
Dra. Maribel Barroso
Departamento de Filosofía, Universidad Alberto Hurtado
¿Por qué la ciencia necesita la democracia?
Resumen. Los debates sobre la relación entre ciencia y democracia han girado, por lo general, en torno a la cuestión de en qué medida la ciencia contribuye a las instituciones democráticas, ya sea mediante asesoría experta, resolución de problemas públicos, evaluación de políticas, producción de evidencia y alertas tempranas. Esta orientación tiende a presentar la ciencia como apoyo o soporte de la democracia, dejando en segundo plano la relación inversa: el sentido en que la institucionalidad democrática contribuye a la ciencia. En el presente trabajo se muestra que la inversión no produce una respuesta simplemente simétrica. La pregunta de en qué medida la democracia contribuye a la ciencia pone de relieve otros registros como libertad académica, objetividad social, investigación pública o colectiva, responsabilidad, entre otros. Lejos de solo recibir aportes de la ciencia, la democracia también proporciona condiciones institucionales, epistémicas y políticas que resultan indispensables para una ciencia crítica, objetiva y socialmente responsable. Para ampliar esta idea, nos centraremos en tres autores clásicos: el ethos científico de Merton (1942; 1965); la república de la ciencia de Polanyi (1951; 1964) y la sinergia entre ciencia y democracia de Dewey (1916; 1939), a fin de mostrar cómo la democracia deviene en condición de posibilidad para la producción de buena ciencia.









