En un escenario global definido por transformaciones profundas, la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile fue sede de un análisis crítico sobre la reconfiguración del poder en la región. El conversatorio, centrado en la publicación del libro "Economic Displacement: China and the End of US Primacy in Latin America" del académico Francisco Urdinez, abordó que el liderazgo el desplazamiento del liderazgo económico de Estados Unidos en la región por parte de China, desde el punto de vista económico y político.
La actividad comenzó con las palabras de bienvenida del académico Felipe Irarrázaval, quien como representante del Magíster en Ciencia Política -programa organizador del evento- destacó que la actividad busca ser un espacio de extensión académica y debate para estudiantes de posgrado. Subrayó la importancia de la colaboración entre la Facultad de Gobierno, el Instituto de Estudios Internacionales y el núcleo milenio ICLAC para analizar las transformaciones globales desde una perspectiva de relaciones internacionales.
La tesis del libro: Hegemonía construida sobre la provisión de bienes
Francisco Urdinez, profesor de la Pontificia Universidad Católica y director del núcleo milenio ICLAC, presentó una investigación que desafía las métricas tradicionales de poder.
Para Urdinez, la clave reside en la capacidad de China para actuar como un proveedor alternativo de bienes económicos que Occidente solía monopolizar, tales como créditos, inversiones en infraestructura y asistencia técnica. El autor sostiene una visión materialista del poder internacional, afirmando que “la hegemonía se construye con bienes materiales tangibles, no solo con valores y con discursos y con afinidad ideológica”. Según sus datos, mientras Estados Unidos contrajo su presencia económica en el Sur Global durante las últimas dos décadas, China llenó esos vacíos de manera estratégica.
Un hallazgo fundamental de su estudio es la fragmentación geoeconómica de la región. Urdinez distingue claramente entre el norte y el sur del continente: “América del Sur es una región que cruzó el umbral de lo que yo llamo desplazamiento. Es decir, China hoy es más relevante económicamente de lo que es Estados Unidos”. En contraste, México y América Central han reforzado su vínculo con el mercado norteamericano por razones de proximidad.
Voces del Panel: Entre la neutralidad, la política y la agencia regional
Tras la exposición principal, un panel de expertos analizó las implicaciones de este desplazamiento desde diversas ópticas, aportando matices sobre la realidad chilena y regional.
Claudia Sanhueza, la ex Subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, se refirió a la gestión de la complejidad. Destacó la postura de países como Chile, donde la relación con China ha crecido por necesidades de mercado, manteniendo una pragmática neutralidad. Sanhueza subrayó que este cambio no implica la desaparición de la potencia del norte: “En términos diplomáticos solo significa complejidad, porque no es que realmente desaparezcan, hay que manejar esa diversidad y esa complejidad”. Respecto a la percepción ciudadana, indicó que en Chile predomina una visión funcional: “Lo que le importa es que haya inversión, la gente misma es muy neutral en términos económicos”.
La Directora de la Escuela de Gobierno y Gestión Pública de la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile, Lorena Oyarzún, se refirió al fin de la neutralidad política del comercio y aportó una visión desde la economía política internacional, argumentando que los lazos comerciales tienen un peso inevitable en las decisiones de Estado. Para Oyarzún, los datos presentados demuestran que “el cambio económico no es políticamente neutro”. Destacó que el repliegue estadounidense ha sido un factor determinante: “Hay un vacío estadounidense, o sea, Estados Unidos deja espacio y ese desplazamiento económico tuvo consecuencias políticas que fueron concretas”.
Andrés Bórquez, profesor del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, habló sobre los espacios de agencia y transición. Se enfocó en las oportunidades que este reordenamiento ofrece a los países latinoamericanos para navegar la transición del orden internacional. Bórquez planteó una distinción crucial entre la pérdida de liderazgo de uno y la ganancia del otro: “En esta lógica del desplazamiento, no necesariamente China siempre gana, pero sí Estados Unidos pierde”. Asimismo, advirtió que el poder económico no se traduce instantáneamente en control político: “El peso económico no necesariamente por ahora se traslada a esferas más políticas”.
El encuentro concluyó con una reflexión sobre el futuro, sugiriendo que los próximos 20 años estarán marcados por la capacidad de los países de la región para gestionar estas dependencias en áreas sensibles como la transición energética y la infraestructura digital. El libro de Urdinez, que será publicado en español en agosto por Editorial Planeta, se posiciona como una herramienta esencial para entender este nuevo mapa del poder.