170 Escuelas - 170 académicos y académicas: Ingenio humano en Pichidegua

170 Escuelas - 170 académicos y académicas en Pichidegua
La azudas de Larmahue fueron declaradas monumento histórico en 1998.
La azudas de Larmahue fueron declaradas monumento histórico en 1998.
Estudiantes de enseñanza media y sus profesores participaron de la actividad, donde el tema central fueron las ruedas de agua, técnica de energía limpia utilizada en la zona.
Estudiantes de enseñanza media y sus profesores participaron de la actividad, donde el tema central fueron las ruedas de agua, técnica de energía limpia utilizada en la zona.
Académicos de la FAU, pusieron en relevancia el uso de las ruedas de agua, más conocidas como azudas, las que son parte del patrimonio de la zona.
Académicos de la FAU, pusieron en relevancia el uso de las ruedas de agua, más conocidas como azudas, las que son parte del patrimonio de la zona.
La azudas son únicas en Sudamérica y producen energía limpia y a bajo precio que permite que los campesinos mantengan sus chacras.
La azudas son únicas en Sudamérica y producen energía limpia y a bajo precio que permite que los campesinos mantengan sus chacras.
Los académicos de la FAU que asistieron a la actividad, están actualmente realizando una investigación respecto a esta forma de energía limpia.
Los académicos de la FAU que asistieron a la actividad, están actualmente realizando una investigación respecto a esta forma de energía limpia.
En la zona hay varios atractivos turísticos, como este humedal
En la zona hay varios atractivos turísticos, como este humedal
Tras el encuentro, los profesores de la U. de Chile, expresaron su interés por volver a reunirse con los estudiantes de Pichidegua.
Tras el encuentro, los profesores de la U. de Chile, expresaron su interés por volver a reunirse con los estudiantes de Pichidegua.

La azudas son únicas en Sudamérica y producen energía limpia y a bajo precio que permite que los campesinos mantengan sus chacras. Su diseño ha inspirado a artistas y también a gente común que las construye como objetos ornamentales en sus jardines. Cuentan con un importante patrimonio inmaterial asociado porque tanto su técnica de construcción, como su historia, son parte del patrimonio oral de la zona. Fueron declaradas monumento histórico en 1998, pero sin embargo su estado no es el mejor. "Es cierto que hay azudas muy buena cuidadas, pero hay otras que por distintas razones se han ido deteriorando. Una de las razones de nuestro viaje fue además de socializar nuestra investigación, involucrar a la comunidad y en especial a los jóvenes, en la mantención y puesta en valor de las ruedas", explica el académico de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo Marcelo Bravo que viajó a comienzos de julio a Pichidegua con un equipo de profesores en el marco del programa "170 escuelas - 170 académicos y académicas" que coordina la Vicerrectoría de Extensión.

En el Liceo Latinoamericano de Pichidegua se desarrolló la actividad "Vigencia y proyecciones de un sistema de regadío de origen ancestral: Las Azudas de Larmahue, en la VI Región de Chile" del investigador responsable Antonio Sahady, con la presencia de estudiantes de segundo y tercero medio y algunos docentes del establecimiento. El Prof. Bravo (que es coinvestigador de este proyecto) comenta que a través de una charla los jóvenes tuvieron la oportunidad de conocer los orígenes y la historia de las ruedas de agua, experiencias de uso similares -especialmente en España- y por último datos sobre las propias azudas de la zona. "También conversamos sobre quién debería estar a cargo de las ruedas. Ellos concluyeron que debía ser tanto la comunidad como el municipio", explica.

Sin embargo, lo más relevante de la conversación con los estudiantes fue que posiblemente permitirá recrear y reconstruir el nexo con las generaciones mayores. "Esperamos que esto los motive a sentarse a conversar con los abuelos y padres para que les cuenten por qué se construyeron las ruedas. Que se pregunten por qué se pierden y qué se puede hacer para mantener este patrimonio", añade.

Rescatar un modo de vida

En el sector de San Roberto se encuentra la azuda más antigua que tiene aproximadamente 80 años. Es también la más grande y equivale a un edificio de dos pisos. En Larmahue, pequeña localidad de Pichidegua que se extiende por una calle junto al canal Almahue, es donde están ubicadas la mayoría de las azudas de la zona. La construcción de la primera rueda se atribuye a Celso Zamorano, quien buscando sin éxito generar energía eléctrica con el canal decide destinar este sistema a la agricultura, en el terreno árido del lugar. "Luego los vecinos comenzaron a copiar el modelo conformándose un paisaje cultural propio de Pichidegua y de forma ornamental en sectores como Paine, Talagante, Calera de Tango, Lampa, Pelequén y Pichilemu", cuenta Marcelo Bravo.

El académico explica que se cree que la mantención de las azudas tiene un alto costo, pero que a través de la ley de donaciones culturales o acuerdos con las viñas del sector podría hacerse algo. "Quizás se podría imitar planes de estrategia de mantención  que se hacen en España -donde también hay ruedas de agua- en donde se han generado alianzas estratégicas y se ha creado una ruta de las norias", ejemplifica.

En el sector hay otros atractivos turísticos y culturales como la casa de Mateo de Toro y Zambrano, la Torina; un humedal y toda la zona de los fundos de San Roberto; se realizan fiestas huasas y también el festival de las azudas que se realiza en octubre cuando se abren las compuertas del canal.

Profesores de la FAU esperan volver a Pichidegua con el resultado de la inevstigación

El interés por la investigación de las azudas nació a través de un proyecto CORFO que el Prof. Bravo desarrolló sobre la agenda de productos turísticos para el valle del Cachapoal. Más adelante se enteró que Claudia Soto, alumna de la carrera de Geografía, tenía abuelos que eran dueños de una azuda. Se postuló a un proyecto semilla FAU y luego a un FONDECYT (del investigador responsable Antonio Sahady, y los co-investigadores Jorge Larenas, Jonás Figueroa, Marcelo Bravo y Carolina Quilodrán), que estaría culminando este año con la publicación de un libro. "Hasta ahora sobre este tema, el origen y el diseño, hay solamente patrimonio oral. A través de entrevistas se ha acopiado información, hemos hecho dibujos. Todo eso queremos materializarlo en una publicación", apunta.

El Prof. Bravo argumenta además que la mantención de este patrimonio es valiosa desde el punto de vista de rescatar un modo de vida típico de la zona. "Hay que tener en cuenta también que cuando se pierde una rueda a los dos años se vuelve al suelo en condición de secano y para volver a tener una plataforma de cultivo deben pasar diez años", explica  y al mismo tiempo comenta que el grupo de profesores con los que viajó, ya asumió el compromiso de volver a Pichidegua. "La idea es regresar cuando esté terminado el estudio para entregar a la municipalidad y a los dueños de azudas y que ese material les sirva para postular a futuros proyectos", comenta.

Charla sobre azudas se replicará en otras localidades

Esta actividad también se realizará en las comunas de Buin, Alhué, Talgante y El Monte, lugares donde también se ha construído ruedas y donde hay plantaciones que pueden resultar beneficiadas por este sistema.