Vigésima quinta edición

Nueva revista Palabra Pública aborda cómo “reordenar un mundo en crisis”

“Todas las situaciones críticas tienen un relámpago que nos ciega o nos ilumina”, escribió Victor Hugo en Los Miserables. Sin duda, las crisis son momentos difíciles y peligrosos que ameritan soluciones extremas. De cómo se enfrenta la “krisis” -que viene del griego y significa “punto de inflexión en una enfermedad”- depende si el paciente mejora o sucumbe totalmente. “Reordenar un mundo en crisis” se titula la vigésimo quinta edición de la revista Palabra Pública, que este lunes 2 de mayo presentó la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones y que aborda justamente las distintas crisis que asolan al mundo de hoy, con la portada especial diseñada por la ilustradora Sol Undurraga.

Ad portas a la elección de un nuevo rector o rectora para la Universidad de Chile, y como ya es tradición, abre este número el editorial del rector Ennio Vivaldi, quien destaca sobre todo la salida “constitucional” que ha elegido Chile para hacer frente a la crisis social de octubre de 2019 y el rol que deben tener las universidades del Estado. “La misión de la nueva Constitución, para confrontar lo esencial de aquella impuesta por la dictadura, será restablecer el ámbito de lo público. Deben volver a articularse en un espacio coherente todos sus sistemas, incluyendo salud, previsión social, medioambiente y educación en todos sus niveles”.

El editorial se empalma con “Cuatro visiones sobre el futuro de la Universidad”, artículo en el que se despliegan justamente las miradas de los y las candidatas a ser la máxima autoridad de la Casa de Bello, lo que se decidirá el próximo 12 de mayo. 

La profesora de la Facultad de Medicina y vicerrectora de Asuntos Académicos, Rosa Devés, el profesor titular de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmaceúticas de la Facultad de Medicina, Sergio Lavandero, la académica de la Facultad de Filosofía y Humanidades y coordinadora del Magíster en Estudios de género y cultura, Kemy Oyarzún y el académico de la Facultad de Artes, Filosofía y Humanidades, Pablo Oyarzún toman la palabra y se refieren a sus propuestas de programa para la casa de estudios y sobre cuál debiera ser el papel de la Universidad en el país que hoy se construye.

Ante cualquier crisis “el miedo es una barrera sustantiva”, escribe en su columna “Complejizar la mirada” la Vicerrectora (S) Svenska Arensburg. “Las fuerzas en resistencia al cambio pueden llevarnos a ver las demandas de transformación como amenazas; si anteponemos los lentes del miedo, esta emoción puede conducir rápidamente a rechazar el camino que modifique un statu quo”. Y agrega: “Que la vía violenta sea la forma de expresión del descontento es sin duda una dimensión presente en nuestras vidas, frente a la que es urgente implementar alternativas como sociedad, con un horizonte de convivencia futura”.

Sobre recuperar la democracia dentro de la U. de Chile hablan Bascur Cruz y Noam Vilches, integrante del Consejo de Presidencias de la FECh y Delegade de Bienestar FECh 2021 respectivamente, en la columna estable Estudiantes en Movimiento. “Hoy debemos reevaluar no solo las instituciones y políticas a nivel país. También podemos hacerlo como Universidad de Chile respecto de nuestras propias prácticas y normas, en miras de fortalecer nuestra democracia interna”, señalan.

Sin duda, las grandes crisis de la humanidad han estado marcadas por guerras donde la violencia ha sometido a seres humanos inocentes. En este caso, es la que aqueja desde el 24 de febrero a Ucrania. “Por qué necesitamos un nuevo tribunal para juzgar a Putin por crimen de agresión”, se titula el ensayo de apertura es este número, escrito por el reconocido abogado en derecho internacional y escritor británico Philippe Sands, quien plantea el establecimiento de un tribunal internacional - un nuevo Núremberg- que investigue los delitos del presidente ruso y sus cómplices.

