Con un panel de discusión que contó con la participación de la Ministra de la Mujer y la Equidad de Género, Antonia Orellana; la diputada de la República, Emilia Schneider; junto a Sandra Lorenzano, directora del Centro de Estudios Mexicanos UNAM-UCHILE y Catalina Huerta, ex Presidenta del Centro de Estudiantes de Derecho de la Universidad de Chile, se conmemoró un nuevo Día Internacional de la Mujer, instancia donde se destacaron los avances en materia de equidad y se identificaron los desafíos que todavía quedan por responder.
El acto se realizó en el Aula Magna de la Facultad de Economía y Negocios de la U. de Chile y contó además con la participación de la Rectora de la U. de Chile, Rosa Devés; la directora de Igualdad de Género del plantel, Carmen Andrade; el prorrector de la U. de Chile (s), Claudio Pastenes; la contralora Universitaria, Magdalena Gandolfo; la subsecretaria de la Mujer y la Equidad de Género, Claudia Donaire; la vicerrectora de Extensión y Comunicaciones, Pilar Barba; la vicerrectora de Asuntos Estudiantiles y Comunitarios (s), Pamela Díaz-Romero, entre otros.
En sus palabras, la Rectora Rosa Devés celebró la participación de las integrantes del panel, todas parte de la Universidad. "Creo que el riesgo más grande hoy no es tanto el retroceso, sino el hecho de marginarnos de tomar la delantera en la lucha por defender la paz y combatir la violencia en este mundo, que está en las manos de los hombres. No solamente necesitamos más espacio para las mujeres, sino que también hay que defender el planeta y somos las mujeres las que debemos hacernos cargo de ello", planteó la Rectora. También destacó la idea de que "el cuidado es poder".
En la cuenta pública, enmarcada en esta conmemoración, la directora de Igualdad de Género, Carmen Andrade, se refirió a los principales avances y desafíos en la materia, señalando que la U. de Chile “ha desarrollado un proceso sistemático orientado a transformar la cultura institucional y erradicar las desigualdades y discriminaciones de género".
Y, agregó que "avanzar hacia una cultura de igualdad es un desafío, que interpela a la Universidad en su conjunto, sus políticas, sus prácticas, sus formas de distribución del poder, sus relaciones sociales. Por ello se han generado diversas políticas: una política integral de igualdad de género, una política de diversidades y disidencias, de prevención del acoso sexual, de corresponsabilidad social en el cuidado", entre otras.
Asimismo, planteó que "consolidar, ampliar y profundizar son las orientaciones de este período. Resultan particularmente relevantes justamente porque enfrentamos un contexto difícil e incierto. Los gobiernos ultraconservadores que se han instalado en diversos países, están cuestionando y generando retrocesos en los derechos y los avances de los movimientos de mujeres y feministas".

“Igualdad de Género y convivencia democrática en tiempos de cambio”
Este año, se desarrolló un panel de conversación integrado por autoridades gubernamentales, del parlamento y a nivel internacional.
Antonia Orellana, ministra de la Mujer y la Equidad de Género, destacó la importancia de las políticas públicas en materia de igualdad, señalando que estas buscan enfrentar desigualdades históricas que afectan a las mujeres. “Las políticas de igualdad o políticas de género son necesarias. Podemos discutir desde distintas perspectivas, pero lo central es reconocer que las diferencias entre las personas no tienen por qué transformarse en desigualdades. La idea es asumir la tremenda diversidad de la especie humana y cuestionar lo que muchas veces se ha entendido como ‘destinos naturales’”, sostuvo durante el panel.
En su intervención, la secretaria de Estado también valoró el rol histórico de la Universidad de Chile en el avance de los derechos de las mujeres. “Es importante recordar la trayectoria de la Universidad de Chile en estas materias. Aquí, en esta casa de estudios, Elena Caffarena instó a sus compañeros y compañeras a defender la autonomía universitaria y reflexionó tempranamente sobre problemas que hoy siguen siendo relevantes, como el reconocimiento del trabajo doméstico de las mujeres. Esa tradición de pensamiento crítico y de investigación ha sido fundamental para avanzar en derechos y en políticas públicas”, afirmó.
