El nuevo Premio Nacional “Dr. Fernando Mönckeberg Barros” reconocerá iniciativas sobresalientes en nutrición infantil, promoción de hábitos saludables y prevención de la malnutrición. Ese fue el anuncio que entregó el Presidente de la República, José Antonio Kast, durante una ceremonia realizada en el Salón O’Higgins del Palacio de La Moneda este martes, donde se reconoció el legado académico y médico del Profesor Emérito de la U. de Chile, Fernando Mönckeberg Barros.
El Presidente Kast destacó la trayectoria del Dr. Mönckeberg y su aporte decisivo para erradicar la desnutrición infantil en Chile, impulsando políticas públicas e instituciones que permitieron mejorar significativamente las condiciones de vida de miles de niños y niñas en todo el país. “Es un genio en el tema de la salud, es un genio en el tema de la educación, es un genio en el tema de la infraestructura y es un genio político. Lo que hizo usted, no lo hace nadie, y además su obra perdura”, destacó el Mandatario.
La creación del Premio Nacional “Dr. Fernando Mönckeberg Barros” se enmarca en la conmemoración de los 100 años del destacado médico y buscará reconocer anualmente a personas, instituciones, equipos académicos, organizaciones sociales e iniciativas públicas o privadas que contribuyan de manera significativa a la nutrición infantil, la promoción de hábitos de vida saludable, la investigación científica y la innovación en políticas y programas relacionados con la alimentación y la salud de niños, niñas y adolescentes. También se anunció que se nombrará en su honor una sala del Senado, cuya placa fue presentada por la Presidenta del Senado, Paulina Núñez.
“La trayectoria del Dr. Fernando Mönckeberg Barros honra a la Universidad de Chile, donde ha sido maestro de múltiples generaciones”, destacó por su parte la Rectora de la U. de Chile, Rosa Devés, quien participó en la ceremonia. “Su trabajo cambió para siempre la historia de nuestra nación, impactando la vida de miles de familias. El fin de la desnutrición es una gran obra científica y social, mostrando que el conocimiento es fundamental para transformar la sociedad. Los múltiples reconocimientos que ha recibido el Dr. Mönckeberg son una expresión genuina de su trascendencia, que supera largamente las fronteras de su disciplina", agregó.
"Nunca imaginé llegar a los 100 años y mucho menos imaginé estar hoy aquí recibiendo este homenaje", dijo el Dr. Mönckeberg al dirigirse a los presentes. "Llegar a este edad me ha permitido ser testigo de la impresionante transformación experimentada por nuestro país en estos períodos, pasando de una realidad marcada por la pobreza extrema a convertirse en la nación líder en desarrollo humano en nuestra región", agregó, señalando que los avances "fueron posibles gracias a una convicción que cruzó gobiernos, generaciones y sensibilidades diversas". "Tuve el privilegio de ver cómo gobiernos con distintas tendencias políticas apoyaron y dieron continuidad a programas fundamentales para el desarrollo de nuestros niños, comprendiendo que invertir en infancia, nutrición y salud era una tarea superior, una causa país. Solo me cabe agradecer este reconocimiento con humildad y hacerlo extensivo a cada una de las personas que participaron en esta tarea", dijo.
La ceremonia contó, además, con la participación del Presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Alessandri; las ministras de Desarrollo Social y Familia, María Jesús Wulf, de Salud, May Chomali, y de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Ximena Lincolao; el decano de la Facultad de Medicina de la U. de Chile, Miguel O'Ryan; el director del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA), Francisco Pérez Bravo; además de familia y amigos del doctor Mönckeberg, quienes se reunieron para rendir homenaje a una de las figuras más influyentes de la salud pública chilena.
Un premio para Chile
El reconocimiento en honor al Dr. Mönckeberg busca proyectar su legado hacia los desafíos sanitarios actuales: si bien Chile logró superar la desnutrición infantil gracias a políticas públicas sostenidas y de amplia cobertura, hoy enfrenta una nueva realidad marcada por el aumento del sobrepeso y la obesidad infantil, una de las principales preocupaciones de salud pública del país.
“El Dr. Fernando Mönckeberg Barros es considerado un referente internacional en nutrición y salud pública. Sin lugar a dudas es una de las figuras más influyentes en la historia de la nutrición en Chile y América Latina”, afirmó en tanto el director Francisco Pérez Bravo. “Entre sus principales aportes destaca la creación del INTA, el cual lleva su nombre, y la Corporación para la Nutrición Infantil (CONIN). Ambas instituciones han impulsado la investigación, la prevención y el manejo de la desnutrición infantil. Gracias a estas iniciativas y a políticas públicas basadas en evidencia científica, Chile logró reducir drásticamente la desnutrición y la mortalidad infantil en pocas décadas. Su trabajo pionero en el mundo, ha seguido demostrando que una buena nutrición durante la infancia es fundamental para el desarrollo físico, intelectual y social de las personas”, explicó.
También participó de la ceremonia el decano O’Ryan, quien destacó que “para la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, el haber acompañado al Dr. Mönckeberg en este alto reconocimiento del Estado de Chile es motivo de orgullo y compromiso”. “Fernando Mönckeberg, con sus extraordinarios logros y ejemplo, es hoy parte de la historia de Chile. El país requiere de referentes, especialmente en el área de la ciencia y academia con sentido público, pues ello nos incentiva a quienes de alguna manera tomamos el relevo, a seguir trabajando por un mejor país y a los más jóvenes les muestra un horizonte esperanzador”, afirmó.
El Dr. Fernando Mönckeberg es reconocido como uno de los principales impulsores de la estrategia nutricional chilena del siglo XX. Sus investigaciones permitieron demostrar los efectos de la desnutrición en el desarrollo infantil, contribuyó al desarrollo de innovaciones alimentarias como la Fórmula Trigo-Leche y fundó instituciones emblemáticas como la Corporación para la Nutrición Infantil (CONIN), que ha ayudado a recuperar a miles de niños en situación de vulnerabilidad.
Su contribución a la salud de la población infantil fue reconocida internacionalmente en 1979, con el Premio Abraham Horwitz por su liderazgo científico con impacto en la salud pública en las Américas. También recibió el Premio Nacional de Ciencias Aplicadas y Tecnológicas 1998, y el Premio Nacional de Medicina del año 2012.
Dentro de la Universidad de Chile, se desempeñó por más de tres décadas como académico y luego, en 1994, fue nombrado Profesor Emérito. Además fue miembro de destacadas instituciones nacionales e internacionales en el área de la pediatría y nutrición, y asesor de organismos como FAO, OMS y Unicef.