Izamiento de bandera LGBTIQA+

Porque diversidad somos todos

Porque diversidad somos todos
En el izamiento de la bandera LGBTIQA+, el doctor Miguel O'Ryan, decano de la Facultad de Medicina; Rodrigo Lara y Denisse Quijada, de la Dirección de Género
En el izamiento de la bandera LGBTIQA+, el doctor Miguel O'Ryan, decano de la Facultad de Medicina; Rodrigo Lara y Denisse Quijada, de la Dirección de Género
Por tercer año consecutivo, la bamdera LGBTIQA+ se enarbola en el frontis de la Facultad de Medicina durante el Mes del Orgullo
Por tercer año consecutivo, la bamdera LGBTIQA+ se enarbola en el frontis de la Facultad de Medicina durante el Mes del Orgullo
El doctor Miguel O’Ryan, decano de la Facultad de Medicina, destacó la importancia “de ser una comunidad que no sólo reconoce, sino que celebra la diversidad"
El doctor Miguel O’Ryan, decano de la Facultad de Medicina, destacó la importancia “de ser una comunidad que no sólo reconoce, sino que celebra la diversidad"
Denisse Quijada, directora de Igualdad de Género, dijo que “izar la bandera LGBTIQA+ para dar inicio al Mes del Orgullo, no es un simple gesto administrativo, es una declaración de principios institucionales y humanos"
Denisse Quijada, directora de Igualdad de Género, dijo que “izar la bandera LGBTIQA+ para dar inicio al Mes del Orgullo, no es un simple gesto administrativo, es una declaración de principios institucionales y humanos"

La actividad tuvo lugar el 1 de junio de 2026 en el frontis del Campus Norte de la Facultad de Medicina, organizada por la Dirección de Igualdad de Género del plantel. En la oportunidad su directora, Denisse Quijada, dijo que “izar la bandera LGBTIQA+ para dar inicio al Mes del Orgullo, no es un simple gesto administrativo, es una declaración de principios institucionales y humanos. Este acto cobra un significado aún más profundo y si me lo permiten, autocrítico. No podemos ignorar que en el pasado las ciencias de la salud fueron utilizadas para patologizar la diversidad. Históricamente los manuales médicos trataron como enfermedades a quienes simplemente amaban o existían fuera de la norma. Hoy estamos reconociendo ese pasado y comprometiéndonos activamente con la política universitaria de diversidades sexogenéricas. Nuestro deber ético, como formadores de futuros y futuras profesionales de la salud, es garantizar que la atención sanitaria sea profundamente inclusiva, empática y libre de sesgos de género. Significa aún formar profesionales que respeten el nombre social y los pronombres de cada paciente; entender las necesidades de salud mental y física específicas de la comunidad LGBTIQ+, sin prejuicios; erradicar la discriminación en los boxes de atención, en los campos clínicos y en nuestras propias aulas”.

Luego, Rodrigo Lara Quinteros, a cargo de Diversidades Sexuales y de Género de Digensalud, recordó que “izar la bandera LGBTIQA+ conmemora las revueltas de Stonewall en 1969, hito fundacional que catalizó la lucha por los derechos civiles y la dignidad de las diversidades sexuales y de género en todo el mundo. Para la Universidad de Chile y en particular para esta Facultad, levantar estos colores no es un simple acto protocolar, es la manifestación visible de un firme compromiso ético. Como profesionales y formadores en el ámbito de la salud, tenemos el deber de reconocer realidades que son ineludibles: que la discriminación enferma, que la exclusión precariza y que los sesgos y el odio matan. Históricamente las personas de las diversidades sexuales y de género hemos enfrentado barreras sistemáticas para acceder a una atención digna y equitativa en salud. Hoy declaramos con fuerza que asegurar entornos inclusivos y libres de discriminación es un requisito fundamental para garantizar el bienestar integral de toda la población.

