta mucho, a mí me cuesta mucho entender porque tener tantas ganas de destruir lo que hay. No me explico. Si todos llegamos a exterminar todo que haremos después”.
Luego de recordar cómo fue su niñez y su entorno diario en el campo, les dijo a los jóvenes que “les pido a ustedes que nunca se olviden de eso (conectar con la naturaleza), les pido que también no pierdan esa conexión, con el viento, con toda la riqueza que hay en el campo”, puntualizó.
“Ser líder o lideresa es una cuestión terriblemente difícil”, afirmó Maribel Mora. Y continuó señalando que “se torna complejo liderar, dirigir, tratar de llevar a una comunidad o a un grupo con ciertos ideales que uno tiene”, y con esto explicó que es necesario tener claro que será un camino no exento de dificultades.
Por su parte Jannet Patzi, apuntó a los estereotipos. “Los Aymaras migrantes que venimos de otras partes no existimos. Acá en Chile yo soy extranjera no indígena”, dijo.
“Nosotras como mujeres que venimos del pueblo, que tenemos una raíz ancestral, tenemos mucho que dar”, y que eso es lo que está haciendo agradeciendo el espacio dado durante APRU este viernes en Plataforma Cultural de la Universidad de Chile.
Y, les llamó a reflexionar en torno a lo siguiente: “Principio de reciprocidad, lo que tú haces, te lo van a hacer y no solo a ti, a tus generaciones”.
Finalmente, Kam Kaur planteó que aun “hay muchos desafíos que enfrentar cuando se habla de racismo” e invitó a los jóvenes a conectar con lo simple. “Si no aprendemos de nuestros hermanos y hermanas indígenas estamos perdidos” dijo y continúo diciendo que “son muchos desafíos, en niveles distintos y creo que uno de los más grandes es volver a reconectarnos con la tierra para poder tener equilibrio y así poder entender su poder, el sol, la luna, el viento, el fuego y el agua”, afirmó.
Durante la actividad hubo espacio para que los estudiantes de diversas instituciones de la Cuenca del Pacífico realizaran preguntas a las panelistas, las que estuvieron vinculadas a cómo ven el actual sistema político, el impacto de la ultra derecha, sobre la realidad de los niños indígenas y la discriminación, rol de las mujeres indígenas y feminismo actual y cómo creen que se pueden proteger los conocimientos indígenas de manera adecuada.
Recorrido por Campus Sur
Por la tarde, los jóvenes visitaron el Campus Sur de la Universidad de Chile que integran la Facultad de Ciencias Agronómicas, Ciencias Forestales y de la Conservación de la Naturaleza, Ciencias Veterinarias y Pecuarias, donde pudieron recorrrer diversos espacios, entre ellos la Ruka Taiñ Adkimn pudiendo ser parte de una presentación sobre la cosmovisión mapuche, y también visitar la huerta, donde pudieron apreciar la producción de diversos productos locales.