
El artista visual y académico del Departamento de Artes Visuales (DAV) de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, Arturo Cariceo, participa en la reciente edición de The Wrong Biennale (La Bienal Equivocada), plataforma internacional dedicada al arte digital y descrita por The New York Times como “la respuesta del mundo digital a Venecia”. Considerada una de las bienales con mayor alcance de audiencia a nivel global, The Wrong Biennale articula formatos virtuales, físicos e híbridos, expandiendo las nociones tradicionales de exhibición y circulación del arte contemporáneo.
La participación del prof. Cariceo es parte de la exposición colectiva This is surely AI, la cual se concreta en el PK Pavilion, espacio digital comisariado por Península Kimera y Cisma.art. En este nuevo escenario, las obras del artista: The Wrong Remix (2025), This is Surely AI Remixes (2025), The Conquest of Jerusalem by Godfrey of Bouillon (2023-2025), The Rape of Europe (2019-2025) y Socialist Realism (2019-2024), encuentran una plataforma coherente con sus principios conceptuales y metodológicos, profundamente vinculados a la circulación, preservación y temporalidad del arte en red.


“Estar en esta bienal es legitimar mi uso de la IA desde 2019, eso no lo discuto. Sin embargo, la invitación no altera mis principios metodológicos”, señala el académico. En ese sentido, su decisión de alojar las obras para The Wrong Biennale en Internet Archive, responde a una postura política. “No fue una solución técnica, sino una decisión ideológica sobre la materialidad democrática de lo digital”, afirma, subrayando su distanciamiento deliberado de servicios de nubes comerciales y de la lógica del sitio web personal como único soporte de legitimación artística.
Sobre la obra sonora The Conquest of Jerusalem by Godfrey of Bouillon (La Conquista de Jerusalén por Godofredo de Bullón), cuyo título alude a una comedia anónima del siglo XVI, atribuida al poeta y dramaturgo español Miguel de Cervantes (Don Quijote de la Mancha). La pieza se configura como una compilación resultante de un extenso proceso de prompteo y de una convicción sostenida en la colaboración humano-máquina, dando cuenta de un momento vertiginoso y cambiante en la historia reciente de la inteligencia artificial.
A lo largo de sus pistas, el artista explora el fenómeno del earworm o melodía persistente, experimentando con sonidos que remiten a lo humano pero que, por su duración o estructura, resultan imposibles de reproducir por medios tradicionales. Notable es la canción Wépale (Volapié Remix), la cual alude libremente a la típica canción folclórica chilena y en donde en ocasiones se puede apreciar lo que dice, entre frases ilegibles y onomatopeyas extraídas de poemas futuristas.
En este proceso, el prof. Cariceo decide preservar las particularidades de la voz sintética (errores de pronunciación, licencias inesperadas en la interpretación de las letras) como parte constitutiva de la obra, tensionando la noción de melodía pegadiza y problematizando los límites entre lo artificial, lo expresivo y lo culturalmente reconocible.
La creación a través del “prompting”
La práctica del prof. Cariceo se sitúa críticamente frente a las lecturas simplificadoras del trabajo con inteligencia artificial generativa. “Es importante desmontar la percepción reduccionista sobre el trabajo con IA generativa, como si bastara ‘apretar un botón’. El prompting constituye un proceso de escritura complejo, iterativo y técnicamente exigente, que involucra evaluación crítica, ajustes paramétricos y reescritura constante. Es un trabajo de traducción entre lenguaje natural y lógica computacional que demanda tanto rigor conceptual como conocimiento de los sistemas”, añade.
Lejos de representar una ruptura, el uso de IA se inscribe en una continuidad histórica dentro de su trayectoria. “Trabajar con IA no constituye una ruptura en mi práctica, sino una continuidad metodológica”, sostiene el artista, vinculando estas operaciones con sus experiencias previas con faxes en los años 80, y con el uso de software e internet desde la década de 1990. La tecnología cambia, pero las operaciones artísticas persisten: sistemas de transmisión, archivo y generación entendidos como materiales estéticos. “No produzco ‘arte con IA’ como categoría, son herramientas para seguir creando Obras Invisibles. Cosa que hago desde 1987”, puntualiza.
Esta exploración se extiende también al ámbito sonoro. Para el académico, promptear sonido implica reconocer un quiebre ontológico en relación con prácticas anteriores como el sampleo y el mashup. “La IA generativa clausura ese ciclo, negocio con sistemas que producen sonido desde la latencia. Es otra ontología del audio”, afirma, estableciendo un paralelo con lo que ocurre en las imágenes fijas, las animaciones y otros lenguajes visuales contemporáneos.
El proceso de creación de estas obras se nutre, además, de un diálogo interdisciplinar durante la producción de estas obras. El artista destaca intercambios con compositores chilenos como Rolando Cori, Mario Rojas y Gerardo Figueroa, así como conversaciones con el musicólogo colombiano Oscar Hernández en el marco de un conversatorio sobre Música e Inteligencia Artificial del Núcleo Milenio CMUS, y los aportes teóricos de José Ramón Alcalá y Lev Manovich, quienes escucharon y comentaron sus piezas.
Mientras participa en The Wrong Biennale, el prof. Cariceo decide producir dos compilation-in-progress. "Así llamo a los álbumes abiertos que crecen en tiempo real. Cada semana les agrego tracks. Me apropio de la cultura de los discos de remixes que circulan en plataformas, pero con una diferencia. Remezclo algo que nunca fue grabado. No hay original. Solo comparten la letra, todo lo sonoro es generado variadamente por IA en colaboración humano-máquina. La forma es similar a los "staggered release" (lanzamiento escalonado) y "rollout" (despliegue) de la industria pero la diferencia es que no dosifico mis remixes para maximizar engagement. Aquí no hay campaña, ni métricas, ni estrategias de anticipación. Pero sí su estética", detalla.
Puedes encontrar la obra del prof. Arturo Cariceo aquí.