En una emotiva ceremonia en el Salón de Honor de la Casa Central de la Universidad de Chile, la comunidad universitaria celebró este viernes 29 de mayo la entrega de la Medalla Rector Juvenal Hernández Jaque 2025. En el acto, la Rectora Rosa Devés entregó el reconocimiento en la mención “Ciencia y Tecnología” a la Profesora Titular de la Facultad de Medicina, Cecilia Hidalgo, y en la mención “Artes, Letras y Humanidades” a la familia del Profesor Gonzalo Díaz, cuyo triste deceso ocurrió tan solo horas después de haber sido elegido para recibir la distinción.
Fue el jueves 11 de diciembre de 2025 cuando el jurado –integrado en ese momento por la Rectora Rosa Devés; la entonces Prorrectora Alejandra Mizala; el vicerrector de Asuntos Académicos, Claudio Pastenes; las profesoras Mónica Rubio y María Teresa Infante, reconocidas con la misma Medalla el año 2024; y el Rector de la Universidad de Valparaíso y presidente del Consorcio de Universidades del Estado de Chile (CUECH), Osvaldo Corrales– resolvió otorgar esta distinción a los profesores Hidalgo y Díaz por su destacada contribución a la Universidad y al país en las áreas de la medicina y el arte, respectivamente.
"El aporte de estos dos grandes académicos a la Universidad y al país no queda suficientemente descrito en su vasto currículum. Tampoco se expresa plenamente en los reconocimientos que han recibido, ni en las grandes obras expuestas en los más exigentes espacios artísticos internacionales, ni en las publicaciones en revistas científicas más prestigiosas. Quizás, su verdadero significado se encuentre en las vidas tocadas, en las vidas cambiadas, en las renuncias para persistir en su tarea fundamental, en las lealtades con su oficio y su institución, en esa capacidad de saber dónde era preciso estar", destacó la Rectora de la U. de Chile, Rosa Devés.
Así, agregó que "es evidente que tanto Cecilia como Gonzalo pudieron haber decidido desarrollar sus carreras académicas, artísticas, desde otras latitudes, pero eligieron quedarse, no para esconderse al fin del mundo, sino para labrar esta tierra querida como obreros de la inteligencia, del descubrimiento y de la solidaridad". "Escogieron así trabajar sobre una realidad muchas veces frágil e incompleta, creando instituciones, formando discípulos, abriendo conversaciones, sosteniendo espacios públicos para la formación, la creación y la investigación. Y es quizás por eso que su permanencia tiene también una dimensión profundamente universal", dijo.
Con esta entrega, la Medalla Rector Juvenal Hernández ya ha sido conferida a 66 egresadas y egresados de la Universidad de Chile. En la ceremonia también estuvieron presentes la Prorrectora (s), Leonor Armanet; la contralora universitaria, Magdalena Gandolfo; el exrector Ennio Vivaldi; el vicerrector de Investigación y Desarrollo, Christian González-Billault; la vicerrectora de Asuntos Estudiantiles y Comunitarios, Josiane Bonnefoy; el vicerrector de Tecnologías de la Información, José Correa; la candidata a Rectora, Alejandra Mizala, y el candidato a Rector, Francisco Martínez; decanos y decanas, autoridades universitarias; familia, amigas y amigos del homenajeado y la homenajeada; y la comunidad universitaria.
Un homenaje póstumo
A sus 78 años, el Profesor Díaz había construido una carrera brillante. Se licenció en Arte con mención en Pintura en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Chile en 1969, y luego ejerció como Profesor Titular de la misma unidad desde 1975. Su obra y su labor docente en la Casa de Bello lo transformaron en referente fundamental para el estudio del desarrollo de las artes visuales chilenas.
Así lo recordó la Profesora María Teresa Infante en la ceremonia al momento de presentarlo, indicando que “en sus trabajos y en el quehacer universitario hay un legado monumental de Gonzalo Díaz a esta universidad y al país, que la Medalla Juvenal Hernández ha reconocido con justicia. Simboliza el esfuerzo que desplegó, comprendiendo que el arte se integra a la sociedad con exigencias y acción, con mucho pensamiento y con coherencia, y que mis palabras han procurado destacar, posiblemente con muchas omisiones, pero invitando a seguir conociendo a este gran artista y académico”.