 “Las sanciones y medidas económicas por sí mismas no pueden hacer frente a este grave desafío. Este no es el mundo de ayer, de 1939 y de las invasiones de Hitler. Ahora hay reglas claras y establecidas para protegernos de ese tipo de militarismo”, afirma el autor de Calle Este-Oeste.

Una perspectiva de género de todas las guerras es la que plantea la artista visual y Doctora en Historia y Teoría del Arte, Paula Arrieta, en su columna “Los hombres, la guerra y los cuerpos sin voz”, donde evidencia que a pesar del dicho “nadie gana una guerra”, lo cierto es que sí hay ganadores: hombres que escriben la historia, construyen el sistema y que dejan las historias de las mujeres, niñas y niños totalmente muda. Eso sí, dice Arrieta, “ninguna de estas guerras imperialistas termina liberando a nadie, solo siembra la semilla para que una nueva violencia se desate”.

El lenguaje crea realidades y la guerra no es un contexto de excepción. Al contrario, los países suelen justificar sus conflictos bélicos a punta de narrativas y discursos. Olivia Durand, especialista en estudios coloniales rusos de la Universidad de Oxford, se refiere al tema en entrevista con la periodista Sofía Brinck y afirma: “Putin ha usado mucho la historia. Lo hizo un par de días después de la anexión de Crimea, cuando instaló la idea de que Rusia y Ucrania eran un mismo país. Es un cuento que viene contando hace tiempo y lo repitió en su discurso de febrero, cuando anunció la invasión. Es una actitud muy colonial negar la soberanía y el derecho a existir de un país, la voluntad de un pueblo”.

De la crisis a nivel global aterrizamos a las crisis y debates internos del país. En su columna “Democratizar la sociedad…¿Politizar la democracia?”, el filósofo y académico de la Facultad de Artes de la U. de Chile, Sergio Rojas, hace un análisis en torno a cómo se tambalean en el mundo las instituciones de la gobernabilidad al son de palabras como “malestar”, “crisis de confianza” o “desigualdad”. En Chile, la asunción del presidente Boric, después de un proceso de agitación social, se festeja como un triunfo de la democracia, pero la pregunta de fondo, dice Rojas, es ¿contra qué triunfa la democracia hoy? “La consumación neoliberal del individualismo lo que se expresa en la pérdida de confianza en la democracia. Si bien el mercado puede ser territorio de expectativas, no puede serlo de esperanzas; la esperanza trasciende lo que pueda ser una existencia traducida en cifras económicas. No existe vida política sin esperanza, y esta es otra forma de nombrar la verdad de la democracia”, escribe el filósofo.

Por su parte, Alejandra Castillo, académica de la UMCE, Doctora en Filosofía de la U. de Chile y autora de “Crónicas feministas en tiempos neoliberales”, pone el foco en el trabajo de la Convención Constitucional y en la oportunidad única de “escribir e imaginar un cuerpo feminista para la política chilena”. “Un cuerpo que desdibuje los círculos concéntricos constituidos en torno a la figura del individuo posesivo”, dice en su columna “Narrar otro cuerpo para otra política”.

Sobre los desafíos que tiene la Convención Constitucional esta vez en lo que tiene que ver con la discusión sobre la plurinacionalidad y sus implicancias, escribe el historiador e investigador del Centro de Estudios Interculturales e Indígenas, Claudio Alvado Lincopi, quien apunta que este concepto va más allá de “reconocer los lenguajes ocultos”, pues implica también “reconocer las diversas formas culturales de organización de lo político” y de una “una serie de modelos de justicia y de salud”,  además de admitir la “existencia de territorios reclamados por las naciones despojadas, y buscar, por tanto, reparaciones para asegurar un nuevo pacto de convivencia entre los pueblos de la comunidad política plural que emerge”.

