Ignacio Miranda Calderón, estudiante de tercer año de Administración Pública de la Facultad de Gobierno, y Benjamín Loyola Celis, estudiante de último año de Sociología de la Facultad de Ciencias Sociales, finalizaron durante julio su paso por el Consejo de Evaluación (CEv) de la Universidad de Chile, ambos bajo la supervisión de Robinson Lobos Lucero, coordinador de Análisis y Estudios Técnicos del CEv.
Desde el 4 de mayo, los estudiantes se integraron al desarrollo de investigaciones del Consejo relacionadas con las trayectorias del cuerpo académico; los efectos de los mecanismos externos de aseguramiento de la calidad en las instituciones de educación superior; y las formas en que se organizan y conducen los procesos de calidad al interior de la Casa de Bello.
Conocer la Universidad desde sus procesos
Para Ignacio Miranda, su percepción inicial asociaba la evaluación principalmente a mecanismos más cotidianos para la comunidad universitaria, mientras que su experiencia previa con procedimientos administrativos incidía en una mirada crítica sobre los tiempos de funcionamiento de las instituciones públicas.
Durante su paso por el Consejo, esa perspectiva se amplió. “Al finalizar la práctica, aprendí que el CEv es un organismo de alta complejidad, con gran dedicación analítica y técnica de cara a la retroalimentación constante de la Universidad. Destaco el rigor metodológico y los instrumentos que se utilizan para desarrollar los estudios técnicos.”, explicó Miranda.
Benjamín, en tanto, comenzó su práctica con un conocimiento general sobre la función evaluadora del CEv, pero sin mayor claridad respecto cómo se desarrollan estos análisis en una institución diversa como la Universidad de Chile.
Conocer sus procesos desde dentro modificó esa mirada. “Lo que antes parecía opaco fue volviéndose más legible. Creo que ese paso de la noción general al detalle concreto fue el cambio más notorio que experimenté durante la práctica”, comentó Loyola.
Investigación aplicada al funcionamiento universitario
Las labores de ambos estuvieron vinculadas al desarrollo de estudios del Consejo de Evaluación. Ignacio participó principalmente en tareas de recopilación, sistematización y análisis de información. Benjamín desarrolló funciones similares y colaboró en aspectos metodológicos de las investigaciones, como la elaboración de instrumentos, la definición de estrategias de muestreo, recolección de información y gestión de entrevistas.
Las investigaciones en las que participaron se enmarcan en líneas de trabajo del CEv con especial atención a las trayectorias del cuerpo académico, los mecanismos de aseguramiento de la calidad y las formas en que estos procesos se organizan y gestionan al interior de la institución.
Para Robinson Lobos, incorporarse a este tipo de tareas exige comprender que los procesos analizados difícilmente pueden abordarse desde una sola disciplina. “Se trata de un organismo en que conviven profesionales con distintas formaciones [...] Esto supone la capacidad de comunicar y realizar productos que sean comprensibles para un público amplio”, explicó.
Para Lobos, la experiencia también requiere que los estudiantes se familiaricen con los procesos administrativos e institucionales de la Universidad y con las exigencias metodológicas propias del trabajo de investigación. “El o la estudiante debe entender y dar cuenta de los procedimientos que realiza, más allá del resultado concreto que logra”, explicó.
Del aprendizaje académico a la experiencia profesional
La incorporación de estudiantes en práctica forma parte de una línea que el CEv mantiene desde hace par de años. Según explicó el coordinador de Análisis y Estudios Técnicos del CEv, además del apoyo técnico que pueden entregar al desarrollo de distintas tareas, esta política busca contribuir a los procesos formativos de la propia Universidad, ofreciendo la posibilidad de aproximarse profesionalmente a procesos de educación superior, al análisis institucional, entre otras áreas.
El coordinador valoró especialmente la disposición mostrada por ambos durante estos meses. “Benjamín e Ignacio mostraron no solo conocimientos técnicos relevantes, sino que también los destaco por su disposición a aprender y adaptarse a los procedimientos de este organismo”, afirmó