Su vasta trayectoria incluye el Premio Nacional de Artes Plásticas 2003, el Gran Premio del 6º Concurso Colocadora Nacional de Valores (MNBA, Santiago), el Primer Premio de Dibujo en la 3ª Bienal de Gráfica de la U. Católica, el Primer Premio Concurso Chile Francia, el Premio Altazor de instalaciones y el Premio Municipal de Arte de la I. Municipalidad de Santiago, entre muchos otros.
Su obra ha sido expuesta en museos y galerías de Santiago, Buenos Aires, Asunción, Caracas, Bogotá, Río de Janeiro, Nueva York, San Diego, Ottawa, Winnipeg, Madrid, Berlín, Copenhague, Dublín, Linz, Lisboa, Newcastle, Sevilla, París, Colonia, entre otras. En este último reconocimiento de su Universidad, jugó un papel importante la Facultad de Artes, que persistió en que la medalla se le otorgara debido a su inmensa labor como académico y artista.
En nombre de la familia, fue la Profesora Nury González, su viuda, quien recibió la medalla y agradeció el reconocimiento. "Su última clase en la Universidad de Chile, en la sala 31 de Las Encinas, que hoy lleva su nombre, en el campus Juan Gómez Millas, fue el jueves 13 de noviembre de 2025, 28 días antes de morir. Ahí realizó su mítica y esperada clase de Teoría del Color, en una sala desbordada de estudiantes. Estuvo 60 años ininterrumpidamente transitando por esta casa de estudios: como estudiante, como ayudante, como académico, como Profesor Titular, como secretario de la Comisión Superior de Calificación Académica, como primer presidente del Consejo de Evaluación, del cual sentó sus bases, como artista visual y como Premio Nacional. Luchó por ella, por la Universidad de Chile", recordó la académica. “Hoy, a nombre de Gonzalo, agradezco a la Universidad de Chile y a quienes le otorgaron este relevante reconocimiento”, agregó.
En tanto, la Rectora Devés recordó del Profesor Díaz su “seria e implacable defensa de la autonomía universitaria en cada acto de su ejercicio académico”. “Lo veo dedicado con paciencia y también con pasión a imaginar y construir una institucionalidad capaz de proteger a la Universidad y de darle la estructura necesaria para resistir los temporales, abriendo, al mismo tiempo, espacios reales para la participación de la comunidad”, afirmó.
El decano de la Facultad de Artes, Fernando Carrasco, señaló que "el trabajo artístico, académico y universitario de Gonzalo Díaz es por sí mismo el legado más importante que pudo dejarnos. La reflexión a través de su trabajo, las personas que formó en nuestras aulas y los esfuerzos por el reconocimiento del trabajo artístico en nuestra Universidad, son todas muestras del carácter del profesor, su inteligencia y compromiso con lo público". "Para nuestra comunidad, su pérdida ha tomado diversas formas. A través de este reconocimiento, que comenzamos a gestionar como Decanato antes de su partida, esperamos dar el realce institucional que como Universidad debemos darle a quien fuera Profesor Titular de nuestra Facultad de Artes", agregó.
"La trayectoria del profesor Díaz fue reconocida latamente durante su carrera, su casa de estudios no podía ser menos, por tanto como Facultad nos sentimos muy orgullosos de que podamos de manera concreta hoy reconocer su trabajo y compromiso con nuestra Universidad de Chile", dijo el decano Carrasco.
Pionera en las ciencias
En tanto, la Profesora Cecilia Hidalgo es Licenciada en Bioquímica y la primera Doctora en Ciencias de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile, grado que obtuvo en 1969. Realizó su postdoctorado en el National Institutes of Health, Bethesda, MD, en Estados Unidos. Comenzó su carrera académica como Profesora Asistente en 1972 en la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas, y hoy se desempeña como Profesora Titular de la Facultad de Medicina.