De territorios inexplorados y oportunidades de conocimiento planetarios habla el oceanógrafo Osvaldo Ulloa, académico de la Universidad de Concepción y director del Instituto Milenio de Oceanografía (IMO) en entrevista con la periodista Cristina Espinoza. “Tenemos mejor mapeada la Luna y Marte que el fondo de los océanos”, afirma el experto, quien en enero pasado se convirtió en uno de los primeros humanos en bajar más de 8.000 metros bajo el mar para investigar la fosa de Atacama, en el que se descubrieron nuevas especies y estructuras geológicas.

“La exploración y el estudio del océano lo podemos seguir haciendo. Obviamente  necesitamos un compromiso mayor, público-privado. Uno esperaría que algunos de los millonarios que hay en Chile se la jugaran también por la ciencia”, agrega Ulloa.

Voces apagadas y recuperadas

Sobre el legado de la escritora Marta Brunet, Premio Nacional de Literatura 1961, nos habla la académica Natalia Cisterna, jurado del Primer Concurso Latinoamericano de Cuentos Marta Brunet, convocado por la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones de la U. de Chile, que acaba de cerrar sus postulaciones y que se creó con la idea de rescatar la obra de esta autora, una de las más prolíficas de la literatura chilena, pero de la que poco se conoce aún. “Recién, hace un par de años, empezaron a aparecer epistolarios y publicaciones que nos han revelado algunos datos de su vida íntima, su relación con algunas editoriales y sus contactos con el mundo cultural. Pero las piezas faltantes del rompecabezas son aún demasiadas”, escribe la experta en la obra de la escritora.

Otro Premio Nacional que merece una mayor atención, sobre todo por su visión de la escena artística y política es el artista visual Guillermo Núñez, quien a sus 92 años sigue activo, dibujando todos los días. En entrevista con Denisse Espinoza, el pintor reflexiona sobre el acontecer nacional, afirma tener esperanza en el proceso constituyente y anhela que se pueda reconstruir el país donde él se formó: “quizás uno era mucho más pobre, pero infinitamente más solidario”, dice el pintor, quien está gestionando la donación de varios de sus cuadros a la U. de Chile.

En el área del teatro, la periodista Javiera Tapia entrevista a Carla Zúñiga y Bosco Cayo, dramaturga y dramaturgo encargados de dirigir la vigésima edición de la Muestra Nacional de Dramaturgia, que este año, cuentan, estará marcado por las “voces disidentes” y las “miradas descentralizadas”.

“Creo que no nos damos cuenta hasta qué punto vemos todo de manera binaria. Me interesa mucho tratar de romper mi propia cabeza con respecto a qué es lo serio, qué es lo ridículo, porque nada es absoluto. Estoy muy pegada con eso, y también con el acto político de nombrar las cosas”, cuenta la dramaturga y fundadora de la excompañia La Niña Horrible.

“Siento que nos desamarramos un poco del realismo para entrar en otras formas de decir. Estos textos ofrecen nuevas miradas y quizás puede haber ahí pistas que nos ayuden a entender o a sobrellevar un poco esta realidad, pero no desde el mismo lenguaje”, comenta sobre los textos seleccionados el autor de obras como “Leftraru” y “El Dylan”.

Ya en su tercera entrega, el Dossier Palabra Crítica incorpora una nueva voz, esta vez a la crítica musical con la revisión que hace el periodista David Ponce de “Hija natural”, de La Chinganera (Fabiola González) y “La flor del anhelo”, del dúo VillaMillie (Juan Pablo Villanueva y Marcela Millie): “dos discos enlazados por años de circuitos comunes y por su afinidad entre las tradiciones del folclor y la actualidad”, escribe.

La crítica literaria Lorena Amaro reseña “El daño” (Imbunche), libro de cuentos de Andrea Maturana, publicado por primera vez en 1997, que destaca en un panorama donde abundan las reediciones de obras del siglo XIX y primera mitad del siglo XX.

