Sentados en círculos en el hall de la Plataforma Cultural, una treintena de académicas y académicos de las distintas facultades del Campus Juan Gómez Millas (JGM) se dispuso a conversar sobre una pregunta sencilla, pero desafiante: ¿cómo construir comunidad?
Más tarde, la misma pregunta fue abordada por estudiantes de todas las unidades académicas y, luego, se sumaron a la plenaria la Rectora Alejandra Mizala; los decanos de la Facultad de Artes, Fernando Carrasco, y de la Facultad de Ciencias, Nicolás Guiliani; y la decana de la Facultad de Ciencias Sociales, Anahí Urquiza, para compartir un almuerzo comunitario.
La jornada de diálogo, impulsada por la Vicerrectoría de Asuntos Estudiantiles y Comunitarios (VAEC), con el apoyo de Rectoría, buscó abrir un espacio de encuentro entre integrantes de la comunidad universitaria, poniendo en el centro una de las condiciones fundamentales para fortalecer los vínculos: la confianza.
La actividad fue moderada por Alfredo Zamudio, exdirector de la misión en Chile del Centro Nansen para la Paz y el Diálogo, quien, a partir de una introducción teórico-práctica, invitó a reflexionar sobre cómo es posible generar mejores conversaciones incluso en contextos marcados por la adversidad y los desacuerdos.
Para la Rectora Alejandra Mizala, el diálogo es esencial en una institución diversa como la Universidad de Chile. “Una universidad es, por definición, una comunidad diversa, con personas de distintas generaciones, disciplinas, experiencias y maneras de comprender el mundo. Esa diversidad es una de nuestras mayores riquezas. Construir comunidad significa aprender a encontrarnos también desde el desacuerdo, escucharnos con una disposición genuina a comprender al otro y reconocer que nuestras diferencias no nos impiden formar parte de un proyecto común”.
La Rectora valoró, además, el trabajo iniciado en el Campus JGM. “Hoy comenzamos esta tarea en el Campus Juan Gómez Millas y seguiremos trabajando juntos y juntas para construir la confianza que necesitamos. Una confianza que requiere tiempo, espacios de encuentro y prácticas cotidianas de diálogo y escucha. Si trabajamos de esta manera, seremos una Universidad más fuerte, capaz de desplegar plenamente todo su potencial”.
“La construcción de comunidad es un desafío permanente para la Universidad de Chile. Esto exige generar instancias de encuentro y diálogo más allá de las situaciones de conflicto, que es cuando normalmente cruzamos el espacio individual para dialogar con los otros. Queremos promover conversaciones que permitan reconocerse, identificar propósitos comunes y avanzar en la construcción de comunidad”, explicó Pamela Díaz-Romero, vicerrectora de Asuntos Estudiantiles y Comunitarios.
La vicerrectora agregó que estos encuentros “establecen un marco nuevo para una conversación que, sin buscar zanjar diferencias ni establecer un plan de trabajo, permite que las personas se conozcan, se reconozcan y desarrollen un sentido de pertenencia común”.
En este sentido, Alfredo Zamudio destacó la importancia de que la Casa de Bello realice este tipo de encuentros. “La Universidad de Chile representa algo profundamente republicano del país, de las instituciones. Es una institución con tanta, tanta memoria, con tanta historia y que decida también mejorar las habilidades para el diálogo es importante para todas las carreras de la Universidad, yo creo que es un paso, es un hito”, afirmó.
La confianza como punto de partida
Durante la jornada, la confianza fue abordada como una suerte de “infraestructura crítica” para la colaboración entre personas e instituciones. Una condición que no supone la ausencia de diferencias, sino la posibilidad de relacionarse y trabajar colectivamente aun cuando existen distintas experiencias, perspectivas y posiciones.
“Dialogar es una forma de comunicación que ofrece tiempo y espacio para que las personas puedan traer la complejidad de sus respectivas realidades”, fue una de las ideas planteadas durante el encuentro. En este enfoque, el diálogo pone el énfasis no solo en alcanzar acuerdos o resultados concretos, sino también en transformar las relaciones entre quienes participan.
Leyla Hauva, coordinadora del área Convivencia de la Dirección de Bienestar y Desarrollo Estudiantil (DIRBDE), explicó que la iniciativa surgió también a partir del trabajo realizado después de la última toma del Campus Juan Gómez Millas y de las mesas de trabajo triestamentales que se conformaron posteriormente para restablecer la relación entre académicos y estudiantes.
“Desde Convivencia hemos venido trabajando hace varios años este tema a través de los diálogos intergeneracionales, que fue una instancia que pudimos llevar a cabo en 2025 en este campus. Y la idea es potenciar esas mismas instancias de diálogo y seguir trabajando a nivel de facultades. Tenemos diseñada una actividad en donde también queremos intencionar el tema de la confianza, porque esto no puede quedar solo en un evento, es algo que se va construyendo de manera periódica para transformar las formas de habitar este campus”, explica Leyla.
Distintas miradas
Al finalizar el almuerzo conjunto, varios de los participantes entregaron sus puntos de vista respecto a la experiencia.
Para Ricardo Partuzé, director de Bienestar y Desarrollo Estudiantil, “cuando uno habla de comunidad uno entiende que se refiere a las relaciones, a los cruces, a las comunicaciones, al diálogo. Y es justamente lo que ocurrió hoy día. Lo que se buscaba era que fuéramos capaces de contarnos qué es lo que sentimos y cómo creamos estas redes de trabajo”.
Antonio Espinoza, estudiante de Antropología, agradeció la instancia y afirmó que, más allá de las diferencias, “el hecho de que podamos estar aquí estudiantes, académicos y autoridades de la Universidad refleja una voluntad de mejorar y fortalecer las relaciones comunitarias”.
Benjamín Martínez, estudiante de la Facultad de Ciencias, consideró que “además de agradable y grato, este era un espacio necesario en el contexto actual y ojalá se siga aplicando en el futuro”.
“Se agradece mucho escuchar a los estudiantes de este campus. Y me quedo con la idea de por qué construir comunidad, por qué tenemos que conversar. Y en los contextos que vivimos se hace muy necesario que podamos encontrarnos”, señaló Patricia Matus de la Parra, directora de Asuntos Estudiantiles y Comunitarios de la Facultad de Comunicación e Imagen (FCEI).
Amanda Ferrada, de la carrera de Periodismo, destacó que “la experiencia fue muy enriquecedora. Se dan pocas instancias en las que uno puede dialogar con compañeres de otras facultades. Me quedo mucho con la idea de la horizontalidad, y eso se agradece mucho. Ojalá sigan año a año”.