A continuación, Michelle Valderrama, del Consejo de Estudiantes de la Salud, CES, destacó que “mirar a Chile hoy nos permite reconocer hitos que hace unas décadas parecía una utopía. Sin embargo, la ley escrita no siempre se traduce de inmediato en dignidad cotidiana. Hoy, en pleno 2026, la discriminación estructural sigue latente, la violencia por prejuicio no ha desaparecido de las calles y, lo que es aún más doloroso para nosotros, las barreras de acceso a la salud para la población LGBTIQA+, siguen cobrando vida. Como estudiantes de salud sabemos que la vulnerabilidad no es sólo biológica, sino también es política y social. La falta de protocolos unificados, los sesgos en la atención ginecológica y urológica para personas trans, además del trato deshumanizado en salas de espera son forma de violencia médica que alejan a estas poblaciones de los centros asistenciales. La salud integral sigue siendo un privilegio”.

En ese sentido, añadió, “no basta con no discriminar, debemos ser activamente inclusivos. Curar no es solo recetar un fármaco, es derivar las barreras coloniales, patriarcales y cisnormativas que enfrentan a nuestra población. Tenemos el desafío de hablar con naturalidad de diversidad sexual en las aulas, de investigar con enfoque de género y de asegurar que cada hospital y consultorio de Chile sea un espacio seguro”.

Fortaleza vital

En representación de los funcionarios, María Isabel Allende, de la unidad de Aulas Docentes, dio a conocer su reciente matrimonio igualitario, “una legalidad que puedo disfrutar gracias a lo que muchos y muchas hicieron posible con su entrega en cuanto a la difusión de información, a la lucha permanente de los derechos de que todos y todas existimos, sin importar a quién amamos, solamente por el hecho de estar”. A ello, añadió que “desde mi trabajo he aprendido que el respeto no se declara, sino que se entrega y se practica. En las cosas simples que hago todos los días, porque todos merecemos la misma dignidad, sin importar quiénes son, de dónde vienen o sobre todo a quién aman. Por eso hoy recordamos a quienes tuvieron que esconder parte de su vida por miedo a perder el trabajo, a quienes no pudieron vivir libremente su identidad o expresar sus afectos, a quienes abrieron el camino para las generaciones como la mía y sobre todo para las nuevas generaciones puedan venir a estudiar como se les dé la gana”.

La profesora Patricia Junge, académica del Departamento de Fonoaudiología, recordó su formación como antropóloga con el profesor Humberto Maturana; luego, en el Laboratorio de Voces Diversas de su unidad, el trabajo que “comenzamos hace algunos años a explorar las necesidades de acompañamiento vocal de las personas transfemeninas”, así como el proyecto FIS que apoyó en 2024 la Dirección de Investigación e Innovación de nuestro plantel respecto del proceso de instalación del Programa de Acompañamiento a la Identidad de Género en el Hospital Roberto del Río. “Actualmente soy investigadora responsable de un Fondecyt de Iniciación que busca comprender las controversias en torno a la salud trans en nuestro país, explorando las formas de ser, conocer y aparecer con que las comunidades diversas lidian, resuelven y crean un vivir saludable en un contexto altamente contencioso creado por este debate público entre expertos. Como mujer, madre y académica he aprendido lo que significa enfrentar las resistencias y silenciamientos estructurales, tener que dar explicaciones por ser, vivir en el temor a la discriminación y a la violencia. Sobre todo, he conocido y aprendido de la felicidad y la madurez con que los jóvenes se toman el derecho a ser quienes son, y aportan a nuestra comunidad con sus creativas identidades que nos hacen sentir, pensar, conocer y así mantener sana nuestra vida en comunidad”.

Cerrando el encuentro, el doctor Miguel O’Ryan, decano de la Facultad de Medicina, destacó la importancia “de ser una comunidad que no sólo reconoce, sino que celebra la diversidad. Sólo me lleva a que tenemos que congratularnos por ser actores relevantes en un país que necesita mucho de esto. Este acto ha sido un hito muy relevante, porque muestra que somos una facultad, en una universidad, que reconoce a la diversidad como una fortaleza vital para el desarrollo humano. Sabemos que en el mundo a veces la diversidad asusta, puede aparecer como una amenaza para algunos cuando es todo lo contrario: la diversidad es la fortaleza que le da la fuerza al desarrollo de la humanidad. Y eso es lo que celebramos hoy día, así como reconocemos que estos actos son necesarios, porque como hemos escuchado todavía hay muchos derechos por los cuales hay que seguir luchando. Y van a tener en esta dirección todo el apoyo, todo el trabajo conjunto, porque la diversidad es parte de nuestro sello, de nuestra fortaleza, del presente y del futuro de esta facultad”.