Este libro permite hoy revisar un periodo de nuestra historia literaria conocida como “la nueva narrativa”, marcada por los talleres como novedad y la influencia de autores que ensombrecieron a otros como Lemebel y Bolaño. “El daño”, dice Amaro “es un producto de ese tiempo que quizás no hemos pensado lo suficiente, y que en su momento fue de gran novedad, porque cuando Maturana lo escribió, el concepto de género en nuestras universidades era un tema relativamente nuevo y se hablaba poco de violencia sexual”.

“A 25 años hallamos en él un texto interesante, con una voz algo bombaliana en su prosa demasiado cuidada, pero que ciertamente ha envejecido un poco”, escribe.

Por su parte, el profesor de la Facultad de Filosofía y Humanidades, Leonel Delgado Aburto, escribe sobre “Este es el bosque: 25 poemas” (La Pollera) de la costarricense Eunice Odio (1919-1974). Un volumen sorpresivo que devela el trabajo poético oculto de esta escritora y cronista “de diseminación secreta, pero firme”, dice Delgado.

En artes visuales, el crítico e historiador del arte Diego Parra Donoso reseña “Testimonial spaces” en el MAC de Parque Forestal, que marca el arribo del pabellón chileno para Bienal de Arquitectura de Venecia de 2021, curado por Emilio Marín y Rodrigo Sepúlveda, quienes recogieron los testimonios de habitantes de Lo Espejo y la población José María Caro, plasmadas en 525 pinturas.

“Ingresar a este cubículo es lo más cercano que podemos estar a experimentar una pintura social y pública, puesto que ninguno de los 21 pintores aparece en sus telas como ellos acostumbrarían, en calidad de artistas”, sino como “obreros de la pintura”, explica Parra como uno de los méritos de la exposición.

El crítico de cine, investigador y docente del ICEI Iván Pinto escribe sobre “Spencer”, la segunda película en inglés del chileno Pablo Larraín y su productora Fábula, que demuestra “una posición sólida para negociar con la industria un producto que se mueve entre lo comercial y lo artístico”.

Este retrato de Lady Di “cruza desde la biopic hacia un homenaje barroquista y excesivo, trazando un itinerario donde la idea de una Diana trágica y torturada nos lleva a una alegoría persistente en el cine de Larraín” y a una de sus obsesiones que es “el juego entre historia y ficción”, plantea Pinto.

En el terreno de la ficción e incluso de la fábula se mueve el director georgiano Alexandre Koberidze en la película ¿Qué vemos cuando miramos al cielo?, reseñada por la académica de la Facultad de Artes Laura Lattanzi, quien destaca esta historia de amor marcada por el azar, el destino y el anhelo, por su “cámara paciente”, sus escenas “filmadas con naturalidad, sin barroquismos, metáforas, ni cálculos; lo que aleja a la película de lo pretensioso y de querer dejar algún tipo de “moraleja” o lección moral”, señala.

En tanto, en teatro, el dramaturgo e investigador teatral Mauricio Barría, escribe sobre “Cómo convertirse en piedra”, de la directora Manuela Infante, de la que destaca un texto que es más bien un repertorio de palabras y frases, un paisaje en capas que resulta en “una aguda reflexión sobre la prepotencia humanista” que “propone pensar el límite entre lo vivo y lo inanimado como una forma de experimentar el tiempo”.

Finalmente la sección de recomendados “Vale la pena” destaca la película “El poder del perro”, de Jane Campion, ganadora del Oscar a Mejor directora en la última edición de los premios de Hollywood; el ensayo “Mujeres y Economía” de Charlotte Perkins Gilman, editado en 1898 y recién llegado a las librerías chilenas, esencial para entender las luchas sociales de las mujeres en el mundo y la exposición Trig Metawe Kura, de Francisco Huichaqueo en la nueva sala dedicada a las artes visuales del Palacio Pereira.

 

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