De la diversidad al consenso: las facultades armonizarán la síntesis final de tres lineamientos estratégicos

Universidad de Chile consolida un proceso colaborativo inédito: Mesas técnicas armonizarán lineamientos para la Educación Continua

Trabajo mesas técnicas de Educación Continua

En un hito que refleja el esfuerzo colectivo de las 19 facultades e institutos de la Universidad de Chile, las Mesas Técnicas de Educación Continua comenzaron la semana pasada su fase definitiva: la armonización de los documentos colaborativos que durante 2025 fueron construidos recogiendo la experiencia previa, las buenas prácticas institucionales y los comentarios de todos los equipos de Educación Continua de cada unidad. Este proceso surge como resultado de dos años de colaboración, voluntad y sinergias entre todos los equipos. Cada unidad -con sus propias realidades, trayectorias y modelos de gestión- ha trabajado para identificar estándares comunes, compartir aprendizajes y sentar las bases de una política institucional en tres ámbitos clave:

  • Mesa 1: Articulación entre Educación Continua y Programas de Postgrado/Postítulo.
  • Mesa 2: Aseguramiento interno de la calidad de los programas de Educación Continua.
  • Mesa 3: Orientaciones para el uso ético de la IA en programas a distancia.
     

Articulación para el ecosistema formativo UChile

Harold Mix, Director de Educación Continua de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas (FCQYF) y presidente de la Mesa Técnica 1, señala: “Hoy las trayectorias profesionales ya no son lineales. Las personas necesitan actualizarse, reconvertirse y especializarse permanentemente en contextos laborales, tecnológicos y sociales que cambian con enorme rapidez. En ese escenario, la articulación entre Educación Continua y Postgrado no es solo un ajuste administrativo o curricular: representa una transformación cultural y académica profunda para la Universidad de Chile”.

Desde la experiencia de la FCQYF, esta realidad alcanza a las especialidades médicas, odontológicas, farmacéuticas y bioquímicas, cuyos profesionales enfrentan las mismas necesidades de actualización continua y profundización avanzada. El profesor Mix agrega: “[…] para muchos profesionales, el grado de Licenciado ya no resulta suficiente frente a las exigencias actuales del entorno laboral y académico. Por ello, es razonable y necesario que estos esfuerzos formativos puedan proyectarse y culminar en la obtención de un Magíster Profesional, mediante trayectorias académicas articuladas y de excelencia”.

Aseguramiento de la Calidad en Educación Continua

Francisca Salazar, representante de la Facultad de Derecho y presidenta de la Mesa Técnica 2, comenta: “Asumir esta tarea es muy importante para mí, ya que considero que el trabajo realizado será un gran avance para la Educación Continua, sobre todo teniendo en cuenta el grado de madurez institucional alcanzado tras estos años de trabajo y las proyecciones que tenemos a futuro. Creo que los documentos que surjan de estas instancias servirán como base para muchos de nuestros procesos internos, ya que incorporan los ejes principales de nuestro quehacer y las percepciones y experiencias de cada una de las unidades académicas”.

Para nuestra universidad, el fortalecimiento interno de la calidad es una expresión de su identidad formativa y responsabilidad social. Esta cultura de mejora continua, cultivada por décadas, le ha permitido anticiparse a estándares nacionales e internacionales, desarrollando sistemas propios de monitoreo, reflexión crítica y rendición de cuentas. En el contexto actual de expansión masiva de la formación continua no regulada, reafirmar el compromiso con el aseguramiento interno es una prioridad estratégica: no solo resguarda el sello de excelencia que distingue a la Universidad de Chile, sino que también ejerce un rol orientador sobre el resto del sistema. Francisca Salazar añade: “Lo que se espera de las mesas de trabajo no es únicamente la elaboración del producto final, sino también generar instancias de aprendizaje entre las facultades y sus unidades de Educación Continua. Pese a que nuestras realidades disciplinares pueden ser muy diversas, compartimos desafíos transversales. La idea es que a partir de estas reuniones se puedan replicar las buenas prácticas y, con el tiempo, estandarizarse en beneficio de toda la Universidad de Chile, contribuyendo a plasmar el sello propio de excelencia, equidad y compromiso público en todos los programas”.

