¿Qué ocurre cuando una persona debe elegir entre estudiar, trabajar o cuidar? Aunque el cuidado sostiene la vida cotidiana y el funcionamiento de la sociedad, históricamente ha sido considerado una responsabilidad privada, asumida principalmente por las mujeres y escasamente reconocida por las políticas públicas. Los avances legislativos son necesarios, pero insuficientes si no van acompañados de un cambio cultural sostenido y de políticas públicas con financiamiento, cobertura universal y perspectiva de género.
Precisamente para reflexionar sobre esta realidad y sus consecuencias, el 1 de julio, en la Facultad de Ciencias Sociales, se realizó el conversatorio "Trabajo, Cuidados y Corresponsabilidad", organizado por la Dirección de Igualdad de Género de la Universidad de Chile, junto con la Dirección de Género de la Facultad de Ciencias Sociales y la Federación Nacional de Asociaciones de Funcionarias y Funcionarios de la Universidad de Chile (FENAFUCH).
El panel contó con las exposiciones de la diputada Emilia Schneider, la exsubsecretaria de Educación Parvularia María Isabel Díaz y Sandra López, séptima vicepresidenta Mujer y Género de la Asociación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF). La moderación estuvo a cargo de la periodista María Francisca Maldonado.
Carmen Andrade, directora de Igualdad de Género de la Universidad de Chile, introdujo la conversación señalando que es necesario "levantar la voz desde nuestros espacios y ya estamos hartos de los diagnósticos que han circulado por muchos años. Nos pareció muy importante generar este espacio de debate porque la denominada crisis del cuidado atraviesa la sociedad y también el mundo universitario. Por ello, es importante conocer y tomar posición sobre las iniciativas relativas al cuidado que favorecen a las y los estudiantes, como es la ley "Yo Cuido, Yo Estudio", así como las iniciativas que implican retrocesos en derechos de las personas, como es la actual ley de salas cuna que se debate en el Parlamento".
En la misma línea, Carolina Franch, directora de la Dirección de Género de la Facultad de Ciencias Sociales, señaló que, si bien iniciativas como la Ley "Yo Cuido, Yo Estudio" y el proyecto de Sala Cuna Universal representan avances relevantes para reconocer las necesidades de quienes cuidan, todavía existen desafíos importantes para transformar la forma en que la sociedad entiende y organiza los cuidados.
En ese sentido, enfatizó que es "necesario dejar de concebirlos como una responsabilidad individual o exclusivamente familiar y avanzar hacia una perspectiva comunitaria y corresponsable, donde el Estado, las instituciones, los lugares de trabajo y las comunidades asuman un papel activo en garantizar las condiciones necesarias para cuidar y estudiar o trabajar en igualdad de oportunidades".
Discusiones sobre la Ley "Yo Cuido, Yo Estudio" y el proyecto de Sala Cuna Universal
La primera iniciativa comentada por el panel fue la Ley "Yo Cuido, Yo Estudio" (N° 21.790), impulsada por las diputadas Emilia Schneider y Camila Rojas. Ante un concurrido Auditorio Pedro Ortiz, la diputada Schneider relató que decidieron presentarla, en parte, por las sugerencias levantadas desde organizaciones de madres sobre temas de cuidados.
La Ley "Yo Cuido, Yo Estudio" fue promulgada en febrero de 2026 y establece el principio de no discriminación, reconociendo formalmente que las tareas de cuidado no pueden constituir un obstáculo para el desarrollo de una trayectoria educativa. La normativa responde a una realidad cada vez más visible en las instituciones de educación superior: no solo existen estudiantes madres y padres que deben compatibilizar las exigencias académicas con las responsabilidades familiares, sino también estudiantes que cuidan a personas mayores, familiares enfermos o personas dependientes.
Sobre sus garantías, la ley incorpora medidas de flexibilidad académica para estudiantes que ejercen labores de cuidado, permitiendo, entre otras acciones, adecuaciones en evaluaciones, interrupción temporal de estudios y mecanismos de apoyo que eviten la pérdida de beneficios estudiantiles.
Consultada por los desafíos de la implementación de la ley, la diputada dijo que uno de ellos es que "los centros de formación de educación superior tienen realidades muy diversas, donde las culturas educativas y académicas probablemente van a chocar. Este es un piso, porque las comunidades educativas pueden ir más allá, igual que el sistema integral de cuidados y otros proyectos e iniciativas", agregó.
Sandra López, séptima vicepresidenta Mujer y Género de la ANEF, comentó que es necesario avanzar en corresponsabilidad y en la responsabilidad de las instituciones y servicios públicos. "Estamos avanzando en protocolos de conciliación en organismos del Estado. Hoy, cuando se faculta a un trabajador o trabajadora para hacer teletrabajo es porque tiene a una persona a su cuidado. Pero esa persona tiene una triple carga y el costo es demasiado alto".
Agregó que, en primer lugar, hay que reconocer los cuidados y que el Estado debe cumplir un rol relevante en su redistribución, "pero estamos abriendo el lucro en los cuidados". También planteó que existen servicios esenciales, como salud y educación, que tienen condiciones distintas a las de otras oficinas públicas. "Por tanto, las condiciones, realidades y flexibilidades son diferentes. Tampoco tenemos los profesionales adecuados para poder apoyar como corresponde", dijo.
El cuidado y el autocuidado están presentes durante todo el ciclo de vida, indicó López. Al respecto, sostuvo que "tampoco estamos trabajando en la prevención para una mejor calidad de vida de las personas mayores. Entonces, el cuidado no solo debe estar en estudiar y trabajar, sino en todo el ciclo de vida y el Estado debe garantizarlo".
María Isabel Díaz, exsubsecretaria de Educación Parvularia, entregó su perspectiva sobre el proyecto de Sala Cuna Universal, iniciativa que, a su juicio, presenta múltiples desafíos y discusiones necesarias de abordar. "Esta política pública es una de las más complejas y profundas dentro de lo que se está haciendo en materia de Estado, porque cambia el estándar con que se observan valores fundamentales de la sociedad, como la corresponsabilidad. Lo otro a destacar es que es una de las políticas más difíciles al ser intersectorial. Es un proyecto que requiere mucho debate y se trata de un trabajo civilizatorio".
A su juicio, falta incorporar con mayor fuerza la dimensión educativa en este proyecto, con un derecho a la educación garantizado, pero también a la calidad de esta. Desde Educación, señaló, "impulsamos que cualquier propuesta de política pública que dice ser hasta los dos años del niño o niña es insuficiente e ingrata".
Actualmente, se sigue discutiendo el proyecto de Sala Cuna Universal y, en medio de este escenario, Díaz afirmó que "yo sí creo que todos estos proyectos de ley deben tener una gradualidad. Dado que este proyecto cuenta con presiones de economistas, espero que sea más meditado". Por su parte, Sandra López subrayó que esta iniciativa no habla del derecho a sala cuna, sino del beneficio de sala cuna, y que en el centro debieran estar los niños y las niñas por igual, sin importar su origen.
Iniciativas institucionales y el rol de la Universidad de Chile
Frente a esta realidad, cabe recordar que la Universidad de Chile ha impulsado distintas acciones orientadas a fortalecer la corresponsabilidad:
- Cuatro jardines infantiles y salas cuna JUNJI en distintos campus.
- Política institucional de corresponsabilidad social en el cuidado.
- Reglamento estudiantil que protege a quienes tienen responsabilidades familiares.
- Infraestructura de cuidado en todas las facultades: salas de lactancia y mudadores.
- Desarrollo de un nuevo reglamento de corresponsabilidad para el personal académico y de colaboración.