La responsabilidad de presentarla durante el acto fue de su antecesora, la Profesora Mónica Rubio, quien destacó que “Cecilia Hidalgo es una verdadera pionera de las Ciencias Bioquímicas en Chile. Ha formado generaciones de estudiantes e investigadores que reconocen en ella una maestra brillante, rigurosa y profundamente dedicada”. “En todas sus tareas, ha demostrado una preocupación permanente por el desarrollo científico del país, por fortalecer el vínculo entre ciencia, innovación e industria, y por promover una mayor inversión en investigación y conocimiento. Lo ha hecho siempre con enorme generosidad, honestidad, energía y vocación de servicio. La distinción que hoy recibe, símbolo de excelencia humana, profesional y política, constituye el reconocimiento merecido a una trayectoria ejemplar”, añadió.
En la Facultad de Medicina de la U. de Chile, la Profesora Hidalgo dirigió el Programa de Biología Celular y Molecular del Instituto de Ciencias Biomédicas entre 2001 y 2003, y en el año 2002 asumió como directora del Centro FONDAP de Estudios Moleculares de la Célula. Actualmente, dicha unidad es el Centro de Estudios en Ejercicio, Metabolismo y Cáncer, CEMC, en el cual la doctora Hidalgo es una de sus investigadoras principales; además, integra el Departamento de Neurociencia y es investigadora senior del Instituto de Ciencias Biomédicas.
En 2006, se convirtió en la primera mujer en recibir el Premio Nacional de Ciencias Naturales. Tiene una prolífica producción científica que ha sido ampliamente reconocida en el panorama internacional, y una activa participación en directorios de sociedades científicas nacionales e internacionales: fue integrante de la Comisión Asesora Presidencial en Materias Científicas entre 1995 y 2000, y presidenta de la Academia Chilena de Ciencias entre 2019 y 2024. La Universidad de Chile le otorgó la Medalla Amanda Labarca en el año 2004, galardón destinado a resaltar la personalidad y obra de académicas destacadas.
La Rectora Devés, por su parte, destacó su trabajo en “la construcción de comunidad científica en Chile” y la destacó como “una voz pública constante en defensa del valor de la ciencia, de la educación pública y de la participación de las mujeres en la investigación científica”, además de reconocerla como una maestra.
Junto con agradecer a su familia y a sus estudiantes, la Profesora Hidalgo recordó el inicio de su carrera en la Universidad de Chile y toda su trayectoria, incluyendo el momento en que se convirtió en la primera Doctora de la Facultad de Ciencias. "Ha sido muy grato haber tenido tantos estudiantes, tantos colegas muy brillantes, quienes juntos, entre todos, logramos hacer avances en el conocimiento", dijo. "Siempre me ha preocupado mucho impulsar el desarrollo de la ciencia en Chile y el reconocimiento de que las mujeres también pueden hacer contribuciones importantes al conocimiento científico", destacó, agregando que "es muy importante tratar de influir en que no solo sea el Estado el que aporte la generación de conocimiento, sino también convencer al sector productivo de que es muy importante invertir en conocimiento".
El decano de la Facultad de Medicina, Miguel O'Ryan, indicó que "el premio Juvenal Hernández conferido a la doctora Cecilia Hidalgo es un acto de estricta justicia con una trayectoria extraordinaria. Como académica de nuestra facultad, Cecilia ha demostrado que la ciencia de excelencia y el compromiso público van de la mano. Es un faro de inspiración, especialmente para las mujeres científicas, y su lucidez sigue enriqueciendo el debate país. Esta distinción de la Universidad de Chile celebra su lucidez, su calidad humana y su incalculable aporte al desarrollo biomédico de la nación".
La Distinción Medalla Rector Juvenal Hernández fue instituida por Decreto Universitario en el año 1983, coincidiendo su creación con la conmemoración de los 50 años del nombramiento del profesor Juvenal Hernández como Rector de la Universidad de Chile. Este galardón es otorgado a egresados y egresadas de la Casa de Bello que hayan prestado servicios distinguidos a la Universidad de Chile y al país, a través del ejercicio de sus respectivas labores profesionales. La Medalla representa un premio al espíritu humanista e ideario ético que encarnó el Rector Juvenal Hernández.