Uso ético de la IA en programas de Educación Continua

María Luisa Arancibia, representante del Instituto de Estudios Avanzados en Educación y presidenta de la Mesa Técnica 3, sostiene: “Muchas instituciones y equipos docentes ya están incorporando IA en procesos de enseñanza, evaluación y acompañamiento en entornos virtuales, pero todavía existen pocas orientaciones comunes sobre cómo utilizar estas tecnologías de manera responsable y pertinente. El trabajo colaborativo e interdisciplinario que estamos desarrollando entre distintas direcciones de educación continua de la Universidad de Chile permite abordar este desafío desde perspectivas pedagógicas, tecnológicas, éticas e institucionales”.

La importancia estratégica de esta mesa radica en abordar de manera integral toda la cadena formativa: desde el diseño de experiencias de enseñanza y las prácticas pedagógicas de docentes y tutores, hasta el acompañamiento continuo que recibe el estudiante. La IA no solo desafía la autenticidad de las evaluaciones, sino que también transforma la planificación de actividades, la personalización de la retroalimentación, la moderación de foros asincrónicos y el fomento de la reflexión metacognitiva. Para María Luisa Arancibia: “Asumir este liderazgo representa una oportunidad para fortalecer el sello UChile desde una mirada pública, crítica y comprometida con los desafíos de la transformación digital y la educación virtual”.

Un espacio de sinergia que trasciende las diferencias

Las tres mesas, integradas por representantes de las 19 facultades e institutos, han generado un espacio de confianza y colaboración horizontal. Durante la semana pasada, cada mesa celebró su primera reunión, donde se eligieron democráticamente a sus presidentes y secretarios de actas, roles que garantizarán la moderación, el cumplimiento de plazos y la trazabilidad de las discusiones. Este paso, aunque operativo, tiene un fuerte simbolismo: consolida el liderazgo compartido y la corresponsabilidad.

Harold Mix valora especialmente “que esta discusión se esté desarrollando de manera transversal e interfacultades, porque refleja precisamente el tipo de universidad más articulada, colaborativa y conectada con los desafíos del país que necesitamos construir hacia el futuro”.

Patricia Rojas, Subdirectora de Educación Continua del nivel central, agrega: “En estas mesas convergen realidades disímiles: equipos con décadas de tradición en educación continua y unidades jóvenes que recién abren este espacio formativo con entusiasmo y desafíos propios. Lejos de ser un obstáculo, esa diversidad se ha convertido en la mayor fortaleza del proceso. Porque lo que hoy se consolida es una mirada institucional compartida que trasciende las diferencias y responde al deber superior de generar un sello formativo Universidad de Chile: una manera de entender la educación a lo largo de la vida que, desde cada facultad y con sus propias experiencias, reconoce un horizonte común de calidad, articulación y ética. Ese es el verdadero legado de estas mesas”.

Cuando las mesas concluyan su trabajo y los documentos finales estén listos, no serán el punto de llegada, sino el comienzo de una nueva etapa. La aspiración es que esos textos sean presentados a las autoridades universitarias como la expresión genuina de un proceso colaborativo, horizontal y profundamente democrático. La verdadera potencia de este proceso no reside solo en los documentos que se generen, sino en la sinergia que los hizo posibles. Al final del camino, los lineamientos armonizados serán el testimonio tangible de que, incluso en una institución compleja y diversa, la colaboración genuina es posible. Y de que, cuando todas las unidades reman en la misma dirección, el sello UChile deja de ser una aspiración abstracta para convertirse en una realidad compartida, construida con las manos de todas y cada una de ellas.