Sobre los actuales desafíos del movimiento, la diputada Emilia Schneider afirmó que todo avance del feminismo es un avance para la sociedad y la democracia; asimismo, hizo énfasis en la importancia de politizar el hecho de que el patriarcado también afecta a la otra mitad de la población. “Creo que hemos logrado un nivel de concientización muy importante en torno a las ideas feministas, pero esto se diluye al ver cómo se ha generado una importante brecha política de género, sobre todo en las nuevas generaciones, donde los nuevos varones, los nuevos ciudadanos, se están inclinando por alternativas de ultraderecha, ultraconservadoras y antifeministas declaradamente. A diferencia de las mujeres y diversidades, las que en alguna medida se inclinan más por los progresismos y las ideas feministas”, explicó.
En relación al panorama político actual, se sumó a la idea de que “no está dado que un cambio de autoridad sea necesariamente un retroceso, aunque sí nos expone a riesgos asociados a un determinado signo político. Sin embargo, esto también depende en buena medida de lo que hagamos desde esta vereda: de los discursos que planteemos y de nuestra capacidad de movilización y organización”, concluyó.
Asimismo, Sandra Lorenzano, directora del Centro de Estudios Mexicanos UNAM-América Latina en la U. de Chile, aseguró que “es muy cómodo hablar de feminismo aquí en una sala linda, de una universidad pública, cuando en realidad hay una cantidad de mujeres que no tienen acceso a los estudios en todo nuestro continente, que viven discriminaciones permanentes. No es lo mismo ser una mujer indígena, no es lo mismo ser una mujer campesina, no es lo mismo ser una mujer migrante. Todo eso tenemos que tenerlo en la cabeza, Carmen (Andrade), rectora (Rosa Devés), y todos los colegas que están aquí, y lo saben, no estoy diciendo nada nuevo, pero cada vez que pensamos en políticas universitarias y en políticas públicas sabemos que eso tiene que estar en nuestra cabeza”.
En esta misma línea, la mexicana Sandra Lorenzano se preguntó “¿qué hacemos en un país con al menos 11 feminicidios al día, según ONU Mujeres? ¿qué hacemos en un país donde por lo menos seis de 10 mujeres migrantes que atraviesan México son violadas durante su trayecto? ¿qué hacemos en un país donde el 80 por ciento de mujeres mayores de 15 años confiesa haber sufrido algún tipo de acoso, hostigamiento o violencia sexual? ¿qué se hace? Hacemos estas políticas públicas, hacemos políticas universitarias y algo que es fundamental: escuchar. Para nosotras el trabajo de género en la Universidad Nacional Autónoma de México tiene un eje clave que es la escucha, por eso para mí era tan importante ir a la marcha de ayer (marcha del 8M), no solo porque grito como loca porque me siento parte de una tribu que es mi tribu, la tribu de las mujeres que luchamos por mejores condiciones para todas y todes, quiero escuchar a las jóvenes lo que están diciendo, quiero escuchar lo que están diciendo las mujeres mayores”, aseguró.
Por último, Catalina Huerta, ex presidenta del Centro de Estudiantes de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, recalcó que el avance del feminismo en la Universidad de Chile es intergeneracional y que las mujeres han construido paso a paso un camino hacia mayores condiciones de igualdad. “En ese sentido, creo que hay muchas políticas que se impulsaron y crearon en la Escuela de Derecho, que son replicables en otros espacios, y que nacieron desde las propias estudiantes. Por ejemplo, fuimos nosotras quienes impulsamos la paridad bibliográfica y advertimos la falta de mujeres en la academia, por lo que desarrollamos alternativas para integrarlas”, afirmó.
A su vez, Huerta destacó que: “El día de hoy tenemos un gran punto a favor, no hay una enemistad entre la Universidad de Chile y las demandas feministas de las estudiantes. Lo que es un gran avance y nos permite crear mejores espacios”.
Para cerrar la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, las artistas Bhavani Kali y Pascuala Ilabaca interpretaron piezas de “No me nombren a mí sola. Fantasías para el encuentro de Gabriela y Doris” junto a la participación de Simone Ibacache y Tamara Pizarro, en una presentación inspirada en una Gabriela Mistral más compleja, más humana y más libre: una Gabriela Mistral que no aparece en los textos escolares; la política, la indigenista, la erótica. Una Gabriela que escribió cartas encendidas, que defendió causas incómodas y que vivió amores que la historia oficial decidió omitir.
Revive acá la conmemoración del Día Internacional de la Mujer de la Universidad de Chile: