Planificación con evidencia

U. de Chile lanza Aura, plataforma científica que evalúa y simula el impacto del diseño urbano en el clima

U. de Chile lanza Aura, plataforma que simula el impacto urbano en el clima
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La plataforma permite evaluar cómo cambios en la infraestructura urbana pueden incidir en la temperatura, la demanda energética y las emisiones.
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“Los tomadores de decisiones que estén considerando cambiar el uso de suelo de una manzana pueden ver los potenciales efectos de sus planes y así evaluar mejores alternativas”, dijo Pamela Smith.
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El equipo detrás de Aura reunió a especialistas de distintas áreas para desarrollar una herramienta científica orientada a apoyar decisiones urbanas basadas en evidencia.
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La herramienta fue presentada en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile ante autoridades, especialistas y representantes del mundo público.

Con el objetivo de enfrentar los crecientes desafíos del cambio climático a escala local, fue lanzada oficialmente Aura (Adaptation Urban Climate Risk Analysis), una plataforma científica pionera diseñada para evaluar y simular los efectos del diseño urbano sobre el clima de las ciudades.

La iniciativa fue presentada el pasado 14 de mayo en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) y es resultado del trabajo de un equipo multidisciplinario conformado por trece especialistas de distintas áreas, entre ellas geografía, arquitectura, ingeniería y matemática. El proyecto, financiado por un Fondef de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) y desarrollado junto al Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), representa más de cuatro años de trabajo y toma como punto de partida un exitoso plan piloto implementado previamente en la comuna de Renca.

Durante la presentación, Pamela Smith, académica del Departamento de Geografía de la FAU e investigadora principal del proyecto, destacó la urgencia de contar con herramientas de este tipo en un país como Chile, cuya población urbana bordea el 90%.

“El proceso de urbanización va generando un reemplazo sostenido de coberturas naturales y seminaturales. Las propiedades de los materiales con los que construimos nuestras ciudades modifican los balances térmicos, absorben la energía, la acumulan y la liberan, generando lo que conocemos como clima urbano y el fenómeno de la isla de calor”, explicó Pamela Smith, quien es investigadora del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2).

La académica agregó que la plataforma funciona como una línea base del comportamiento climático de Santiago, integrando información promedio para las estaciones de verano e invierno, tanto de día como de noche. “Los tomadores de decisiones que estén considerando cambiar el uso de suelo de una manzana pueden ver los potenciales efectos de sus planes y así evaluar mejores alternativas”, señaló.

El director del Departamento de Geografía, Pablo Sarricolea, subrayó la relevancia estratégica de este tipo de investigaciones en el actual contexto climático. “En un contexto global marcado por el cambio climático y el aumento sostenido de las temperaturas en las ciudades, proyectos como este adquieren una relevancia estratégica para el bienestar de las personas y la construcción de territorios más resilientes”, afirmó.

Asimismo, destacó el carácter aplicado e interdisciplinario de la iniciativa. “Este trabajo no solamente aporta conocimiento académico de alto nivel, donde participan colegas de ingeniería, matemática, arquitectura y geografía, sino que además pone herramientas avanzadas al servicio de instituciones públicas y de la ciudadanía en general”, sostuvo.

Por su parte, Roberto Rondanelli, director del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), valoró el aporte científico de la plataforma para enfrentar los desafíos urbanos derivados de la crisis climática. “Es una herramienta validada a un alto nivel científico para poder tomar decisiones de adaptación y mitigación en las ciudades, que es justamente lo que necesitamos hacer de manera urgente”, señaló.

Rondanelli también destacó el largo proceso académico detrás de Aura y el trabajo sostenido de investigación en clima urbano desarrollado desde la Universidad de Chile. “Este proyecto es una manifestación de una línea de trabajo que se ha ido construyendo en el tiempo, probablemente durante decenas de años, desde que se empezó a trabajar el clima urbano en el Departamento de Geografía”, indicó.

Una plataforma de modelación climática urbana para la Región Metropolitana

La plataforma Aura permite visualizar la temperatura de las distintas manzanas de cada comuna de Santiago con el propósito de identificar islas de calor urbanas y evaluar cómo las decisiones urbanísticas pueden afectar directamente la calidad de vida de la población.

La herramienta opera mediante un complejo “modelo en cascada”. A partir del cálculo de la temperatura del aire a nivel de manzana, evaluando más de 53 mil manzanas y entidades rurales del Gran Santiago y sus proyecciones a 2035, el sistema es capaz de determinar otros factores críticos, como confort térmico ambiental, isla de calor urbana, demanda de energía y emisiones de gases de efecto invernadero.

Para lograr esta precisión, el equipo científico dividió la capital en 17 Zonas Climáticas Locales y utilizó datos provenientes de la Dirección Meteorológica de Chile, del Ministerio del Medio Ambiente y de una red propia de estaciones de monitoreo instaladas en sectores sin cobertura oficial.

Simulador de futuros urbanos

Uno de los principales atributos de Aura es su capacidad de simular escenarios futuros, lo que la convierte en una herramienta de apoyo para municipios y gobiernos regionales en la elaboración de planes de acción climática y políticas urbanas basadas en evidencia.

La plataforma permite cruzar proyecciones de cambio climático con modificaciones concretas en el diseño de la ciudad. A modo de ejemplo, Pamela Smith explicó que si en sectores densamente edificados, como los cercanos al Estadio Nacional en Ñuñoa, se reemplazara un edificio por un bosque urbano denso, la temperatura local podría disminuir cerca de 2 grados Celsius.

En este proceso también participaron activamente municipios y planificadores urbanos. Rodrigo Aillapán, coordinador del desarrollo de la plataforma, destacó que el trabajo se realizó en permanente diálogo con distintos gobiernos locales. “Tuvimos muy buena interacción con tomadores de decisiones y planificadores urbanos de las municipalidades, todas ellas con distintas realidades y desafíos en sus comunidades”, comentó.

Desde el Gobierno Regional Metropolitano de Santiago, Jaime Gallardo valoró el impacto que puede tener la plataforma en los procesos de planificación territorial y adaptación climática. “Contar con la academia y ver cómo este proyecto que conocimos hace un poco más de dos años hoy se transforma en una plataforma que entrega información muy valiosa y, además, de forma muy atractiva, es sumamente importante para el momento en que nos encontramos como institución”, afirmó.

Gallardo destacó además que Aura se alinea con los instrumentos estratégicos impulsados por el Gobierno Regional. “Esta plataforma nos va a servir mucho para modelar las decisiones que queremos abordar y se relaciona directamente con nuestra Estrategia Regional de Desarrollo y el Plan Regional de Acción de Cambio Climático, instrumentos que buscan preparar a Santiago para convertirse en una ciudad más resiliente”, sostuvo.

El proyecto fue desarrollado en colaboración con el Gobierno Regional Metropolitano de Santiago, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, Innspatial Technologies Chile, el CR2 y la Universidad de Chile, consolidándose como una herramienta que busca orientar la planificación urbana hacia ciudades más resilientes y adaptadas al cambio climático.